Los vecinos dudan que la iluminación en el Coll de Calafell sea suficiente para evitar los accidentes
El cruce de la C-31 en el Coll de Calafell es un punto habitual de colisiones

Los vecinos dudan que la iluminación en el Coll de Calafell sea suficiente para evitar los accidentes
Meses después de que se anunciase que habría iluminación en el cruce del Coll de Calafell, en la carretera C-31 que une a la localidad con El Vendrell, las farolas ya se han encendido.
La iluminación debe dar más seguridad en un punto donde hay numerosos accidentes por el cruce de vías. Es un acceso desde la carretera principal al núcleo del pueblo y para incorporarse a la C-31 en ambas direcciones a la salida de este.
Además, la C-31 en dirección a El Vendrell es de dos carriles, uno de marcha más lenta, que sin embargo no es el del giro.
Eliminar
La iluminación es un paso, sin embargo muchos conductores siguen señalando que es un punto peligroso en el que incluso deberían eliminarse en algunos giros ya que hay alternativas.

La mejora de la seguridad dotando de iluminación a la semi rotonda, algo que también era imprescindible, la ha ejecutado la Direcció de Carreteres de la Generalitat. En un acuerdo, el Ayuntamiento se hace cargo del suministro eléctrico.
La iluminación era necesaria para mejorar la visibilidad en horas nocturnas. Sin embargo está por ver si contribuye a reducir los accidentes. La mayor parte de las colisiones se producen en horario diurno.

En esa semi rotonda, desde el núcleo del pueblo de Calafell se accede a la C-31 tanto en dirección a Cunit como a El Vendrell. Para este último sentido deben cruzarse los dos carriles de la carretera.
Por su parte los coches que circulan en dirección a El Vendrell por la C-31 pueden acceder al núcleo de Calafell, pero deber esperar el momento para hacer un giro a la izquierda.
Pendiente
Hace años se planteó construir una gran rotonda que eliminase los giros a la izquierda, pero Carreteres lo desestimó por la pendiente que hay en la zona y la falta de espacio además de destacar que la visibilidad y señalización son correctas. Otra cosa es la velocidad a la que circulan algunos conductores.

Vecinos de Calafell que debe circular a diario por la zona han sugerido que puede eliminarse el giro a la izquierda saliendo del núcleo del pueblo y que deba hacerse una incorporación por la derecha para ir a buscar una rotonda que hay a unos 200 metros de distancia.
En todo caso ahora se gana en visibilidad nocturna, pero las autoridades desatacan que los accidentes en ese punto podrían evitarse cumpliendo con los límites de velocidad que están señalizados.
La semirotonda y el cruce de la C-31 en el Coll de Calafell ya tiene iluminación. foto: Dt