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17-A: La defensa de Oukabir niega su participación y pone en duda que el imán de Ripoll esté muerto

Aseguran que ni las conversaciones interceptadas ni los testigos pueden acreditar que él conociera los planes de la célula

Diari de Tarragona

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Imagen de Driss Oukabir durante el juicio. Cedida

Imagen de Driss Oukabir durante el juicio. Cedida

La defensa de Driss Oukabir, uno de los dos principales juzgados por los atentados de la Rambla y Cambrils de agosto del 2017, ha asegurado este martes en su informe final que no hay pruebas contra su cliente que demuestren que conocía los planes de la célula yihadista de Ripoll.

Además, ha puesto en entredicho la investigación policial, sobre todo la de los Mossos d'Esquadra, alegando que no se puede acreditar que sus dispositivos electrónicos fueran manipulados para inculparlo. Así, ni las conversaciones interceptadas ni los testigos que apuntan hacia él son bastante firmes, según los abogados de Oukabir. También han puesto en entredicho que el imán de Ripoll, Abdelbaki se Satty, esté muerto.

El abogado Luis Álvarez Collados ha asegurado que a su cliente no se le puede juzgar por nada de lo que pasó después de la explosión del chalé de Alcanar, la noche del 16 de agosto. Según la letrada Eva Papadopulos ha dicho que no se le puede juzgar por hechos, sin pruebas, que no aparezcan en la interlocutoria de procesamiento.

Para Papadopulos, las conversaciones entre los yihadistas justo al día siguiente de estallar la casa demuestran que ni ellos mismos sabían qué hacer y, por lo tanto, no se puede responsabilizar a Driss Oukabir de saberlo previamente. De hecho, considera que no hay pruebas del inicio de la relación de su cliente con la célula porque “no hubo ninguna relación” con este grupo.

También ha puesto en entredicho que nunca fuera a Alcanar, puesto que nunca se ha ubicado su teléfono móvil en la zona ni se han encontrado improntas suyas en la casa. Solo un testigo protegido lo identificó en la zona, pero los abogados han puesto en entredicho su credibilidad y han destacado sus contradicciones.

Tampoco en Ripoll nadie relaciona a Driss Oukabir con el grupo, han dicho, puesto que nunca los vieron juntos, ni en la calle ni a la mezquita de la imán. De hecho, han recordado que al inicio de la investigación los Mossos lo situaron en los escalafones más bajos de la organización de los atentados. “Tenía un papel irrelevante”, ha dicho la letrada.

De hecho, ha dicho que en caso de que hubiera colaborado en algún momento puntual, este fue “episódico”, y el delito de colaboración con banda terrorista requiere que la colaboración sea permanente y con la voluntad de conseguir los objetivos marcados por el grupo, cosa que no sucedería de este modo en el caso de este acusado, creen sus letrados. De hecho, han remarcado que no comparte la ideología salafista ni la visión rigorista de la fe islámica. Así mismo, han recordado que desde hacía 15 años que tomaba alcohol y drogas y salía de fiesta, y que esto no lo hacía justamente para disimular sus objetivos terroristas.

Pero el abogado Luis Álvarez Collados ha centrado su informe final de defensa en cuestionar la investigación policial, sobre todo la de los Mossos d'Esquadra, que ha calificado de “chapuza” y de estar dirigida a confirmar una tesis previa. Así, ha pedido la nulidad de las actuaciones porque no se ha garantizado totalmente la cadena de custodia de muchas pruebas, como los dispositivos electrónicos de los cuales se han sacado numerosas conversaciones incriminadoras. Así, cree que no se puede garantizar al 100% la fiabilidad de las conversaciones de Facebook aportadas por la compañía norteamericana, y también ha puesto en entredicho que algunos móviles no hayan aparecido o se usaran cuando supuestamente ya estaban en manos policiales.

También ha puesto en entredicho que el imam de Ripoll esté muerto y ha contemplado la posibilidad de que fuera él quien apoyara al conductor de la Rambla, Younes Abouyaqoub, durante los tres días que estuvo perseguido por la policía y que acabaron con su abatimiento. De hecho, ha remarcado que el día que fue abatido el joven llevaba una ropa y un cinturón de explosivos simulado que no llevaba el día del atropello masivo en Barcelona.

Este miércoles Álvarez acabará el informe final, hablando del supuesto autoadoctrinamiento de Oukabir, y después será el turno de la defensa de Saïd bien Iazza, el último acusado. Finalmente será el turno por el derecho a la última palabra de los acusados, y el juicio quedará visto para sentencia.

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