Si no, los personajes se ponen tristes
Un vecino de Mont-roig crea el Tamagotchi saludable: crece cuando sales a andar y bebes agua
Karim Casado nació en la cárcel y quiere «devolver a la vida lo bueno que da». Ha desarrollado, junto a Sergi Perelló, Stepland, un juego para móvil en el que el usuario cuida de un mundo que evoluciona si hace ejercicio, se hidrata o medita en la vida real

Karim Casado, de 34 años, muestra reproducciones de dos de los ‘blobs’ que protagonizan el juego.
«Nací en la prisión y, después de una larga historia, hoy estoy montando una empresa con la ambición de ayudar a miles de millones de personas en el mundo», explica Karim Casado, barcelonés y vecino de Mont-roig del Camp, de 34 años. Desde su casa en Bonmont, y codo con codo con Sergi Perelló, ha desarrollado el videojuego Stepland, una «mezcla de Tamagotchi y Duolingo en versión saludable». El usuario maneja un mundo virtual a través del móvil y, para hacerlo evolucionar, tiene que andar, beber agua o meditar en la vida real; si no, los personajes se ponen tristes. Ya existe una demo descargable y el lanzamiento completo está previsto para principios de 2026.
Stepland «transforma los buenos hábitos en una experiencia», dice Casado. Su trayectoria de vida es dura. Pasar la infancia con una familia biológica ausente le obligó a espabilarse antes de tiempo. «Cuando sentía hambre, aunque aún tuviera seis o siete años, me subía a un taburete y me hacía algo de comer. Mi madre no estaba y tenía problemas con el alcohol. No me quedaba otra. Si surgían obstáculos, lo solucionaba», recuerda. Cuenta que lidió con chinches y que pasó frío. Habla de pobreza, violencia y abandono. Hasta que dio con una familia de acogida que lo cambió todo. «Ellos siempre estuvieron ahí y les agradezco muchísimo su amor», expresa.
De aquello, fue capaz de sacar algo bueno: «Aprendí a dimensionar. Cuando ya has visto muchas cosas, sabes que cualquier contratiempo no lo es tanto y salir adelante se vuelve más fácil. De adulto, te das cuenta y ves que tu forma de ser tiene una razón. Forjé mi carácter y lo trasladé al emprendimiento».
Casado estudió ADE y comenzó a trabajar en marketing. Tenía un presupuesto generoso y un buen equipo, pero aquello no le llenaba. Hace algunos meses, tomó una decisión. «Porque a mí me cuidaron y tuve la suerte de ser un niño de acogida muy querido», señala, se propuso devolver lo bueno que la vida le había dado y «dejar huella, generar un impacto positivo».
Renunció a su empleo, capitalizó el paro y fundó Somni Games Studios, la start-up que ha creado Stepland y de la que Casado es el CEO, basada en Vandellòs l'Hospitalet de l'Infant y con asesoramiento de Idetsa y apoyo del Ayuntamiento. «Saqué un Excel, hice un bussines plan y me dije a mí mismo ‘tiene sentido’». Perelló se subió al barco y la maquinaria se activó. Un equipo de nueve personas «brutal» trabajó en ello sin financiación ni sueldo hasta julio de este mismo año, cuando la iniciativa despertó interés. Actualmente, está en plena ronda de inversión (200.000 euros).

Para hacer crecer el universo Stepland y que sus habitantes sean felices, el usuario debe andar, beber agua y meditar.
La filosofía de Stepland es sencilla: iniciarse en un buen hábito requiere esfuerzo y muchos suelen fallar; y este mundo virtual trata de ser un aliciente para incorporar gestos saludables. «Cuando andas, bebes agua o meditas ganas esencia, que es la moneda del videojuego y que se puede gastar en hacer crecer el pueblo o a los personajes», detalla Casado, que incide en que «el objetivo es generar una recurrencia, que la gente haga cada día sus pasos, su rato de actividad, que tome sus vasos de agua y que dedique un tiempo a meditar, y así se lo facilitamos». Hay rachas y premios. Y, si el usuario no cumple, «los personajes que habitan Stepland –llamados blobs– se ponen tristes» y avisan, «y hasta el mundo se oscurece un poco».
Otras rutinas
Los blobs son cuatro: blab, que responde a la meditación; blib, para el ejercicio, blob, que anima a andar; y blub, para beber agua. El jugador no los mueve, sino que tiene la capacidad de «darles esencia de vida y hacerlos felices». «Evitando la toxicidad, por ejemplo, de Duolingo, y los patrones oscuros, queremos que se establezca un vínculo con el jugador», concreta el CEO de Somni Games Studios. La intención es que «el juego no deje de expandirse» y se vayan incluyendo «nuevos blobs con nuevos hábitos para que cada persona pueda elegir los que más le interesa potenciar». La cuenta atrás para su estreno definitivo ya está en marcha.