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Las nuevas zonas azules en la Costa Daurada recaudan más de 1 millón de euros

Los ayuntamientos implantaron en 2025 unas 5.500 nuevas plazas de aparcamiento de pago. Salou estrenará zona verde y dos nuevos solares tarifados. Altafulla ampliará su capacidad en 2026

El estacionamiento de pago llegó este verano a la parte de Cap Salou.

El estacionamiento de pago llegó este verano a la parte de Cap Salou.Alba Mariné

Mónica Pérez

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Salou ingresará, este 2025, unos 2,6 millones de euros netos por la zona azul. Es la previsión que maneja la Policía Local en un informe asociado a la modificación de ordenanzas fiscales, que se concreta en 2.594.150 euros y supondría un incremento del 41,5% respecto al año anterior. El Ayuntamiento atribuye el aumento a la creación de nuevas plazas y a que «han sido más los vehículos que las han usado». 

A su vez, en Vila-seca, el reciente cambio de concesión –acompañado de una ampliación de plazas y del estreno de la zona verde– ha comportado el salto de un canon fijo de 89.000 euros a uno de 290.000, más del triple. Y Altafulla ha tenido por primera vez zona azul esta temporada: invirtió 30.000 euros en implantarla y ha recaudado 142.000. En conjunto, la expansión del aparcamiento de pago en los tres municipios ha dejado una inyección de más de 1.074.038 euros.

Justo este verano, Salou generó 1.315 plazas más de zona azul, buena parte de ellas concentradas en el Cap Salou, el entorno de Carles Buïgas y la calle Nord y sus perpendiculares con la calle Major. Y en 2024, ya había pintado ocho calles y creado dos disuasorios más, dando pie a un aumento de 633 sitios de estacionamiento tarifado más. En total, la capital de la Costa Daurada tiene ahora 4.749 plazas azules, un 70% más que hace dos años.

El mismo informe que especifica la proyección para 2025 aporta igualmente «expectativas» de ingresos para 2026: «Se pueden elevar hasta los 3.100.000 euros» por «el incremento de plazas y la aplicación de nuevas tarifas», señala. Y es que el consistorio salouense lanzará el año que viene un bono con descuentos para no residentes que funcionará en verano y Semana Santa, para «facilitar que los visitantes recurrentes, como los trabajadores, puedan dejar el coche cuando hay más afluencia». 

Además, el gobierno trabaja para incorporar la zona verdedenominada ‘green’–, que no existe todavía en el municipio pero que acaba de dotarse de tarifas: funcionaría de 10 a 14 horas y de 17 a 21 horas, a un precio de 1,40 euros la hora para no residentes (máximo 4 horas) y gratuita para los vecinos (máximo 72 horas). El Ayuntamiento indica que actualmente «se está estudiando» y que las cantidades se han perfilado «para facilitar la gestión si finalmente se decide implementarla».

La modificación de ordenanzas fiscales también contempla tarifar solares de uso temporal y señala uno en la calle Carles Roig y uno en Donzell Marí. Se trata de «espacios que ahora están vacíos» y con los que «Salou ganará dos aparcamientos disuasorios en zonas estratégicas», detallan fuentes municipales, que inciden en que el precio será «económico para los visitantes y muy reducido para los salouenses». En este caso, en principio, los no residentes pagarían 40 céntimos hasta la tercera hora y los vecinos de Salou tendrían la primera hora gratis y pagarían 5 céntimos a partir de la segunda.

La Pineda, de pago

Por su lado, Vila-seca viene de haber convertido todo el parking de La Pineda en verde y azul, ganando así 3.341 plazas de estacionamiento de pago. Y en total, la empresa que gestiona el aparcamiento tarifado, Eysa, trabaja ahora con 3.963 que este verano funcionaron durante 93 días. En este periodo, se vendieron 3.533 abonos de zona verde para segundas residencias. En cuanto a la rotación –los tiques individuales que se sacan en el parquímetro o se pagan a través de aplicaciones móviles en el momento de dejar el vehículo–, se dispensaron 131.426 repartidos de la siguiente manera: 22.274 en junio, 43.845 en julio, 54.091 en agosto y 11.216 en septiembre, tal como precisa el Ayuntamiento.

Vila-seca tramitó 5.126 denuncias, 3.599 de ellas contra conductores que no habían puesto el tique y 1.407 contra otros que excedieron el tiempo que habían pagado. Las válidas acabaron siendo 4.213. Entre los multados, hubo 40 conductores que reincidieron en alguna de las infracciones. La grúa no se llevó ningún coche. De cara a 2026, la normativa se modificará para incluir medidas contra los vehículos extranjeros que escapaban sin pagar multa.

La recaudación del verano alcanza los 801.422,18 euros, pero la concesión se rige por un sistema de canon, la cantidad fija del cual se queda en 290.000 euros. Sobre la cifra que acabará llegando a las arcas municipales –lo que la empresa pagará–, el consistorio precisa que aún no es posible afinarla.

La prueba de Baix a Mar satisface

Para Altafulla, que, según señalaba el gobierno local, era «uno de los únicos municipios de la costa que no la tenía», esta ha sido la primera temporada con zona azul, con 800 plazas del 10 de julio al 15 de septiembre en Baix a Mar. El Ayuntamiento ya hizo balance unos días atrás: el despliegue costó cerca de 30.000 euros y ha dejado 142.000 en ingresos. De esos, hasta 11.250 euros provienen de 625 multas por no haber puesto el tique, otros 1.425 corresponden a 95 abonos de trabajadores y comerciantes de la zona y 20.235 euros más son fruto de 1.349 abonos para vecinos de segunda residencia. El próximo año, la zona azul crecerá.

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