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A bordo de un velero de 1918 en Cambrils

El Santa Eulàlia, del Museu Marítim de Barcelona, atracó ayer en el puerto de Cambrils y recibió las primeras visitas
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Es la embarcación más espectacular de las que participan en la Trobada. Foto: Pere Ferré

Es la embarcación más espectacular de las que participan en la Trobada. Foto: Pere Ferré

Subir a bordo del pailebote Santa Eulàlia es como viajar cien años atrás. El velero está intacto. Luce el aspecto que tenía cuando fue construido, en 1918, ya que el Museu Marítim de Barcelona lo rescató en 1997 y lo restauró. La tripulación ayuda a los visitantes a experimentar en primera persona la navegación en los antiguos veleros, conocer cómo se vivía y se trabajaba y apreciar la belleza de los bastimentos tradicionales. Ayer, tras doce horas de viaje, el Santa Eulàlia atracaba en el puerto de Cambrils para abrirse a la ciudadanía, con su patrón, Francisco Pacheco, al frente. Es uno de los veleros más antiguos que se conserva en el Mediterráneo y en 2011 fue declarado bien cultural de interés nacional por la Generalitat.

El pailebote ha llegado a Cambrils en el marco de la Fira Marítima de la Costa Daurada -organizada por el Club Nàutic-, que en esta octava edición da especial protagonismo a los barcos históricos con la primera Trobada d’Embarcacions Tradicionals de Catalunya -3a Festa del Mar, a cargo de la Federació per la Cultura i el Patrimoni Marítim i Fluvial i l’Arjau Vela Llatina de Cambrils.

Los visitantes de la Fira pueden conocer desde dentro este barco de carga del siglo pasado. El patrón del Santa Eulàlia, Francisco Pacheco, ejercía ayer de guía para los grupos de escolares y los primeros visitantes. «¡Es como una película de piratas!», exclamaba un alumno mientras escuchaba las explicaciones de su guía, que les enseñaba dónde estaba la proa.

El Santa Eulàlia es el más espectacular, pero la previsión es que el encuentro reúna estos días a medio centenar de barcos, como el Sant Ramon de Mataró o el Ciutat de Badalona. «Todavía faltan, pero no sabemos si podrán llegar todos porque quizás el tiempo no acompañe», confesaba Pacheco. En la Trobada también destaca la primera vira-vira comentada en Cambrils.

La cita está englobada en la Fira Marítima de la Costa Daurada, organizada por el Club Nàutic de Cambrils, que abrió sus puertas ayer y durará hasta el domingo. La cita cuenta con la implicación de empresas del sector. Se pueden comprar y vender barcos, pero también participar en actividades dirigidas a distintos públicos. Este año, el evento prevé superar los 8.000 visitantes.

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