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Altafulla dispersa un botellón cada tres días en la playa

La Policía Local impone 33 sanciones por consumo de alcohol en la vía pública, la mayoría pagadas de inmediato para reducir su coste

Jordi Cabré

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FOTO: Aj. Altafulla

FOTO: Aj. Altafulla

Una multa de 600 euros (o la mitad se paga antes de 15 días) es la sanción económica que ha impuesto el Ayuntamiento de Altafulla a las 33 personas que este verano han infringido la ordenanza de civismo. Los 33 sancionados bebían en la vía pública, formaban parte de los 31 botellones que se disuadieron entre junio y agosto. La mayoría ha pagado la multa, y alguno lo ha cambiado con trabajos a la comunidad, admitía ayer el alcalde Jordi Molinera.

Las cifras que ayer dio a conocer Altafulla forman parte del balance policial que durante los meses de junio, julio y agosto se ha llevado a cabo en la localidad del Tarragonès. Buena parte de la eficiencia de los servicios se debe al compromiso de los agentes, a doblar turnos en días señalados y a la colaboración con la Guàrdia Urbana de Tarragona y con Mossos d’Esquadra. 

FOTO: Policia Local d'Altafulla

El número de botellones registrados, 31, viene condicionado por las medidas impuestas por la Generalitat en materia de seguridad sanitaria. Una vez el toque de queda se mantuvo únicamente en las ciudades y en las zonas con mayor número de casos de personas enfermas, Altafulla se encontró liberada de estas restricciones, pero a su vez fue un imán para que jóvenes de otras ciudades vecinas (Tarragona y Torredembarra principalmente) decidieran prolongar la marcha en lestre tramode zona costera.

Jordi Molinera remarcaba ayer en el balance que una de las playas donde hubo más botellones fue la del Vinyet, cerca del Club Nàutic. Pero que este tramo de litoral es de Tarragona, aunque quede más cerca de Altafulla. La concentración de hasta medio millar de personas causó situaciones complejas de gestionar, incluso una vez hubo lanzamiento de piedras contra la Policía, admitía su máximo responsable, Jordi Gil. La situación se produjo el 15 de agosto en el Roquissar.

Aunque el objetivo era el de disuadir a los grupos, bajar los decibelios para convivir con el descanso de otros vecinos y turistas, la Policía Local sancionó a 33 personas y confiscó un gran número de bebidas alcoholicas, refrescos y altavoces que se utilizaban para convertir la playa en una discoteca al aire libre.

Otras actuaciones de verano

Aunque los botellones fueran la parte visible de las actuaciones policiales de este verano en Altafulla, hubo otros servicios remarcables. Una gran parte fueron las quejas por ruidos y molestias. En ellas estarían los botellones, pero también otras concentraciones en espacios públicos durante la madrugada que requirieron la presencia policial. De hecho hay 71 intervenciones al margen de los 31 botellones, lo que significa que más de una actuación al día para disolver grupos de personas que no estaba permitido por razones de seguridad sanitaria. 

En el cómputo económico, el Ayuntamiento ha impuesto sanciones por valor de 54.704 euros, de los cuales 30.106 ya se han recaudado. La posibilidad de redudir la sanción al 50% los primeros 15 días ha incentivado el abono de buena parte de las multas.

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