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Caballos y mascotas invaden Vila-seca

La celebración de Sant Antoni, patrón del municipio, reúne carros, carruajes y caballos de jinetes de la Costa Daurada, que se exhiben en las calles de la localidad en busca de la bendición del santo
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Los carruajes de distintas poblaciones llenaron las principales calles de Vila-seca durante toda la mañana.  Foto: Alfredo González

Los carruajes de distintas poblaciones llenaron las principales calles de Vila-seca durante toda la mañana. Foto: Alfredo González

El municipio de Vila-seca se llenaba ayer de carros, carruajes, caballos y ponies en motivo de la celebración de la fiesta mayor de invierno. Coincidiendo con Sant Antoni, los animales salieron a la calle en busca de la bendición del santo. Antes, no obstante, los caballos y sus jinetes realizaron el tradicional recorrido de los Tres Tombs. En la comitiva se pudieron ver carros con balas de lana, leche, verduras e incluso paja.

Antes del inicio de la marcha, eran muchos los curiosos y vecinos que se acercaban para ver mejor a los animales. La comitiva estaba encabezada por la Banda de Cornetes i Tambors de Reus, quien pusieron la nota músical a la jornada. Las trompetas y los tambores fueron los protagonistas de la mañana, pero no los únicos. Los caballos fueron el centro de todas las miradas y de los objetivos fotográficos. Sin embargo, algunos de los animales captaron más atención que otros. Es el caso del enorme ejemplar de Sant Llorenç d’Hortons o los distintos ponies que se encontraban en el recorrido.

Jinetes de todas las edades cabalgaron desde la avenida Generalitat hasta el carrer de la Riera, desde donde empezaron las tres vueltas que constituyen los Tres Tombs. Los caballos siguieron el recorrido establecido, pasando por la avenida de Ramon Olzina, la avenida Francesc Macià y el carrer de la Font. En la tercera vuelta, los caballos y sus jinetes recorrieron la calle de la Font, la plaça de l’Església -donde fueron bendecidos por el párroco local-, el carrer Major, el carrer Comte de Sicart y finalmente llegaron al carrer del Castell.

Aunque los caballos fueron sin lugar a dudas los protagonistas del día de ayer, los perros también tuvieron su minuto de gloria. Aprovechando la ocasión, fueron muchos los dueños que vistieron de gala a sus mascotas. Desde las doce y media del mediodía, los dueños de estos animales se concentraron en la plaza de la iglesia para recibir la bendición del rector.

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