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Cambrils espera el nuevo hotel tras 10 años del derribo del Pòsit de Pescadors

Varios contratiempos económicos impidieron desarrollar el proyecto planteado por la Confraria. Al final lo compró una promotora
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Aspecto que ofrecía ayer la emblemática plaza cambrilense. El parking lleva en funcionamiento tres años, y la urbanización de la plaza ya está hecha. Aún así, las obras de construcción del nuevo edif

Aspecto que ofrecía ayer la emblemática plaza cambrilense. El parking lleva en funcionamiento tres años, y la urbanización de la plaza ya está hecha. Aún así, las obras de construcción del nuevo edif

El día 2 de mayo de 2005 supuso un antes y un después para la plaza del Pòsit de Cambrils. Comenzaba el derribo del emblemático edificio del Pòsit de Pescadors, adentrándose en una etapa que no se presentó nada fácil. La idea de la Confraria era impulsar un proyecto ambicioso con la construcción de un nuevo inmueble dedicado a la actividad comercial. Pero no fue posible, y todavía hoy la plaza sigue esperando el nuevo edificio. Finalmente será un hotel. Y no lo impulsa la Confraria, sino una promotora. Todavía no ha empezado a construirse, pero la previsión es que, tras diez años de espera, empiecen a levantarlo en octubre.

La historia reciente de esta emblemática plaza cambrilense comenzó cuando el Ayuntamiento declaró el edificio del Pòsit en ruinas. Se había caído una parte de un balcón, delante del mercado. El ala derecha estaba inhabilitada. «Se tuvo que demolir porque lo dijo el Ayuntamiento, y a partir de aquí empezamos a pensar qué proyecto podríamos desarrollar», recuerda el secretario de la Confraria, Xavier Domènech. Mientras se valoraban las distintas opciones, la plaza se convirtió en una área de aparcamiento de zona azul, gestionada junto con el Ayuntamiento. Y finalmente salió a la luz la propuesta que debía ser definitiva: «Queríamos que fueran varias tiendas, todas de cara al exterior; tener una pescadería nuestra, y alquilar los espacios para los distintos comercios», apunta Domènech. La inversión prevista ascendía a unos once millones de euros.

«Eran otros tiempos. Y creíamos que las cosas irían bien», añade Francisco Gil, presidente de la Confraria. Pero entonces aparecieron problemas de financiación. Con la construcción del parking se alargaron los plazos y se complicó la obra técnicamente. «Entramos en una espiral complicada», confiesa Domènech. Los años pasaron y se vieron obligados a acudir a la Direcció General de Pesca para pedir ayuda. Pero la complejidad de la situación les obligó a tomar una determinación: la única solución que hallaron fue vender el solar y liquidar las deudas acumuladas.

Asimismo, tras varios años de incertidumbre y habiendo valorado distintas opciones, la promotora Tidex i Associats se interesó en el proyecto y adquirió el solar. Ya no será un equipamiento 100% comercial (aunque también tendrá tiendas). Será un hotel de cuatro estrellas superior, con vocación de funcionar los 365 días del año. Tuvo que modificarse el plan urbanístico y los trámites han sido lentos, pero a finales de mayo los promotores consiguieron la licencia de obras. Aún así, no pueden hacerse obras en temporada alta, y según explica uno de los socios de Tidex i Associats, Josep Maria Lloret, «ahora estamos trabajando con la estructura, tanto a nivel de proyecto como de ejecución en fábrica, para comenzar la obra después del verano, sobre el mes de octubre», Su voluntad es abrir en 2017, si no se producen nuevos contratiempos, tras realizar una inversión de 15 millones.

 

Litigios abiertos por grietas

«Ahora los problemas ya están solucionados, aunque todavía nos quedan algunos litigios abiertos por grietas», apuntan desde la Confraria. La justicia sigue su curso, con mucha lentitud, algo que los afectados han lamentado en reiteradas ocasiones.

«El sentimiento del pescador, de que ha perdido aquella zona de Cambrils, está ahí. Pero la situación tenía que resolverse», apuntan los actuales responsables de la Confraria. Les asaltan algunas dudas. Se preguntan si en su momento también se hubiera modificado el plan urbanístico para faciltar su inversión, habrían podido seguir adelante. Pero nunca se sabrá, y el nuevo hotel ya va en camino.

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