Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Cierran la playa en Creixell ante la falsa alarma de una bomba en el agua

Un submarinista alertaba el lunes de una mina antipersonas a unos 50 metros del litoral. Mossos activó un equipo de buzos de los Tédax, que sacaron del agua un hierro de la catenaria del tren
Whatsapp
La zona de Port Romà estuvo perimetrada hasta ayer a primera hora ante el riesgo de una bomba. Foto: Pere Ferré

La zona de Port Romà estuvo perimetrada hasta ayer a primera hora ante el riesgo de una bomba. Foto: Pere Ferré

Fue una falsa alarma, pero la peligrosidad del aviso requería máxima prudencia. Un buzo alertaba en la tarde-noche del lunes a la Policía Local de Creixell y a los Mossos d’Esquadra de que había visto un objeto extraño a unos 50 metros de la arena y a una profundidad de unos dos metros en la playa de Creixell, concretamente a la altura de la zona de Port Romà, el tramo más próximo a Torredembarra.

El aviso activó las alertas de la Policía Autonómica, que con la ayuda de la Policía Local de Creixell decidió restringir el acceso en ese punto y se acordonó el tramo de playa para evitar que alguien entrara en el agua antes que actuara el equipo de subacuática de los Tédax-NRBQ –la unidad especializada para la desactivación de artefactos como también para actuar en incidencias relacionadas con temas nucleares, radiológicos, bacteriológicos y químicos–.

El equipo del Tédax, con base en Sabadell, se desplazó ayer a primera hora de la mañana hasta la playa de Creixell. Allí, los buzos se sumergieron en el agua e inspeccionaron la zona que había señalado el buzo. Tras poco más de una hora de rastreo, se localizó un contrapeso de hierro procedente de una catenaria de la vía del tren.

Fuentes de Mossos explicaron que en la primera visualización del objeto en el fondo del mar ya se descartó que fuera un artefacto de origen explosivo y tras la comprobación definitiva, los buzos extrajeron la pieza y la llevaron a la arena.

Los primeros bañistas de la jornada se extrañaron de que hubiera un despliegue de buzos en la playa de Creixell y que hubieran acordonado una parte de la misma. La especulación sobre qué hacían estos integrantes del Tédax crecía por momentos y rápidamente se propagó el rumor de que estaban buscando alguna bomba de la Guerra Civil en el fondo del mar.

Al finalizar el trabajo, los propios Tédax ya explicaron a los curiosos que no había peligro y que sólo era un hierro enterrado en el mar. Los mismo policías retiraron el perímetro que había permanecido activado durante toda la noche y dejaron de nuevo la zona apta para el baño.

Temas

  • COSTA

Comentarios

Lea También