Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Creixell prohibirá las macrofiestas multitudinarias en los chiringuitos

Vecinos de la zona de la riera de Murtra denuncian ruidos y destrozos en el entorno y las casas
Whatsapp
Algunos de los vecinos de la zona de la riera de Murtra piden más control al chiringuito.  Foto: Pere Ferré

Algunos de los vecinos de la zona de la riera de Murtra piden más control al chiringuito. Foto: Pere Ferré

El Ayuntamiento de Creixell quiere evitar las macrofiestas en los chiringuitos como la que abrió la temporada en el que hay en la zona de la riera de la Murtra y que levantó las quejas de los vecinos. La gran afluencia de asistentes convirtió la zona en una especie de discoteca en la playa a escasos metros de las viviendas.

Según explican los vecinos, esa fiesta, que atrajo a gran cantidad de personas, ya que se convocó a través de las redes sociales, se alargó hasta las 4.30. Los vecinos también denunciaron que algunos de los participantes accedían a las casas, rompieron mobiliario urbano, gritaban y lanzaron botellas a la riera.

El alcalde de Creixell, Jordi Llopart, reconoce la gran afluencia de personas a la fiesta, pero considera que fue un hecho puntual y que «nadie se esperaba tal volumen de asistentes». Señala que el resto de días los cinco chiringuitos de la playa de la localidad cumplen con la normativa y no generan quejas.

En todo caso, el Ayuntamiento incrementará los controles para evitar que en los chiringuitos puedan celebrarse fiestas multitudinarias y para que se limiten a ser un lugar tranquilo y sin problemas. Llopart destaca que el decreto municipal «es muy claro en cuanto a horarios y funcionamiento de los chiringuitos».

 

‘Soportar fiestas’

Sin embargo, en un escrito, los vecinos de la zona de la riera de La Murtra dicen tener que «soportar las continuas fiestas con un volumen de la música que no cumple la Ley de costas, que establece un nivel máximo de 60 decibelios», y comparan la situación con «tener una discoteca al aire libre a 50 metros de casa».

Los vecinos explican que llevan dos veranos denunciando la situación, pero «todo son excusas y nadie hace nada. Una actitud nada aceptable teniendo en cuenta que el local está regentado por la concejal de Educación y del área de la tercera edad».

El alcalde asegura que hay controles, aunque reconoce que en verano hay algo más de permisividad, «pero sin que se llegue a las fiestas en la playa». En su carta los vecinos destacan que el resto de chiringuitos no generan quejas. «No exigimos más que el cumplimiento de la Ley, como lo hace el resto de chiringuitos que hay en la playa».

Temas

  • COSTA

Comentarios

Lea También