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Cuatro policías fuera de servicio salvan la vida a un niño en La Llosa

El pequeño, vecino de Berga, está ingresado en la UCI pediátrica de Sant Joan de Déu. Sigue estable dentro de la gravedad
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La Platja de la Llosa respiraba ayer tranquilidad. El domingo había sido escenario del salvamento de un menor a punto de ahogarse.  Foto: Pere Ferré

La Platja de la Llosa respiraba ayer tranquilidad. El domingo había sido escenario del salvamento de un menor a punto de ahogarse. Foto: Pere Ferré

El pequeño Marc, natural de Berga, jugaba en la Platja de la Llosa. Poco después de la una de la tarde nadie estaba pendiente de él. Un malentendido familiar provocó que el menor de 3 años de edad estuviera solo dentro del agua y sin nadie pendiente de lo que hacía.

Así fue como el niño apareció bocabajo dentro del agua a unos 30 metros de la orilla. Blai, un cabo de los Mossos d’Esquadra de Tarragona, estaba junto a su mujer Maria disfrutando de sus vacaciones. «Entré en el agua para darme un chapuzón y me fijé que había un crío en el agua. Pensé que buceaba. Sin embargo, llegó una ola y él ni se movió. Entonces sospeché de que algo iba mal», relataba ayer todavía con mal cuerpo por lo ocurrido.

El policía autonómico lo giró y vio la cara azulada y los ojos en blanco. Pegó un grito a su mujer que estaba en la arena reclamándole con urgencia que llamara al 112. Había un niño que se debatía entre la vida y la muerte y se necesitaba un médico a toda prisa. El agente autonómico cogió el cuerpo del pequeño y tan rápido como corrían sus piernas dentro del agua alcanzó la orilla. «Cuando lo giré en el agua empezó a escupir espuma y a sacar agua, pero seguía inconsciente», recuerda el mosso.

 

Primeros auxilios

En la orilla, un agente de la Policía Local de Sitges se acercó a ayudar. Mientras, Blai corría hacia la torre del socorrista, a unos 200 metros de la orilla, y su mujer llamaba por tercera vez al teléfono de emergencias. El policía de Sitges cogió al pequeño de los brazos de Blai y lo puso de costado y bocabajo. El objetivo era que expulsara toda el agua que había tragado y recuperarle un pulso y un latido que diera esperanzas.

Mientras se intentaba reanimar al menor, otro policía de vacaciones, en este caso de Lleida, se sumaba a las tareas de ayuda junto al socorrista de la playa para mantener con vida al pequeño mientras llegaban ambulancias de Emergències Mèdiques (SEM).

Dos ambulancias básicas y la Avanzada (para casos más graves) llegaron unos minutos después a la Platja de la Llosa. El médico que estaba de responsable decidió que el niño estaba grave y que debía llevarse a una UCI pediátrica si demora, por lo que pidió la presencia del helicóptero medicalizado para evacuar al menor y trasladarlo al Hospital de Sant Joan de Déu, en Barcelona, donde sigue estable dentro de la gravedad.

Fuentes médicas apuntaron que el pequeño sufrió un paro cardíaco y que sin los primeros auxilios de los policías, seguramente habría fallecido en la misma playa cambrilense. Por suerte, la reanimación de los agentes permitió que recobrara la consciencia en la orilla y ello diera esperanzas a que se recupere aunque su estado es grave.

Mientras los agentes salvaban la vida al pequeño Marc, llegaron a la Platja de la Llosa patrullas de la Policía Local de Cambrils y de los Mossos para terminar de ayudar en la evacuación aérea del menor.

Su madre, que apareció cuando el niño ya estaba a punto del traslado, también tuvo que ser atendida en la misma orilla por una crisis de ansiedad, informaron fuentes sanitarias. Ella explicó a la Policía Local de Cambrils y a los Mossos que el pequeño estaba solo porque ella pensaba que estaba con otros familiares y estos que el menor estaba con su madre. Un descuido casi fatal.

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