Cunit castigará a los incívicos con trabajos para la comunidad

La nueva ordenanza lo contempla como alternativa a la multa

José M. Baselga

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Pintadas en carteles explicativos.

Pintadas en carteles explicativos.

Pagar por los destrozos y daños causados en el mobiliario y bienes públicos o repararlos. El Ayuntamiento de Cunit prepara una ordenanza de convivencia y civismo que contempla que quienes causen daños en el patrimonio local puedan reparar los destrozos arreglándolos.

El proyecto de ordenanza lo están ahora revisando los grupos de la oposición por si realizan incorporaciones antes de pasar el texto por el pleno para su aprobación.

La ordenanza de convivencia incluye a todas las normativas que ya existían hasta ahora y que se actualizan en comportamientos sancionables y los castigos que pueden tener. Incluye también intervenciones en las playas. Queda excluido la regulación del uso de patinetes y otros vehículos de movilidad personal que están regulados en una ordenanza específica de movilidad.

Un poste de recarga de vehículos eléctricos, tumbado a patadas.

De la nueva ordenanza de convivencia destaca que ante muchas acciones de vandalismo se ofrecerá al infractor que abone los daños causados o que los repare con su trabajo.

El concejal de Gobernación, Xavier Lorenzo, señala que el sufragar los costes por los daños causados ya se contempla en la actual ordenanza, pero en la nueva se hace especial incidencia en los trabajos para la comunidad.

En muchos casos quienes destrozan mobiliario por gamberrismo o realizan pintadas son menores que no tienen capacidad económica para sufragar los daños causados y son sus padres quienes debe hacer frente.

Dejar basura fuera de los contenedores también tiene castigo.

«Va a darse la posibilidad de que el autor de los daños realice trabajos para la comunidad. El objetivo es que sepa lo que supone ese vandalismo gratuito. Es una forma de concienciación del coste que tienen determinadas actitudes».

La dificultad de aplicar la ordenanza es que debe observarse in fraganti la acción. Llegado ese caso se ofrecerá al infractor y a sus padres o tutores resarcir con el Ayuntamiento el daño causado con una valoración económica o con trabajos para repararlo. 

Sin perdón
Así, a los autores de una pintada podría obligárseles a blanquear de nuevo la pared. Pero también se contemplarán otros trabajos en beneficio de la comunidad contabilizando unas horas obligatorias.

Carteles pateados.

Uno de los problemas de esas ordenanzas de convivencia ciudadana, además de la de cazar a los incívicos en plena acción, es que realmente se tramite y se ejecute la sanción. En municipios donde tienen normas similares los vecinos sospechan que cuando los infractores pertenecen a familias conocidas acaban quedando en el olvido.

El concejal Xavier Lorenzo explica que en Cunit se prepara la ordenanza desde el pasado octubre entre departamentos como la Policía Local, Urbanismo y otros. «Si se ha dedicado todo ese tiempo es que la intención es aplicarla y que quien haga un daño sepa lo que supone».

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