El Camp de Tarragona le planta cara a Renfe

Las administraciones locales y la Generalitat exigirán a Renfe mejoras en el mapa ferroviario del Camp de Tarragona y pedirán que se cumplan los acuerdos pactados en 2018

Carmina Marsiñach/ ACN

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Imagen de la reunión entre representantes del Gobierno y los alcaldes que forman parte del Pacto para las infraestructuras del Camp de Tarragona. ACN

Imagen de la reunión entre representantes del Gobierno y los alcaldes que forman parte del Pacto para las infraestructuras del Camp de Tarragona. ACN

La Generalitat y los alcaldes del Camp de Tarragona exigirán a Renfe la mejora del servicio ferroviario en el territorio. En un nuevo encuentro ayer entre el Govern y los ediles de Tarragona, Reus, Salou, Cambrils, Vila-seca y La Canonja acordaron también la necesidad de poner en marcha un nuevo grupo de trabajo con Adif para coordinar el desmantelamiento de las vías y acelerar la implementación del tranvía. 
Los alcaldes denuncian que las medidas que se  acordaron en el pacto sobre infraestructuras del Camp de Tarragona que se llevó a cabo en 2018, no se han implementado tras la puesta en marcha de la variante del Corredor el pasado 13 de enero. El encuentro ha sido el primero que se ha llevado a cabo después de la entrada en funcionamiento del nuevo servicio. 
Según el secretario de Infraestructures i Mobilitat, Isidre Gavín, se han creado grupos de trabajo con la operadora y los ayuntamientos para tratar «caso a caso» las necesidades de cada municipio. El próximo lunes habrá una primera reunión con Renfe para abordar la mejora del servicio. 

Gavín señaló que la mesa constató que el servicio que se ha implementado no ha mejorado sino que es «el mismo que había antes» y que no tiene «unos horarios de calidad ni una cadencia apropiada». Detalló que Renfe justificó que no podía implementar las mejoras acordadas «porque Adif le había dicho que sólo podía traspasar el servicio existente a la nueva infraestructura».
Los alcaldes expresaron su indignación por los incumplimientos de los acuerdos. Uno de los municipios más perjudicados por la nueva situación ferroviaria es Salou. El alcalde, Pere Granados, criticó que no se hayan cumplido los compromisos y que no se hayan implantado los trenes directos entre Salou-PortAventura y Barcelona -sin tener que hacer transbordo en Tarragona-, y la construcción de una nueva estación definitiva en el actual apeadero de PortAventura. Granados aseguró que están en permanente contacto con Adif y Renfe. «No paramos de trabajar y nos reuniremos próximamente con ellos. Queremos que el ferrocarril dé un buen servicio a los residentes y los turistas», añadió.

Por su parte, la alcaldesa de Cambrils, Camí Mendoza, valoró positivamente la reunión y aseguró que la Generalitat se ha comprometido a realizar encuentros con los técnicos de cada Ayuntamiento con la empresa que debe realizar el proyecto del tren-tram para tener en cuenta sus necesidades. «Tenemos que unir esfuerzos para trabajar conjuntamente y establecer un calendario claro», detalló Mendoza. La alcaldesa valoró positivamente la puesta en marcha del Corredor ya que desde Cambrils no han perdido frecuencias, están conectados con la alta velocidad y cuentan con una nueva estación. La edil concluye que «ha sido un gran avance para el municipio pero a nivel de territorio aún hay muchas carencias». 

Pere Segura, el alcalde de Vila-seca, también valoró de forma positiva el encuentro ya que «les permitirá coordinarse para valorar y activar acciones para el territorio». Asimismo, expone que «no se ha cumplido el acuerdo sobre el número de frecuencias previstas que se pactó en la mesa mixta entre Generalitat y Renfe. Ese es el acuerdo que nosotros exigimos que se cumpla». 

El alcalde de Tarragona, Pau Ricomà, denunció que la situación en que ha quedado el servicio de trenes regionales es «inaceptable» y que hay un tren cada media hora con Barcelona. El alcalde también trasladó la posición unitaria al consistorio para exigir el desvío de las mercancías por el interior. «Sin eello no se podrá hacer una buena reordenación del servicio», advirtió.

El alcalde de Reus, Carles Pellicer, también se mostró preocupado por los incumplimientos y por la «dejadez» de Adif y Renfe. Pellicer insistió en la construcción de la estación intermodal al sur del aeropuerto y en la futura estación de Bellisens y en la implantación del tercer hilo para poder conectar la ciudad a la Alta Velocidad. 

También pedirán a Renfe que los trenes de Alta Velocidad de bajo coste -los AVLO- se detengan en la estación del Camp de Tarragona. 
La previsión de la Generalitat es que la redacción del proyecto de desmantelamiento de las vías esté listo a finales de año y que el tren-tranvía pueda empezar a operar entre 2024 y 2025.

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