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El cambio climático también favorece la llegada de medusas a la Costa Daurada

Los diferentes servicios de socorrismo realizaron este pasado verano 3.332 atenciones sanitarias por sus picaduras

EDUARD CASTAÑO

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Imagen de numerosas medusas en la orilla de una playa de la Costa Daurada. FOTO: P. FERRÉ/DT

Imagen de numerosas medusas en la orilla de una playa de la Costa Daurada. FOTO: P. FERRÉ/DT

El Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC) de Barcelona ya advirtió a principios de verano del crecimiento, un año más, de la presencia de medusas en las playas catalanas, incluidas algunas especies invasoras, como la peligrosa carabela portuguesa (Physalia physalis).

En los últimos años, en la Costa Daurada las picaduras de medusas se han incrementado hasta representar entre el 40% y el 80% de las incidencias totales en las playas. El número de afectados por picadura de medusa en Catalunya oscila entre los 15.000 y los 20.000 en los meses de verano, según los datos de los servicios de socorrismo de las playas.

Fuentes del Servei de Gestió d’Emergències consultadas por el Diari señalan que este verano se han registrado un total de 3.332 atenciones sanitarias a cargo de los servicios de socorrismo en las playas de la Costa Daurada y las Terres de l’Ebre por culpa de las picaduras de medusas. Son cifras similares a las que se vienen produciendo periódicamente y, aunque con picos anuales irregulares, vienen a demostrar que la Costa Daurada es un punto habitual de paso de estos animales invertebrados. Las cifras podrían ser superiores si se contabilizasen las personas que acuden directamente a centros hospitalarios para ser atendidos.

Calentamiento del Mediterráneo

Parte de la explicación de ese aumento de la cercanía a las costas tarraconenses de las medusas en la temporada estival cabe encontrarla en el calentamiento del mar Mediterráneo, hecho que se viene produciendo un 20% más rápido que la media mundial desde la época preindustrial. Es la principal conclusión de un estudio que alerta de las graves consecuencias del cambio climático en la región, con un perjuicio importante para la población humana y la biodiversidad, debido al incremento de la frecuencia y la gravedad de las sequías y las olas de calor.

Durante las últimas décadas, el alcance y la intensidad de los brotes de medusas se han visto favorecidos por el aumento de la temperatura del agua, lo que ha convertido a esta especie en una plaga, ya que se encuentra en cantidades poco comunes y perturban otros ecosistemas bien equilibrados. La población de medusas ha crecido en las últimas décadas en las costas catalanas. Así lo indica el último informe sobre cambio climático que ha publicado la Generalitat. No poder bañarse porque las playas están plagadas de algunas especies del animal ha empezado a ser habitual.

En aumento

Las molestias que causan a las personas –las picaduras provocan dolores y quemaduras– les han otorgado la etiqueta de ‘problema ambiental’. Las predicciones a corto plazo no pueden ser exactas, ya que los factores que intervienen en esta circunstancia son muy diversos. Sin embargo, las «condiciones del mar en general favorecen a las medusas», ha explicado Verónica Fuentes, investigadora del Instituto de Ciencias del Mar (ICM). En términos globales, se observa un aumento de la población de estos animales, especialmente en las aguas del Mediterráneo.

Otra prueba de ese aumento es también la ‘desestacionalización’ de la llegada de medusas a la Costa Daurada. Sin ir más lejos, este pasado fin de semana se han podido fotografiar algunas en las playas de Salou, fuera ya de la temporada estival.

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