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El comercio exige contundencia a la administración contra el 'top manta'

Los representantes del sector reclaman a los organismos superiores acciones que sirvan para disuadir al comprador y acabar con las mafias que hay detrás de la venta de productos falsificados
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La presencia del ´top manta´ se ha afianzado y los comerciantes reclaman soluciones. Foto: Alba Mariné

La presencia del ´top manta´ se ha afianzado y los comerciantes reclaman soluciones. Foto: Alba Mariné

El sector comercial lleva años tratando de combatir el top manta. Es su competencia desleal, y a menudo los vendedores se instalan delante de sus puertas sin que los propietarios de los negocios puedan hacer nada. Con sus limitadas herramientas impulsan campañas de concienciación dirigidas a los compradores. Pero esto no es suficiente. El fenómeno ha crecido y se ha consolidado como una práctica habitual en temporada alta. Los disturbios vividos el día 11 de agosto en Salou -tras la muerte de un ciudadano senegalés al precipitarse de un tercer piso en la plaza de Sant Jordi- han reabierto el debate sobre cómo abordar esta problemática que preocupa tanto a comerciantes como a policías y administraciones.

Juli Vilaplana, presidente de la asociación 365 dies Salou Vila Comercial, señala que llevan años presionando para intentar hallar una solución «de una vez por todas». Lamenta que las administraciones no han cumplido con sus compromisos, y cree que después de lo ocurrido este verano, «ahora ha llegado el momento». Para Vilaplana, es imprescindible que los municipios de costa vayan todos a una y realicen campañas conjuntas, coordinadas desde organismos superiores. «Y si hace falta, hay que ser más contundentes con el comprador, aplicando sanciones», apunta el comerciante salouense.

Frontera Cambrils- Salou

En Cambrils, los vendedores se concentran, sobre todo, en la zona del Cap de Sant Pere, justo en la frontera con Salou. Tomás Sierra, presidente de la Unió de Botiguers, explica que, si bien la venta ambulante ilegal ha mejorado en la zona del puerto, en este punto ha crecido «hasta el punto en que ya se ha convertido en un peligro para los turistas». Sierra apunta que «los propios vendedores se dan cuenta de que las leyes no les hacen nada», y critica que los políticos no se hayan posicionado de forma más contundente. «En Salou deberían haber actuado desde el minuto uno. Porque lo que ocurrió en aquellos disturbios era ilegal», insistía. Sierra lamenta que los cuerpos policiales no tienen armas suficientes para luchar contra este fenómeno. «Y esto hace que las cosas sigan igual, mientras muchos comerciantes se ven obligados a cerrar sus negocios y, como siempre, nuestro sector sale perdiendo», insiste.

La Unió de Botiguers de Cambrils impulsa campañas de concienciación dirigidas a los clientes. «Distribuimos carteles y folletos en hoteles, tiendas... Y en invierno la Policía Local realiza actuaciones en los colegios, para concienciar a los niños desde muy pequeños», destaca Sierra. «Las administraciones, pero, nunca aboradn el comercio ilegal ni la falsificación. Deberían ponerse las pilas», concluye.

En L’Hospitalet de L’Infant también deben afrontar este problema. Sobre todo los domingos, durante el mercadillo semanal. «Es una actividad ilícita que ha entrado en colisión directamente con el comercio. El verano es muy importante para nosotros, y la venta ambulante ilegal supone competencia desleal, de la cual nos resulta muy complicado defendernos», explica Maria José Gómez, presidenta de la Associació de Comerços de l’Hospitalet de l’Infant i la Vall de Llors. «Pagamos impuestos, empleados, hipotecas, alquileres y abrimos todo el año. El verano nos ayuda a compensar meses muy duros en los que los números ni siquiera nos salen», insiste.

Gómez asegura que los comerciantes de la localidad son conscientes de que los vendedores son un colectivo desfavorecido y que el problema «es importante». Por ello, apuesta por apelar al comprador, y reclama que la administración pública desempeñe una labor pedagógica hacia este colectivo. «La gente debe ser consciente de que si compra en el top manta propicia un modelo de trabajo poco digno, que favorece a las mafias y a la gente que está detrás de este colectivo», añade Gómez.

También en el mercadillo

Los manteros no solo se instalan en los paseos marítimos. Los mercadillos también son lugares que escogen habitualmente. Enric Daza, presidente de la asociación Marxants TGN, critica que «esto se ha hecho cada vez más grande y no han sabido frenarlo». Y lamenta que hay quien se ampara en el racismo, «cuando no tiene nada que ver. Simplemente es que se trata de una competencia desleal muy fuerte». Daza confiesa que a veces ha hablado con los manteros y que incluso en alguna ocasión les ha propuesto que se instalen en el mercado, como los marchantes. «Uno de ellos me dijo que no, porque lo que ganaba haciendo lo que hacía allí no lo conseguiría con una parada en el mercado. Uno de nosotros no gana en un año lo que consigue él en solo dos o tres meses», apunta Daza. Y recuerda haber escuchado a una turista, en Salou, diciendo: «Me gusta más el mercado de la tarde», refiriéndose a las mantas que se instalan en la frontera entre Cambrils y Salou. «No tengo nada en contra de la raza. Es tan simple como que nos hacen competencia desleal. Y no debería permitirse», concluye.

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