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El falso teléfono que te ‘limpia’ el coche

Seguridad. Mossos recomienda desconfiar del mando y comprobar siempre que las puertas quedan cerradas evitando que un inhibidor bloquee la señal y deje el coche abierto

Jordi Cabré

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El mando emite una señal que el inhibidor impide que se ejecute. Las puertas quedan abiertas y los ladrones pueden entrar al vehículo. FOTO: Alba Mariné

El mando emite una señal que el inhibidor impide que se ejecute. Las puertas quedan abiertas y los ladrones pueden entrar al vehículo. FOTO: Alba Mariné

El aparato en cuestión recuerda a un móvil prehistórico, de aquellos que hace menos de un cuarto de siglo fardábamos al poder llamar sin cable desde cualquier sitio. Pero este falso teléfono ni su función es llamar, ni su aspecto retro es una moda.

Se trata de uno de los diferentes modelos de inhibidores de señal que puede facilitar el robo de un vehículo o de todo lo que se lleve en su interior y que los Mossos de la comisaría de Salou han requisado recientemente.

El inhibidor permite a los ladrones bloquear la señal de cierre que ejecutamos con el mando a distancia. Al impedir la llegada de la orden, el coche queda abierto y uno no se da cuenta de ello.

El inhibidor permite a los ladrones bloquear la señal de cierre que ejecutamos con el mando a distancia. Foto: Mossos d'Esquadra

Este aparato, de pocos centímetros de longitud, es adquirible en algunas tiendas especializadas o por Internet y ha permitido la evolución de los ladrones de coches o de los que buscan en su interior objetos de valor.

Precisamente, esta evolución de la delincuencia es la que Mossos pretende hacer frente neutralizando desde la base su expansión. «Si realizamos comprobaciones básicas al cerrar el coche, no hay inhibidor que pueda abrirlo», asegura el subinspector de la comisaría de Salou y Vila-seca, David Garvin.

Cuatro formas de robar

A nadie se le escapa que el robo con fuerza en el interior de los vehículos es uno de los delitos que se expande como una mancha de aceite. No hace tantas semanas que Mossos o la Guàrdia Urbana de Tarragona o Reus, o las policías locales de ciudades grandes como Cambrils, Salou o Vila-seca recibían denuncias de robos en el interior de coches aparcados en la vía pública. Y además de denuncias, también se localizaba y se detenía a los presuntos autores.

Garvin explica que hay cuatro formas de robo con fuerza en el interior de coches: rompiendo el cristal, forzando la cerradura o abriendo la puerta doblando el marco en la parte superior de la ventanilla.

El cuarto método es el que no deja rastro y en el que Mossos quiere reforzar un recordatorio a la ciudadanía constante para evitar su expansión: el uso de inhibidores de frecuencia.

El subinspector y subjefe de la comisaría de Mossos de Salou y Vila-seca explica que «el objetivo de Mossos es difundir e inculcar al conductor o conductora una rutina de seguridad, una comprobación sencilla antes de alejarse del coche estacionado. No cuesta nada tirar de la manecilla y ver que está cerrado el coche o ver que los intermitentes o los retrovisores, según el modelo, responden a la señal del mando cuando lo pulsamos».

Garvin sabe de lo que habla, puesto que la comisaría recibe denuncias, directa o indirectamente, de robos con fuerza en el interior del vehículo todos los días.

Los que fuerzan la puerta o rompen el cristal, queda claro que ha habido una acción delictiva para registrar el interior; pero aquellos vehículos que no sufren daños son los «más complejos de investigar y resolver», admite.

Detenidos en Salou

En abril, en plena Semana Santa, tres individuos fueron sorprendidos en un aparcamiento al aire libre en Salou. Dos mujeres y un hombre esperaban la llegada de turistas para bloquear la señal del mando con el inhibidor. Luego, con los propietarios lejos del vehículo, el registro sin forzar puertas es coser y cantar.
Garvin recuerda que «no solo hay que comprobar que el coche esté cerrado, tampoco hay que dejar cosas de valor o electrónica en lugares visibles para evitar la tentación de estos delincuentes». En esta ocasión, agentes de paisano del Grup de Delinqüència Urbana (GDU) sospecharon de los tres individuos por su forma de proceder: vigilancia y control de los coches que aparcaban. Ante las sospechas de que algo se cocía, actuaron.

En el momento que intervinieron e interceptaron a las tres personas, lograron un inhibidor entre las pertenencias, pero al no tener ningún botín en las manos, sólo se les acusó de tentativa de robo con fuerza en el interior de vehículo, un delito que sirvió para quedar libres con cargos tras declarar en sede judicial.
«Aunque no hay evidencias de que el coche ha sido forzado, sí se considera robo con fuerza puesto que es una llave electrónica que impide el cierre y por tanto no es hurto sino un delito más grave», apunta el subjefe de la comisaría.

Con el inhibidor, Mossos pudo abrir una línea de investigación para resolver aquellas denuncias que catalogadas de hurto (robo de pertenencias con el coche no forzado). Y pudo analizar las frecuencias y qué modelos de coches podía abrir, de forma que el conocimiento de esta herramienta permite a su vez poder resolver casos que no hay más pistas que la denuncia de la víctima.

El representante de joyas

Las zonas donde actúan los ladrones que buscan en el interior de coches son aquellas donde hay un gran parque automovilístico aparcado: accesos a PortAventura, playas, aparcamientos al aire libre, áreas de servicio, parking de centros comerciales… Su función es pasar desapercibos y  actuar aprovechando el despiste o la confianza de los conductores una vez aparcan el coche.

Precisamente, Mossos incide que además de las comprobaciones de cierre se evite dejar nada a la vista que pueda tentar a estos delincuentes. Y ponen de ejemplo un caso ocurrido en 2018 en un hotel de Vila-seca.

El marchante de joyas dejó el coche con su maleta y se fue a pagar la estancia. A la salida, el coche había sido registrado y la maleta con joyas y dinero despareció. «Usaron inhibidor porque no había nada forzado y el conductor aseguró que había dejado el coche cerrado», explica Garvin.

Con la llegada de la temporada estival, la Costa Daurada incrementa su número de visitantes y es en este entorno donde estos delincuentes intentan hacer el ‘agosto’. Por ello Garvin reitera una y otra vez que hacer las comprobaciones como rutina puede ser clave para evitar estos robos cada vez más sofisticados.

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