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El fiscal pide tres años y medio de cárcel para el exalcalde de Roda

El extesorero Jordi Reina se enfrenta a cinco años y medio de prisión y el exinterventor Luis Caramès, a cinco
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El exalcalde Pedro José Figueiredo en el despacho que tenía en la Alcaldía de Roda. Foto: Jordi Cabré/DT

El exalcalde Pedro José Figueiredo en el despacho que tenía en la Alcaldía de Roda. Foto: Jordi Cabré/DT

Un delito continuado de malversación de caudales público. Es la imputación que pesa contra el exalcalde de Roda de Berà (Tarragonès), Pedro José Figueiredo, para quien el fiscal solicita una pena de tres años y medio de prisión e inhabilitación para el derecho de sufragio pasivo durante seis años y medio –se ha tenido en cuenta la atenuante de reparación del daño–.

También se sentarán en el banquillo de acusados el extesorero Jordi Reina y el exinterventor Luis Miguel Caramès, que en este caso se enfrentan a cinco años y medio de prisión y cinco, respectivamente. Además, este último tendrá que indemnizar al Ayuntamiento con 10.000 euros y Jordi Reina, con 12.000. El juicio por este caso arrancará el 5 de junio con la elección del tribunal popular en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Tarragona.

En su escrito de acusación, al que ha tenido acceso el Diari, el fiscal recuerda que Pedro José Figueiredo fue nombrado alcalde de Roda de Berà en setiembre de 2007 y permaneció en el mismo un año. Percibía como sueldo anual 44.000 euros. Durante el mismo periodo ostentó también el cargo de vicepresidente del Consell Comarcal del Tarragonès, lo que le reportaba unos ingresos de 10.600 euros anuales.

El 13 de marzo de 2008, el acusado nombró funcionario interino al también acusado Luis Caramès, para que ejerciera como interventor del Ayuntamiento, cargo que pasó a desempeñar hasta junio del mismo año. Con ocasión de ser nombrado interventor Luis Caramès, el que hasta entonces había desempeñado el cargo, el también acusado Jordi Reina, pasó a ejercer de tesorero, cargo en el que permaneció desde el 14 de marzo de 2008 al 19 de junio del mismo año, al tiempo que ostentaba el de secretario.

Para el Ministerio Público, los acusados, durante estos tres meses, se concertaron para poder disponer de dinero público. Idearon hacerlo como si se tratasen de anticipos, pero sin pasar por los trámites legales oportunos ni ajustarse a las limitaciones que para tales anticipos establecía la normativa.

 

Sin autorización

Así, aunque legalmente era necesario dirigir una solicitud al Ayuntamiento con una exposición de los gastos que se pretendían atender y la autorización definitiva debía ser firmada por el alcalde, el interventor y el tesorero y en ella debía vincularse su concesión a la partida presupuestaria correspondiente, los acusados no presentaron ninguna solicitud.

Al poder disponer de dinero con sus firmas, los acusados se apoderaron de diversas cantidades. Pedro José Figueiredo, el 16 de abril de 2008, consiguió de 75.000 euros: 70.000 a través de una transferencia bancaria desde la cuenta del Ayuntamiento a su cuenta personal y los restantes 5.000 euros, «para atender a diversos gastos de Alcaldía», mediante un talón al portador. Ambos anticipos se registraron en la caja fija. Luis Caramès, el 14 de abril, se apoderó de 10.000 euros, registrándolo como anticipo de caja fija. Finalmente, Jordi Reina consiguió de igual forma 12.000 euros.

La funcionaria encargada de registrar materialmente las operaciones detectó las irregularidades y lo comunicó a «otros cargos públicos», que pidieron explicaciones a Pedro José Figueiredo. Por ello, el 17 de julio reintegró las cantidades al Ayuntamiento. Y el 22 de agosto, siendo interventor Luis Caramès, se apoderó de 50.000 euros, que consiguió tras ordenar el traspaso de dicho importe desde la cuenta del Ayuntamiento a la caja fuerte, con la excusa de que debía haber dinero para hacer frente a los gastos de las fiestas, siendo el mismo Jordi Reina quien los extrajo de la cuenta bancaria. Entre octubre y noviembre devolvió el dinero en metálico al Ayuntamiento en dos veces.

Jordi Reina está reintegrando la cantidad conseguida fraudulentamente con descuentos mensuales en su nómina, mientras que Luis Caramès no ha devuelto los 10.000 euros.

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