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El refugio de Cambrils reabre sus puertas

Recreación. Los cambrilenses visitaron el lugar antiaéreo y pudieron ver escenas de la Guerra Civil en la Torre del Llimó

Cristina Sierra

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El grupo de recreación histórica de la Guerra Civil, Ejército del Ebro, se instaló en el patio de la Torre del Llimó. Foto: CRISTINA SIERRA

El grupo de recreación histórica de la Guerra Civil, Ejército del Ebro, se instaló en el patio de la Torre del Llimó. Foto: CRISTINA SIERRA

El refugio antiaéreo de la calle Creus de Cambrils volvió a reabrir ayer sus puertas tras seis años cerrado. Muchos cambrilenses y también turistas franceses e ingleses no perdieron la oportunidad de aprovechar la jornada de puertas abiertas para  entrar en este espacio histórico que también tiene un acceso cerca de la calle Rovira, delante la Torre del Llimó.

Precisamente en el patio de este edificio municipal se hizo una recreación de escenas de la Guerra Civil a cargo de la entidad Ejército del Ebro, que instaló el puesto de mando en el interior del equipamiento para que los visitantes pudieran hacerse una idea de cómo trabajaba el ejército hace más de 80 años. Los miembros iban vestidos con uniformes y además llevaban armamento, vehículos y objetos relacionados con el ejército de la República.

La recreación llamó mucho la atención de los niños, que miraban con mucha curiosidad las armas de los militantes y no dudan en hacerles preguntas e incluso fotografías para tener un recuerdo de esta actividad. También los más mayores mostraron interés por conocer un poco más de la historia del ejército y quedaron fascinados con la furgoneta y el ruido del motor, un vehículo legendario que funcionaba perfectamente y que sin duda causó mucha sensación entre los presentes.

Visita guiada
Otra de las actividades que se realizó por la mañana fue la Ruta dels Espais de la Guerra Civil, que se inició en el Museu Molí    de les Tres Eres.

Entre los cambrilenses presentes en el patio de la Torre del Llimó había uno muy especial: Joan Ferrando. Cuando tenía ocho años él y su padre se escondieron en el refugio antiaéreo y ahora con 90 años pudo volver a verlo. «Vivo en la casa que hay justo delante la entrada del refugio y cuando hubo el bombardeo nos metimos dentro. No estaba acabado ni nada, si hubiera caído una bomba no nos hubieran encontrado», explicó al Diari.

El vecino fue el responsable de indicar en 2006 dónde se encontraba la puerta de acceso de la calle Creus para que los historiadores pudieran ver el espacio. «Estaba intacto», señaló Ferrando, que añadió que la parecía muy bien que el ayuntamiento volviera a reabrir el refugio. «Conviene que la gente lo visite porque es importante conocer la historia del pueblo», afirmó el cambrilense Josep Maria Vidiella. 

Apunte
Un espacio que se descubrió en 2006

El refugio antiaéreo se construyó a partir de 1937, en plena Guerra Civil. Cambrils, que entonces tenía 4.000 habitantes, sufrió directamente las consecuencias de este conflicto bélico, no solo vivió el paso de tropas y heridos, sino que también padeció bombardeos de las tropas alemanas e italianas. 
En 2006 se descubrió este espacio y el consistorio decidió hacerlo visible por su buen estado de conservación, con dos accesos preservados separados por más de 100 metros de galería casi intacta. El proyecto de rehabilitación se incluyó en el Pla de Barris del Nucli Antic, subvencionado a partes iguales por el ayuntamiento y el Departament de Política Territorial i Obres Públiques de la Generalitat de Catalunya.
Tres años más tarde, en diciembre de 2009, abría por primera vez las puertas a los cambrilenses. 

Problemas de humedad

El refugio antiaéreo abrió sus puertas al público en diciembre de 2009 y cerró en 2013 por los problemas de humedad, que generaron una grave afectación en el sistema eléctrico, luminarias interiores y mecanismos de las puertas automáticas de acceso. Este deterioro motivó que desde los Servicios Técnicos del consistorio se redactara un proyecto para mejorar toda la instalación eléctrica. En 2017, la concejalía de Cultura adjudicó la obra por un importe de 11.301,07 euros. Los trabajos de rehabilitación, que se iniciaron en noviembre y finalizaron en mayo, se centraron en renovar los aparatos dañados y se instaló un nuevo cuadro eléctrico en el exterior del refugio, concretamente en la Torre del Llimó.

El concejal de Cultura, Lluís Abella, mostró su satisfacción por haber podido cumplir el objetivo que tenían desde el Patronat del Museu d’Història de recuperar este espacio emblemático. 

«Para nosotros era muy importante reabrir el refugio porque no solo se ha reparado este lugar de la Guerra Civil sino que también sirve para dinamizar el Barri Antic, ya que cambrilenses y turistas podrán visitar el refugio y pasear por la zona», apuntó el edil. 
Con esta reapertura, se recupera la Ruta de los Espacios de la Guerra Civil, el segundo sábado de cada mes.

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