«En un mes cerraron el caso de la muerte de mor sylla»

Crónica. Salou vivió ayer una concentración para recordar los 5 años del suceso. El hermano del mantero fallecido dice que luchará para reabrir el proceso

EDUARD CASTAÑO

Whatsapp
Un momento de la reconstrucción de la muerte de su hermano que ofreció Ibrahima Sylla. FOTO: FABIÁN ACIDRES

Un momento de la reconstrucción de la muerte de su hermano que ofreció Ibrahima Sylla. FOTO: FABIÁN ACIDRES

Aunque parezca que fue ayer, ya han pasado 5 años (se cumplen mañana) desde la trágica muerte de Mor Sylla, el mantero que cayó desde el balcón en la vivienda de la Plaça Sant Jordi de Salou durante una operación policial y que ocasionó en días posteriores varios altercados con la comunidad senegalesa de la localidad.

Precisamente, ayer fueron medio centenar las personas las que quisieron recordar los hechos acaecidos hace un lustro. Una concentración en la Plaça de la Pau de Salou sirvió para lanzar mensajes, consignas y alegatos «por la muerte del mejor senegalés que vivía en España».

En la manifestación se pudieron leer pancartas que exigían la reapertura del caso con lemas como ‘Mor Sylla no está muerto’, ‘la muerte de Mor podría haberse evitado’ o ‘podrán arrebatarnos la vida pero jamás el honor’ y escuchar proclamas haciendo referencia a la necesidad de reabrir el caso «dada la serie de lagunas e incongruencias existentes en el mismo». Manteniendo la distancia de seguridad y portando las mascarillas por el coronavirus, los asistentes profirieron gritos como «no es casual, es estructural», «no se ha suicidado, el sistema lo ha asesinado», «no puedo respirar», «sin justicia no habrá paz» o «Mor Sylla, justicia» fueron los más repetidos durante una matinal a la que acabó poniendo broche Ibrahima Sylla, hermano del fallecido.

Pero previamente fueron varias las personas de diversos colectivos y organizaciones -como SOS Racismo, la Comunidad Negra Africana y Afrodescendiente en España (CNAAE) y la red solidaria Tras La Manta- quienes se dirigieron a los presentes para recordar «las extrañas circunstancias de la muerte de Mor Sylla» y de las dudas e incertidumbres que siguen entendiendo que existen en este caso.

Hubo acusaciones por «la negligencia y la mala praxis de los Mossos». Incluso uno de los oradores aseguró que el entonces mayor de los Mossos d’Esquadra, Josep Lluís Trapero, y el entonces conseller de Interior, Jordi Jané, hicieron «declaraciones que formaban parte de un engranaje racista y neocolonial del sistema con la intención de exculpar a los agentes. Tampoco entendemos cómo es posible que haya agentes que no hayan declarado, ni porqué hay testigos falsos a los que se tiene en cuenta su declaración».

«Pedimos justicia para ciertas personas que no formamos parte de ese estado de bienestar en el que participamos día a día. Pedimos justicia por Mor Sylla», reclamando y reiterando que se vaya hasta el fondo del caso.

Otra oradora dijo: «Estamos aquí para denunciar el racismo institucional, para denunciar todo acto que violente vidas negras y racializadas. Estamos aquí para condenar el abuso policial y decir que no pasarán».

La reconstrucción

Ibrahima Sylla y los organizadores hicieron una reconstrucción de los hechos como a su parecer ocurrió todo y a lo largo de sus parlamentos criticaron que el caso se cerrara en un mes y que no se recogieron imágenes de las cámaras de seguridad de la zona ni se hayan podido ver imágenes «de las que suelen ofrecer la policía en cualquier operación».

El hermano de la víctima desgranó algunas irregularidades y mentiras que, según él, se han venido produciendo en el caso. «Llevo cinco años estudiando, recopilando y memorizando lo que ocurrió aquel día. Hay muchas mentiras. La memoria de mi hermano se merece la verdad», dijo Ibrahima Sylla. En concreto, denunció que los testigos protegidos «mintieron al juez», que los agentes «violaron» la orden judicial y accedieron al piso de los manteros poco después de las cinco de la madrugada -cuando la hora estipulada por el juez era a partir de las seis- y que la policía no ha puesto a disposición de la justicia las imágenes de las cámaras de seguridad del bloque de viviendas. Por todo ello, SOS Racismo cree que la investigación de la causa penal fue «deficiente». De momento, la familia asegura que continuará luchando para que se reabra la vía penal del caso.

Temas

Comentarios

Lea También