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Enresa deja a Vandellòs sin ayudas y contrata a menos empresas locales

La desaparición de la fundación del ente público acaba con la subvención de 27.000==euro== anuales que recibía el consistorio y complica a las compañías del municipio el acceso a los concursos públicos
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En primer plano, instalaciones de la central Vandellòs I, que no está operativa. Al fondo, Vandellòs II. Foto:  Pere Ferré

En primer plano, instalaciones de la central Vandellòs I, que no está operativa. Al fondo, Vandellòs II. Foto: Pere Ferré

La desaparición de la Fundación Enresa ha supuesto un contratiempo importante para la economía de Vandellòs i l’Hospitalet de l’Infant. Por dos sentidos: el Ayuntamiento no ingresará este año los 27.000 euros del convenio que tenía firmado con ella en concepto de compensación por la central Vandellòs I y porque la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa) –propietaria de las nuclear– ha reducido la contratación de empresas locales al tener que ajustarse a la ley de contratos del sector público.

La concejal de Salut i Benestar Social de Vandellòs i l’Hospitalet de l’Infant, Cristina Borràs (PSC), ha participado esta semana en un acto organizado en Hornachuelos (Córdoba) por la Asociación de Municipios en Áreas de Centrales Nucleares para protestar contra la supresión de esta fundación. Ediles de 26 poblaciones de toda España, entre ellos también el alcalde de Tivissa, Jordi Jardí, se concentraron frente al almacén de residuos radiactivos de El Cabril. Denunciaron públicamente «los reiterados incumplimientos de Enresa, que se había comprometido a que los ayuntamientos que tenían convenios en vigor con la fundación percibiesen las cantidades firmadas para 2014».

«No nos esperábamos su eliminación porque, en principio, recibía el dinero de las eléctricas y no del Gobierno. Se llegó a plantear alguna alternativa, pero finalmente no ha sido posible», lamenta el alcalde de Vandellòs i l’Hospitalet de l’Infant, Alfons Garcia (PSC). Enresa, que depende del Estado, asegura que entiende las quejas y justifica su decisión alegando que el Gobierno le ha dejado sin fondos.

El consistorio destinaba la subvención anual que recibía a proyectos de carácter social o cultural. «La última sirvió para sufragar parte de la musealización de Ca la Torre de Vandellòs y en 2012 creamos el comedor escolar del colegio de Vandellòs y adquirimos una nueva silla para el servicio de odontología del centro de atención primaria (CAP) de L’Hospitalet de l’Infant», explica Borràs.

 

De pequeño tamaño

La otra consecuencia negativa afecta directamente a las empresas del municipio. Al desaparecer su fundación, Enresa se ve obligada a cumplir la ley de contratos del sector público. «Debemos someter cualquier obra a un concurso público de libre concurrencia. De este modo, (las obras) las consigue el mejor postor, que a veces coincide con una empresa local y otras no. En tiempos de crisis, la competitividad es máxima y a veces vienen empresas de muy lejos», señaló recientemente Alejandro Rodríguez, director de Operaciones de la compañía pública.

En otras palabras, la contratación de sociedades de Vandellòs i l’Hospitalet de l’Infant para realizar trabajos relacionados con la central Vandellòs I ha descendido. La mayoría son pequeñas y no pueden competir con otras de mayor dimensión instaladas en otras partes de España.

«Enresa era un cliente importante para nosotros. Confiaba mucho en las empresas locales para tareas de jardinería, limpieza o mantenimiento. Pero ahora estos servicios salen a concurso y nos es muy difícil acceder a ellos», manifiesta Josep Joan Domènech, presidente de la asociación de empresarios del municipio.

«Todo se vehicula ahora desde Madrid, y la capacidad de competir con compañías grandes en determinadas cuestiones es muy limitada», puntualiza el alcalde.

Este nuevo escenario pone contra las cuerdas a algunas empresas locales. «Su facturación va a bajar de manera importante», teme Domènech.

La Asociación de Municipios de Áreas de Centrales Nucleares no descarta llevar a cabo más acciones de protesta, incluso se plantea movilizar a los vecinos. «Esperamos a ver si hay alguna respuesta tras la de esta semana. La intención es que vayamos todos a una», concluye Garcia.

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