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Escola Mas Clariana de Cambrils: Enseñar con ejemplos de realidad

El centro utiliza el proyecto Amara Berri para mejorar la autonomía del alumno. Es el único centro en Catalunya

J.Cabré

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Las aulas de P3 estan diseñadas para que los niños aprendan jugando en diferentes escenarios. Foto: A.Mariné

Las aulas de P3 estan diseñadas para que los niños aprendan jugando en diferentes escenarios. Foto: A.Mariné

Parte de los deberes se hacen en el centro y hay una mediateca para poder consultar la información con libros y ordenadores. Foto: A.Mariné

Parte de los deberes se hacen en el centro y hay una mediateca para poder consultar la información con libros y ordenadores. Foto: A.Mariné

El estudio de grabación de la radio. Las dos alumnas están leyendo una poesía en catalán y el compañero ayuda en los controles. Foto: A.Mariné

El estudio de grabación de la radio. Las dos alumnas están leyendo una poesía en catalán y el compañero ayuda en los controles. Foto: A.Mariné

Al entrar al aula, uno busca con la mirada los pupitres. ¿Dónde están? su ubicación cuadricular no existe en Mas Clariana, la escuela cambrilense única en Catalunya que ha cambiado el modelo educativo para «mejorar las capacidades del alumno», resume Lluïsa Vicente, directora del centro.

Un mostrador, una simulación de oficina, de un taller, una casa... Los niños van de un sitio a otro. «Aprenden matemáticas», señala el profesor. «Las sumas, restas, medidas, volúmenes... son conceptos más fáciles de digerir si uno los practica con la realidad», añade la directora.

Esta transformación de las aulas y el método de aprendizaje no es nuevo. Ya existe desde casi hace 45 años en el País Vasco. De allí, la directora Lluïsa Vicente trajo el proyecto Amara Berri a Cambrils y cuando asumió la dirección del Mas Clariana empezó a sembrar la idea, que nació el pasado curso parcialmente y éste con todos los grupos desde P3 hasta sexto de Primaria.

El inconformismo

Lluïsa Vicente es inconformista. La directora de la Escola Mas Clariana llevaba tiempo buscando la manera de revolucionar la enseñanza de Primaria, pero sin friccionar con los parámetros generales del Departament d’Educació de la Generalitat, competente en esta materia.

La idea que ahora crece en Cambrils la descubrió hace ya 14 años, cuando ella ejercía de profesora en su localidad natal, Balaguer. «A través de un curso de formación en la Universitat de Lleida escuché por primera vez la palabra Amara Berri», explica. Se enamoró del método educativo y aprovechando unos días sin clase, con motivo de las fiestas mayores de Balaguer, cogió el coche y se plantó en San Sebastián, cuna de este método.

Traducido al castellano, Amara Berri significa Nuevo Amara, uno de los barrios de Donosti que creció urbanísticamente. De allí, el nombre que también da pie al proyecto. Hace 44 años Loli Anaut y un equipo de docentes implementó en la escuela una nueva estrategia pedagógica para motivar al alumnado y mejorar sus competencias. A día de hoy, el método ha sobrevivido a todas las leyes de educación existentes y se ha expandido por 21 centros del País Vasco, Cantabria, Islas Canarias y Catalunya, concretamente el Mas Clariana de Cambrils.

Lluïsa Vicente tenía claro que debía buscar adeptos y empezó a proponer la idea hace siete años, cuando la nombraron directora del Mas Clariana. Empezó a tener seguidores y las fórmulas que plantea el proyecto empezaron a convencer al resto de la junta directiva y al profesorado.

Se pidió al Centre de Recursos Pedagògics de Reus la posibilidad de hacer una formación y se explicó la idea a Ensenyament. Finalmente se propuso que el profesorado hiciera un pequeño stage en Donosti para conocer de primera mano cómo funciona el proyecto y qué resultados obtiene.

Con 44 años de experiencia y un reconocimiento internacional, Amara Berri tenía todas las credenciales para introducirlo en la escuela de Vilafortuny y probar de mejorar el sistema educativo tradicional, tantas veces discutido con las nuevas tecnologías que nos rodean.

El curso pasado, 2015/16, se dio el paso al frente. El equipo directivo reunió a las familias para explicarles los cambios y logró convencerles de que el objetivo era mejorar el potencial de sus hijos y que el método intentaba combatir la desmotivación y el aburrimiento, a veces sinónimos de las clases tradicionales. «No fue fácil. Dudas, inquietudes, desconfianza… pero apoyaron la idea de implantar Amara Berri. Ahora, un curso después, el grado de satisfacción que sondeamos es muy alto», confiesa la directora.

El proyecto en las aulas

El proyecto educativo, único en Catalunya hasta la fecha aunque ya existen otros centros interesados en ver cómo funciona en Cambrils, concibe las materias educativas obligatorias como acciones reales de la vida cotidiana. La pregunta ¿Y esto para qué sirve? Tiene respuesta en la forma de plantear la teoría de la materia.

Las aulas se han especializado en materias, de forma que su decoración y distribución están ideadas para ello. Esta especialización de las aulas va acompañada de dos atributos más: la unificación de los cursos de primaria de dos en dos: primero y segundo, tercero y cuarto y quinto y sexto, y la especialización del profesor por materias.

Las notas y los exámenes siguen siendo iguales que en otras escuelas, pero la forma de aprender los conceptos y conocimientos «mejora la capacidad del alumno en su globalidad y autonomía», señala la directora. El método Amara Berri empezó en Primaria y este año se ha incorporado infantil (P3 a P5). «Para los resultados y las comparaciones con el sistema tradicional todavía falta tiempo, pero lo importante para nuestra escuela es que el alumno salga preparado y consideramos que esta forma de educar ofrece más recursos que la tradicional», concluye la directora.

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