Guerau de Palou volverá a traer fuego a Calafell

La nueva bestia se incorporará a los elementos tradicionales del municipio

José M. Baselga

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La figura avanza en el taller de Dolors Sans.

La figura avanza en el taller de Dolors Sans.

Hace unos 640 años el Señor  Guerau de Palou, perteneciente a una poderosa familia del siglo XIV, compró a Juan I, que acabaría siendo rey, la jurisdicción del castillo de Calafell. 

Pagó 500 florines de oro de Aragón. Los Palou se asentaron en 1381 en Calafell e instauraron un sistema feudal de férreo control de sus vasallos. Durante mucho tiempo el pueblo estuvo sometido por el miedo.

Esos hechos históricos son los que han servido a la entidad Espurna de Calafell para crear el que será el primer Drac del municipio. Un caballero medieval que representa el poder feudal y que cabalga sobre un dragón. Una simbología del miedo de los ciudadanos.

El señor feudal cabalga sobre un dragón.

La entidad ya tenía previsto el pasado año poder contar con el elemento de cultura popular, pero la situación de pandemia ha retrasado la creación. Ahora esperan poder presentar el nuevo elemento de cultura tradicional de Calafell en 2022.

L’Espurna de Calafell impulsó la creación de una figura que con la idea clara de que debía tener una relación con la historia del municipio. Y que también recogiese la tradición de los dragones en Catalunya.


La figura se está ultimando en el taller de imaginería popular de Dolors Sans, en Pacs del Penedès. La artista ha creado decenas de bestias de fuego para entidades de todo el país.

Inspiración

La inspiración basada en la historia local avanza en esa figura mitológica que llevará el nombre de Espurna, el Drac de Calafell. De hecho son dos piezas. El dragón representa el miedo de los ciudadanos y el señor feudal Guerau de Palou que representa al poder.

Escudo de los Palou.

La Espurna pretende así que Calafell cuente con un elemento de cultura popular del que ahora carece y que está inspirado en la historia local  

En 1975 un grupo de jóvenes creó otra bestia de fuego que pudo haber sido de las primeras de Catalunya, pero de la que ahora pocos conocen su paradero.

L’Espurna ya confeccionó los timbales y también ensayó los toques que acompañarán a la nueva bestia de fuego. Ahora espera poder contra con la bestia de fuego que permite crecer en cultura tradicional. 

En Calafell desde hace unos 30 años ya están los Diables Guaite’ls como elemento festivo del fuego al que en unos meses podrá incorporarse el nuevo elemento cultural.

Para saber más: 

¿Quien era Guerau de Palou?

Guerau de Palou, señor del castillo de Calafell,  aparece en un crónica del Rey Pere III, como un hombre de leyes de su círculo más próximo.

En la isla de Cerdeña en 1353 se levantó una revuelta contra el monarca y que amenazaba la soberanía del Reino de Aragón sobre la isla.

El Rey acudió a defender sus posesiones y nombró a quien debía quedar para proteger las propiedades cercanas y seguir recaudando impuestos. Fueron Pere de Montcada, Vidal de Blanes y  Guerau de Palou.

El escudo de los Palou en el castillo de Calafell.

De Palou formaba parte del consejo del Rey. Durante la guerra que enfrentó a Pere III el Cerimoniós con Pedro I el Cruel de Castilla a De Palou le encomendaron dos embajadas en 1362 y 1363. Y en 1375 fue intermediario entre el príncipe y futuro Rey Juan y su padre el Rey Pere el Cerimoniós.

Restos del pabellón de caza que construyeron los Palou en el castillo de Calafell.

A la muerte del Rey, tuvo la confianza de su hijo y le encargó los preparativos para enviar otra escuadra a Cerdeña. También fue hombre de confianza de la Reina María en 1396.

Excavaciones

Durante unas excavaciones en el castillo de Calafell se encontraron cerámicas de la época de los Palou. La relación de la familia con  Calafell comienza en 1381, cuando compró las jurisdicciones del castillo. 

Entones Calafell había pasado de tener 44 fuegos en 1358 a sólo 14 en 1376. La peste negra había hecho estragos y el primogénito del Rey se vio obligado a vender muchas propiedades a bajo precio. Fueron 500 florines de oro de Aragón.

La compra a bajo precio provocó las quejas de los síndicos de las principales ciudades durante la celebración de las Cortes reales (1383). Pidieron la destitución de consejeros, funcionarios y del primogénito.


Era cierto, los representantes de las villas, entre ellos Guerau de Palou, compraban a buen precio propiedades de la querida corona y pasaban a manos de la odiada nobleza

Guerau de Palou, señor jurisdiccional de Calafell murió en 1415 con 80 años. Sus propiedades, entre ellas el castillo, pasaron a manos de su hijo Bartomeu de Palou. El escudo de la familia todavía está en el castillo. 

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