Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

'Hay quien ha esperado tres horas para cortarse el pelo'

Javier Torrente (Cambrils) se ha colocado entre los barberos más populares de España. Hace poco quedó tercero en la modalidad de tijeras y navaja

Jordi Cabré

Whatsapp
Javier gestiona el negocio desde que se jubiló su padre, en 2010. Foto: j.cabré

Javier gestiona el negocio desde que se jubiló su padre, en 2010. Foto: j.cabré

- ¿Qué prefiere: manostijeras o maquinavaja?

- Lo que prefiera (sonríe).

 

- Se está convirtiendo en un fenómeno de masas.

- El negocio ha dado un vuelco, es cierto. Antes se mantenía con la fidelidad de los clientes de toda la vida, pero la moda de las barbas y los diferentes premios han dado un empujón.

 

- No se debe dar a basto.

- Puedo entrar a una hora y no descansar durante un buen rato. Hay quien ha esperado tres horas o más para cortarse el pelo en la barbería.

 

- Preguntan por usted.

- Jaume (su socio) es un gran profesional y entre los dos sacamos el negocio adelante. Pero es cierto que algún cliente sí ha pedido que fuera yo su barbero.

 

- ¿Barbero o peluquero?

- A mí me gusta más lo primero. Es el que sabe utilizar la navaja. Esta herramienta marca la diferencia entre una barbería y una peluquería unisex.

 

- Los cocineros tienen sus cuchillos personalizados. ¿Pasa lo mismo con navajas y tijeras?

- Cada uno cuida de sus herramientas de trabajo. Hay que ser muy pulcro con ellas y tener especial cuidado en sus afilados.

 

- Medalla de oro por su trayectoria del Foro 2001; tercer premio en la modalidad de tijeras y navajas; primer premio en ‘sólo tijera’. Se está convirtiendo en un icono.

- Para nada. Aprender, mejorar y trabajar. He hecho muchos cursos y me he gastado mi dinero en ser quien soy. Y lo único que quiero es que este oficio se reconozca como se merece.

 

- ¿Habla de desprestigio?

- La barbería se había ninguneado como oficio. Ahora está recuperando terreno. Este oficio es mucho más que arreglar barbas y cabellos. La gente habla de sus cosas y parece un confesionario donde sus charlas jamás cruzan la puerta.

 

- ¿Qué le parece la proliferación de peluquerías unisex?

- Estoy en contra. Sólo van a sacar dinero.

 

- ¿Es un oficio que cuesta?

- Hay que formarse y aprender. Y con los clientes de más edad uno se forja y mejora.

 

- Explíquese.

- Los cabellos y la barba de la gente mayor son complejas. Los pliegues en la nuca, las arrugas... Son caras y cabezas curtidas y el pelo es más difícil de cortar o rasurar.

 

- ¿La coquetería masculina es una moda pasajera?

- Se puso de moda hace ya unos años y ello ha permitido que las barberías renacieran con nuevos peinados, barbas... Si durará mucho no lo sé, pero es cierto que a los hombres sí les gusta ser y aparentar atractivo.

 

- ¿Tiene seguro de manos?

- Nunca me lo había planteado. Pero tampoco practico deportes que puedan suponer un riesgo: esquí, pádel...

 

- ¿Qué ha quedado del ingeniero informático que era?

- Nada. Debo confesar que la decisión de coger la barbería es lo mejor que podía haber hecho.

Temas

  • COSTA

Comentarios

Lea También