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Iniciativa en el Penedès para evitar el abandono de fincas agrícolas

La posibilidad laboral de dedicarse al campo ya no es una opción remota, según señalan en Coopera

JOSÉ M. BASELGA

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Trabajos en una de las fincas que gestiona la iniciativa. FOTO:  COOPERA

Trabajos en una de las fincas que gestiona la iniciativa. FOTO: COOPERA

La agricultura pasa por un momento clave más allá de los bajos precios que impone el mercado para los productores, pese a que no se aplican a los consumidores.

Por un lado el sector sufre el problema de la falta de relevo generacional. Pero por otro la situación de crisis hace que personas que nunca se hubiesen planteado el campo como opción laboral no descarten esa alternativa.

En este marco también juega el abandono de fincas y que las más valoradas sean adquiridas por grandes grupos productores condenándolas a monocultivos que ponen en peligro a variedades autóctonas con la consiguiente pérdida de diversidad y de salud para el campo.

Pequeñas fincas quedan olvidadas y con los años se pierden convertidas en bosques y matorrales que son un riesgo de incendios ante la falta de agricultores que las trabajen y mantienen limpias. Los agricultores son históricamente jardineros del monte que ayudan a evitar incendios.

En ese contexto Cooperativisme Oportunitats, Persones, Economia social i Relleu Agrari (Coopera) ha llegado al Baix Penedès. El objetivo es la recuperación de fincas agrícolas y la formación de personal dispuestas trabajarlas como opción laboral.

Coopera es una iniciativa de cooperación con la economía social que impulsan Actua y Entrem y la gestión agrícola de Covides. Busca fincas que pueda recibir por cesión o en régimen de aparcería por el que el propietario de un terreno cede su explotación a cambio del pago de una cantidad, de los beneficios o frutos.

Fincas

La entidad ya ha logrado una finca en Constantí con 300 olivos y terrenos de melocotoneros en Sant Pau d’Ordal y en el Segrià. Ahora busca fincas con las que poder ampliar la iniciativa y ha llegado a El Vendrell, donde hay un riesgo de abandono de la actividad, no sólo en el municipio, sino en toda la comarca.

Esa recuperación de fincas, además de una oportunidad laboral debe servir para recuperar terrenos agrícolas. Ramon Masip, coordinador de Coopera, destaca que la entidad realiza una formación para personas que quieren dedicarse a la agricultura. «El sector cada vez es más tecnificado. No sólo en la producción y tratamientos de las tierras, sino también en la contratación o comercialización».

La situación de pandemia ha motivado una apuesta del consumidor por los productos naturales y de proximidad, lo que debe ser una potenciación de la agricultura sostenible y por tanto generadora de empleo.

Extenderse

La iniciativa es pionera en Catalunya. Coopera tiene la intención de extenderse en la demarcación «con forma de trabajo de calidad y sueldos dignos». Si hasta ahora la posibilidad de dedicarse al campo no entraba en las opciones laborales de muchas personas «ahora no es una opción remota. Con la pandemia se ha visto que el sector primario es necesario».

La demanda de productos de proximidad debe ayudar valorizar la actividad, además de favorecer a la inclusión laboral. Coopera ya forma habitualmente a personas en actividades relacionadas con la agricultura por lo que cuando dispone de fincas puede ofrecer la posibilidad de trabajarlas.

Agricultura ecológica

La Comisión Europea pretende que 2030, un 25% de la superficie agraria útil de la Unión Europea esté certificada como ecológica. En 2019, ese porcentaje apenas alcanzaba el 8,5%. En Catalunya, según el Consell Català de la Producció Agrària Ecològica (CCPAE), en  2019 la superficie certificada era de 229.609 hectáreas, lo que según cálculos de Unió de Pagesos en base a datos del Idescat relativos a 2009, eran un 20% de las 1.147.532 hectáreas de superficie agraria útil. 

David Torrelles, presidente del CCPAE, destaca que «en Catalunya el crecimiento anual de la agricultura ecológica está entre el 10% y el 12%».  En 2019 en Catalunya el 43% de la superficie agrícola útil estaba gestionada por agricultores que tenían la actividad como primera ocupación. El resto era una actividad complementaria

Un aliado
La iniciativa de Coopera tiene en la producción ecológica un aliado para rescatar fincas. Según explica, en una primera fase debe hacerse una recopilación de terrenos.

Pero también plantea que para el próximo 2022 poder crear un canal de distribución propio y de manufactura en agricultura ecológica, producción de alimentos de proximidad y otras vías de negocio complementarias que permita valorizar a las fincas.

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