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Intenta matar con un martillo a una joven de Cambrils que le había dado calabazas

Ali B., de 26 años, ha ingresado en prisión. La víctima, de 27, sufrió fractura de pómulo y otros dos golpes fuertes en el cráneo

J.Cabré

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La mujer recibió los martillazos en la cabeza a pocos metros de la puerta de la comisaría de Mossos. Foto: Alba Mariné

La mujer recibió los martillazos en la cabeza a pocos metros de la puerta de la comisaría de Mossos. Foto: Alba Mariné

A Ali B., de 26 años de edad y vecino de Montbrió del Camp, se le fue la cabeza. El domingo por la noche, poco después de las diez, se le nubló la mente y golpeó con un martillo a su amiga, una joven reusense de 27 años. Los golpes le produjeron fractura en el pómulo y dos fuertes contusiones en el cráneo.

El joven tiró la herramienta y huyó, mientras que ella gritaba de dolor a escasos metros de la puerta de la comisaría de los Mossos en Cambrils, en la avenida Adelaida. Al oír los gritos, agentes de la Policía Autonómica y de la Guardia Civil, que comparten vecindario, salieron a socorrerla.

Agentes de la Benemérita vieron a un joven huir a la carrera por la calle Rosa Sensat y salieron tras él. Los Mossos, viendo la cara llena de sangre de la joven, llamaron rápidamente al SEM para atender a la víctima. Esta fue llevada primero al Hospital Lleuger de la ciudad y posteriormente al Joan XXIII. Su pronóstico es reservado, pero está fuera de peligro. El martillo con sangre se localizó en las inmediaciones de la comisaría.

Operativo de búsqueda

Mossos asumió el caso y pidió ayuda a la Policía Local y a la Guardia Civil para buscar al sospechoso. Una patrulla acompañó a la joven al hospital y gracias a la descripción facilitada y los detalles que habían visto al oír los gritos, se empezó a peinar la ciudad en busca del chico.

Paralelamente a la búsqueda por Cambrils, los Mossos conocieron más detalles del presunto agresor, entre ellos la localidad y la calle donde vivía, en la vecina Montbrió del Camp.

Una patrulla localizó la vivienda y montó un dispositivo de vigilancia por si volvía a su casa en las siguientes horas. Pasada la medianoche del domingo al lunes, el presunto autor de la agresión salió de su casa con una maleta a cuestas. Había vuelto antes de montarse la vigilancia. En su interior, entre sus pertenencias, se hallaba el pasaporte, lo que sugiere que buscaba salir del país cuanto antes.

Los agentes bajaron del coche cuando vieron a Ali y le dieron el alto, pero el joven tiró la maleta al suelo y echó a correr hacia el casco histórico. En el interior del coche con el que pretendía huir había dos personas –amigos de él– y con ellas, los agentes intentaron convencer al presunto autor de que lo mejor era que se entregara cuanto antes, a pesar de la gravedad de lo que había hecho en Cambrils.

No fue hasta pasadas las dos de la madrugada cuando Ali decidió salir de su escondite. Quedaron con él en una zona rural cerca de Montbrió del Camp y allí aceptó que lo detuvieran los Mossos d’Esquadra.

Celos

Ali y la víctima, vecina de Reus y de origen rumano, eran amigos. Habían llegado a Cambrils con el coche de ella, aparcado cerca del lugar de la agresión. Él quería tener una relación más estrecha pero ella el domingo le habría dicho que no. La reacción violenta fue fuera del vehículo, de donde sacó Ali el martillo que utilizó. La explicación de la víctima y el interrogatorio al presunto autor dejaron claro que no se trataba de ningún caso de violencia de género, puesto que entre ellos no había más que una amistad.

El joven marroquí residente en Montbrió pasó a disposición judicial el martes y el juez ordenó su ingresó en prisión. Ali carece de antecedentes, pero es posible que el agravante de que pretendía huir con el pasaporte y la maleta tras asestar los golpes a la víctima han podido justificar el ingreso en prisión a la espera de juicio.

Los Mossos le imputan un delito de homicidio en grado de tentativa porque los golpes en la cabeza podían haber terminado con la vida de esta joven, que se recupera de las fracturas y del miedo que pasó cuando el hombre la emprendió con ella a martillazos.

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