Juzgado un controlador de discoteca de Salou por abuso sexual

El fiscal le acusa de dos delitos más: tentativa de detención ilegal y lesiones. Pide para él siete años y medio de prisión

ÀNGEL JUANPERE

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La víctima pidió ayuda a una patrulla de Mossos d’Esquadra que estaba realizando un control de alcoholemia en esta rotonda. FOTO: PERE FERRE

La víctima pidió ayuda a una patrulla de Mossos d’Esquadra que estaba realizando un control de alcoholemia en esta rotonda. FOTO: PERE FERRE

Para este jueves 11 de noviembre está previsto, en la Sección Cuarta de la Audiencia de Tarragona, el juicio contra un controlador de discoteca acusado de haber abusado sexualmente de una menor de edad e incluso intentado retenerla ilegalmente. El hombre se enfrenta a un total de siete años y medio de prisión.

El acusado es un ciudadano brasileño, sin antecedentes penales y en situación regular en España. Sobre las 6.40 horas del 26 de agosto de 2018, la menor –que entonces tenía 17 años– abandonó una discoteca de La Pineda con intención de regresar a su domicilio de Reus. Cuando se percató de que no había autobuses que cubrieran dicho trayecto y que no disponía de dinero suficiente para utilizar el servicio de taxi, se subió a un autobús hacia Salou. En él también viajaba el acusado, que llevaba una vestimenta en cuya parte posterior podía leerse la inscripción de controlador de acceso.

Al llegar a Salou, a la altura de la calle Carles Buigas, la menor se bajó y consultó los horarios de los autobuses con destino Reus. Comprobó que en ese momento no había ningún autobús que realizara el trayecto. Entonces vio como el acusado, quien también se había bajado del autobús, se introducía en el interior de un vehículo que tenía allí aparcado. La menor le preguntó si se dirigía a Reus. Él contestó que iba cerca.

La joven volvió a consultar los horarios se cruzó con el acusado, a la altura de un semáforo ubicado cerca de donde ella se encontraba. Movida por la confianza que le proporcionaba el hecho de que fuera vestido de controlador de acceso de la discoteca, le preguntó si la podía acercar a Reus. El hombre aceptó, por lo que la menor se introdujo en el coche.

Tocamientos en la rodilla

Durante el trayecto, según sostiene el fiscal, el acusado colocó una de sus manos encima de la rodilla de la menor y la tocó, a lo que ella respondió apartándosela y diciendo que no la tocara. A continuación, el encausado, lejos de deponer su actitud, continuó efectuando tocamientos en la rodilla así como en la zona de los pechos. Y ello a pesar de que la joven le reiteraba que dejara de hacerlo, apartándole las manos mientras el acusado le manifestaba que solo quería tocarla.

Cuando el acusado llegó a la altura de una de las rotondas de las afueras de Salou, cerca de una gasolinera situada en la carretera C-14, de manera súbita realizó una maniobra brusca con el vehículo, tomando un desvío en dirección a un descampado. Se introdujo en una carretera sin asfaltar, apartándose de la ruta habitual con destino Reus.

Ello motivó que la menor se sumiera en un estado de temor y angustia, que la llevó a tirarse del coche en marcha y huir del acusado, corriendo por la vía pública en dirección a la autovía. A la altura del kilómetro 0 –donde esta una rotonda– se encontró con una patrulla de los Mossos d’Esquadra, que estaba realizando un control de alcoholemia, y pidió ayuda a los agentes.

Como consecuencia de estos hechos, la menor sufrió lesiones –que tardaron 10 días en curarse– como una contusión en la mano derecha con abrasiones superficiales y esguince de tobillo.

El fiscal pide para el acusado dos años y medio de prisión por un delito de abuso sexual, tres años por tentativa de detención ilegal –y una orden de alejamiento para que no se acerque a menos de 500 metros de la víctima durante cuatro años– y dos más por un delito de lesiones – y tres años más de orden de alejamiento–. Y en concepto de responsabilidad civil solicita el pago de 350 euros por las lesiones y 3.000 por los daños morales.

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