Más de Costa

L’Hospitalet quiere reactivar la actividad social y deportiva del pabellón de Hifrensa

El equipamiento tiene casi medio siglo. El objetivo es poder abrirlo de nuevo adaptado a las normas de seguridad vigentes. El proyecto ronda los 280.000 euros

JORDI CABRÉ

Whatsapp
Aspecto del lateral del polideportivo de Hifrensa, situado en L’Hospitalet de l’Infant. FOTO: ALBA MARINÉ

Aspecto del lateral del polideportivo de Hifrensa, situado en L’Hospitalet de l’Infant. FOTO: ALBA MARINÉ

El Ayuntamiento de Vandellòs i l’Hospitalet de l’Infant tiene intención de reabrir el pabellón de Hifrensa, una construcción de hace casi 50 años y que fue uno de los puntos de encuentro social y deportivo de la familia de trabajadores de la central Vandellòs I.

El equipamiento tiene patologías graves que impiden su funcionamiento, según señala el informe elaborado por los arquitectos Juan Fernando Ródenas y José Ramon Domingo. El documento está aprobado inicialmente desde el pasado mes de octubre y el objetivo es que las reformas del pabellón puedan llevarse a cabo en un futuro próximo.

El pabellón de Hifrensa sufre desprendimientos y no está adaptado a la normativa actual sobre seguridad en caso de incendio, describe la memoria del proyecto. Por esta razón, el Ayuntamiento como titular del equipamiento decidió hace tiempo que debía actuar para evitar el deterioro irrecuperable de este edificio que fue un emblema en el último cuarto de siglo XX en la localidad. Así, se iniciaron los trámites y el pasado mes de octubre se aprobó inicialmente la actuación urbanística.

El proyecto tiene tres grandes actuaciones. La reforma de la parte de carpintería, la de revisión de las fachadas y tejados para eliminar los desprendimientos y la redistribución interior. Hace 30 años, en la década de los 90 del siglo pasado, se llevó a cabo una reforma que en esta nueva actuación se deberá supervisar, ya que hay ciertas conducciones oxidadas o la superposición de cableados y chapas.

El edificio con 1.035 metros cuadrados de superficie y de ellos 924 de útil refleja un deterioro general: desprendimientos, cristales rotos, maderas carcomidas… El proyecto tiene un presupuesto inicial de 279.270 euros que posiblemente variará cuando se licite y se adjudique en el futuro.

La idea del Ayuntamiento es recuperar tanto el pabellón como la historia que había en él. Durante su funcionamiento, la instalación era la sala grande del club social del poblado, se utilizaba como gimnasio y de complemento para la escuela Aster, a pocos metros de este edificio.

Con el incendio fatídico de Vandellòs, en 1989, el pabellón, entre otros equipamientos, pasaron a manos del Ayuntamiento, que se convirtió en el titular del inmueble.

El poblado de Hifrensa

El poblado Hifrensa (Hispano Francesa de Energía Nuclear, SA) es un conjunto residencial formado por la agrupación de viviendas para alojar los trabajadores de la central nuclear de Vandellòs I.

Además, cuenta con una escuela, biblioteca, club social, residencia para empleados solteros, una zona deportiva y las dotaciones de Infraestructura necesarias para proveer a 280 viviendas de agua potable, electricidad y gas. El conjunto está conectado mediante pasos para peatones y bicicletas, con plazas públicas.

Antonio Bonet Castellana (1913-1989) recibió el encargo de la construcción del poblado en 1967 así como la realización de las dependencias administrativas, la obra, y otros edificios de carácter técnico en el emplazamiento de la central nuclear, situada a unos 5 kilómetros al sur del poblado. Este se encuentra en una parcela de carácter rural de 25 hectáreas, vecina al núcleo de l’Hospitalet de l’Infant.

El 19 octubre de 1989 se originaba un incendio a la planta nuclear. Aunque el suceso no tuvo implicaciones radiológicas supuso el cese de su actividad después de 17 años de funcionamiento. Este acontecimiento marcó un proceso de transformación social y urbana. Hifrensa inició jubilaciones anticipadas, así como liquidaciones de inmuebles y bienes. El municipio se convirtió en el propietario del pabellón y del resto de equipaciones, instalaciones y el espacio público. Las casas, ocupadas por los trabajadores, pasaron de alquiler a régimen de propiedad en condiciones económicas ventajosas por los trabajadores de la central nuclear.

Temas

Comentarios

Lea También