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La Audiencia juzgará a una pareja de Salou por proxenetismo

Los acusados habrían captado a dos mujeres de Brasil para ejercer la prostitución y después les retuvieron el dinero

Àngel Juanpere

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Los hechos denunciados ocurrieron en un piso de la calle Olivera, en Salou.  Foto: Alba Mariné

Los hechos denunciados ocurrieron en un piso de la calle Olivera, en Salou. Foto: Alba Mariné

Una pareja que presuntamente contrató a dos mujeres para que ejercieran la prostitución en Salou se enfrenta a un total de once años y medio de prisión por un delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros y dos de proxenetismo, según el escrito de acusación de la Fiscalía. El caso llegará a juicio el próximo 25 de abril en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Tarragona.

Los acusados son un ciudadano español y una mujer brasileña. En fechas no determinadas pero alrededor de septiembre de 2008, los acusados, a través de otras personas cuya identidad no ha quedado acreditada y que actuaban como intermediarios, contactaron por separado en Brasil con dos mujeres. Les ofrecieron alojamiento en España para ejercer la prostitución, actividad con la que éstas se comprometían a saldar la deuda contraída con los acusados, que ascendía a 6.000 euros. La propuesta fue inicialmente aceptada por ambas mujeres, «creyendo en todo momento que de esta forma verían saldada su deuda de 6.000 euros con los acusados y que la deuda era exactamente de esa cantidad».

Trasladadas a un piso

Cuando las dos mujeres llegaron a España, fueron trasladadas a un piso propiedad del acusado, situado en la calle Olivera de Salou. Una vez instaladas en el domicilio, los acusados comunicaron a las dos mujeres que la deuda a saldar ascendía a 12.000 euros. Les exigieron el cobro de la misma mediante la prestación de los servicios de prostitución que allí tenían que desempeñar.

Así, la acusada, además de realizar labores de vigilancia de las dos mujeres, cobraba directamente a los clientes las cantidades correspondientes a los servicios de prostitución prestados por éstas. Entregaba dichas cantidades al acusado, perceptor final de las mismas.

Por su parte, la acusada, quien también vivía y ejercía la prostitución en el mencionado piso, obtenía como contrapartida la dispensa de la obligación de abonar los rendimientos obtenidos con su propia actividad de prostitución al acusado, gozando de plena libertad para disponer de dichos rendimientos.

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