La Costa Daurada afronta una temporada turística marcada por la cautela y la esperanza

La reapertura de PortAventura significa el pistoletazo de salida a una campaña que el sector ve con cierto optimismo por el avance de la vacunación y el fin de las restricciones

JORDI CABRÉ

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La presidenta de la Federación d’Empresaris d’Hostaleria i Turisme de la provincia de Tarragona, Berta Cabré (en el centro), urgió ayer al conseller de Empresa de la Generalitat, Ramon Tremosa, a que les lleguen las ayudas directas previstas para el sector turístico. FOTO: CEDIDA

La presidenta de la Federación d’Empresaris d’Hostaleria i Turisme de la provincia de Tarragona, Berta Cabré (en el centro), urgió ayer al conseller de Empresa de la Generalitat, Ramon Tremosa, a que les lleguen las ayudas directas previstas para el sector turístico. FOTO: CEDIDA

Ayer fue un día muy esperado por todo el sector turístico y de ocio de Tarragona. La reapertura de PortAventura supone el disparo de inicio de la temporada veraniega, una campaña que el sector ve con esperanzas y con la confianza de que sea mejor que el verano de 2020 aunque no alcanzará los número del de 2019.

La puesta en marcha del parque temático es una gran noticia, por su capacidad para atraer visitantes. La empresa abrió ayer los parques PortAventura y Ferrari Land –Caribe Aquatic Park, que el año pasado estuvo cerrado, se activará el 23 de junio– y los hoteles Colorado Creek, PortAventura y Gold River. La compañía ha invertido más de 5 millones de euros en medidas de seguridad por la Covid y mantiene limitaciones de aforo y la obligación de llevar mascarilla.

En todo caso, el sector turístico ve en la apertura del parque una muy buena noticia. Aunque encara la temporada con un cóctel de cautela, precaución, optimismo y esperanza. Cautela, por la incertidumbre de si la vacunación permitirá recuperar la normalidad; precaución, por si hay un frenazo como el pasado año; optimismo, porque las cifras que esperan serán mucho mejores que en 2020, y esperanza en que el sector vuelva a abrir puertas, a contratar personal y a recibir turistas.

«Las cifras a día de hoy son buenas, pero todavía es pronto para hacer un pronóstico de cómo irá el verano. Se intuye que podríamos estar en un 60 o 70% de ocupación respecto a las cifras de 2019, pero aún estamos pendientes de la respuesta de los mercados extranjeros», explica la presidenta de la Federació Empresarial d’Hostaleria i Turisme de Tarragona (FEHT), Berta Cabré.

La temporada se definirá en los próximos 30 días. Entonces se conocerá la respuesta del turismo internacional y las facilidades que tengan los visitantes para venir a Tarragona. «La vacunación, los certificados, la obligatoriedad o no de las PCR… todas aquellas medidas añadidas que tengan que cumplir los visitantes pueden ser motivo de replantearse sus vacaciones en nuestro destino», explica la presidenta de la FEHT.

Si el mercado francés en 2020 (por su proximidad) fue casi el único internacional que visitó la Costa Daurada y Terres de l’Ebre, este 2021 se espera un goteo mayor del turismo británico y del resto de Europa. «Otro de los mercados inciertos será el ruso, al igual que todos aquellos que utilicen el avión como medio de transporte», explica Berta Cabré.

La campaña pasada fue el turismo nacional el que se movió de forma mayoritaria por la Costa Daurada y Terres de l’Ebre. «Es un turismo al que siempre debemos tener en cuenta por su fidelidad, pero viendo las pernoctaciones de 2020, no es suficiente por la amplia oferta que tiene nuestro destino», explica la presidenta.

Otro de los cambios que se esperan esta campaña es un incremento de demanda hotelera, posiblemente el sector más castigado por la Covid-19. Tanto los apartamentos turísticos como los campings tuvieron más demanda gracias a sus singularidades: el apartamento permite mayor libertad de la burbuja familiar y el camping invita a pasar buena parte del tiempo al aire libre. «Cada sector tiene su tipología, pero es cierto que la oferta hotelera con la recuperación de la normalidad es la que más debe crecer en esta campaña», dice Cabré.

Los hoteles

El presidente de la Associació Hotelera, Jaume Orteu, coincide con Berta Cabré en el análisis de la temporada de verano. «Hace unos diez días que vemos que hay una dinámica positiva y es cierto que en tres o cuatro semanas tendremos la clave de cómo se presentará la campaña». El empresario hotelero deja claro que la campaña será mucho mejor que 2020, pero que no será tan buena como 2019, con resultados extraordinarios en todos los sectores.

«Es un escenario nuevo y complejo. Sin antecedentes. Creo que la vacunación que se está llevando está bien programada, aunque quizá vamos un par de meses tarde para poder tener mayor certeza de cómo será el verano», explica Orteu. «Debemos ofrecer unas garantías y una seguridad sanitaria a los visitantes. El pasaporte verde y las facilidades para que el turista se sienta tranquilo en nuestro destino son claves para recuperar la confianza», explica.

De hecho, el sector está en conversaciones con laboratorios por si hay necesidad de hacer PCR a los visitantes antes de volver a su país y puedan llevar consigo esta prueba que permita el retorno con todas las garantías de salud. «Necesitamos canales de seguridad para la salud de los clientes para que vengan y se marchen con la tranquilidad de que somos un destino turístico fiable y efectivo», concluye Orteu.

Los apartamentos

Joan Calvet, presidente de la Associació d’Apartaments Turísticos Costa Daurada i Terres de l’Ebre (AAT), tiene claro que 2021 será el año del resurgimiento. No serán datos récord como los de 2019, pero las previsiones apuntan a ocupaciones del 80% en junio y del 90% en julio.

A diferencia de los hoteles, los apartamentos en 2020 tuvieron cierto margen de maniobra. Por una parte, un gran número de los clientes de este sector turístico es del mercado nacional, el único prácticamente que pudo ir de vacaciones. Es cierto que parte del turismo de apartamentos extranjero es francés y en 2020 la caída solo fue de un 3%, el único mercado internacional que aguantó la crisis. «Quizá la movilidad terrestre ayudó al mercado francés a venir, cuando volar en aviones era más difícil», explica Calvet.

Por otra parte, las características de los apartamentos invitaban a reunir bajo un mismo espacio grupos burbuja. «El sector está trabajando bien para mostrar que somos un destino seguro y creo que la confianza se irá reflejando a medida que la demanda vaya en aumento», explica Calvet.

Campings

El sector del camping es, junto a los apartamentos, uno de los que mejor pudo adaptarse a 2020. El presidente de la Associació de Càmpings de la Costa Daurada i Terres de l’Ebre, Joan Antón, tiene claro que la temporada «será mejor que la pasada, aunque falta por ver qué porcentaje de recuperación tendremos».

Para los campings, los mercados más fuertes son Francia, Holanda y Alemania, «y lo primero que deseamos es que no haya trabas para poder facilitar la llegada de este cliente», dice el presidente, que afirma que una de las apuestas de 2021 es seducir al cliente nacional, de proximidad, y para ello harán una fuerte inversión promocional. «El ritmo de reservas va creciendo y la tendencia es que vamos recuperando terreno», dice Antón.

Agencias de viaje

José Luis Túnez, presidente de la Associació d’Agències de Viatge Receptives, refleja su intranquilidad cuando se le pregunta por la campaña 2021. «Hay muchas incógnitas todavía por despejar, aunque seguro que será mejor que 2020», explica. Túnez considera que el turismo de proximidad y el internacional que pueda viajar por medios terrestres será el que mejor predisposición tenga para venir a la Costa Daurada y Terres de l’Ebre.

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