La Generalitat sospecha que las bolas de La Pineda proceden de un barco

No es la primera vez que aparecen a lo largo de la playa y se trata de un residuo difícil de limpiar

09 febrero 2019 07:39 | Actualizado a 09 febrero 2019 09:05
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Los millones de bolas de polietileno que aparecieron a finales de enero en la playa de La Pineda podrían proceder, según un comunicado emitido por un técnico de la Agència Catalana de l’Aigua (ACA), del vertido de un barco. Pero este episodio de contaminación no era nuevo. Hace aproximadamente dos años, la sección local del grupo ecologista Greenpeace en Tarragona ya estuvo intentando limpiar la playa de La Pineda, «pero fue imposible, por la gran cantidad de bolas y por su tamaño», explicaba uno de los voluntarios. Paralelamente, la Sección de Medio Ambiente de la Fiscalía de Tarragona podría abrir diligencias de investigación. 

El comunicado emitido ayer por la Agència Catalana de l’Aigua especifica que, tras una inspección llevada a cabo el pasado 29 de enero, «el inspector de la Generalitat ha confirmado la presencia de una gran cantidad de esferas, aparentemente de polietileno (granza), distribuidas por toda la playa de La Pineda. Ocupan más o menos toda la superficie vertical de la playa, desde la zona de rompientes hasta las dunas». 

En este sentido, prosigue, «el hecho de que no haya llovido en los últimos días, conjuntamente con la distribución horizontal y vertical del plástico, hace presumir que el origen podría haber sido un vertido desde algún barco, en el mar». Es por ello que actualmente «se está valorando si es adecuado informar al organismo competente en navegación marítima, para que pueda llevar a cabo las actuaciones oportunas». Fuentes del ACA explicaron al Diari que se concluyó que el posible origen de las bolas provenía de un barco «al que se le habría podido caer el producto por accidente o bien durante la limpieza de sus depósitos». 

La limpieza
En cuanto a la limpieza de las bolas, el Ayuntamiento de Vila-seca reconoció que «por sus características y por ser tan pequeñas y haber estado tan escampadas, no hemos podido hacer nada para sacarlas. Desconocemos en qué punto se encuentran ahora porque hemos tenido días de mucho viento y fuertes corrientes marítimas». 

Lo que sí que se llevó a cabo des del Consistorio es la redacción, el mismo día 24 de enero, de un informe por parte del técnico de servicios públicos, «pidiendo la máxima celeridad en el estudio de la procedencia de este material y que se inicie una investigación para determinar qué lo causó». Una vez averiguado, el informe pide que se requieran las medidas pertinentes a sus responsables. 

Fuentes del Ayuntamiento de Vila-seca explicaron al Diari que «este informe se envió el mismo día 24 tanto al ACA como a la Agència de Residus, a la Autoritat Portuària y al Departament de Territori i Sostenibilitat de la Generalitat». A raíz de esto y de la petición también por parte del grupo Vila-seca en Comú, el ACA emitió en comunicado en el que analizan la posible procedencia de las bolas.

Hace dos años
Hace dos años ya se vivió una situación parecida a la de finales del pasado mes de enero. Un vecino de Vila-seca llamó a Greenpeace de Tarragona para comunicarles que la playa de La Pineda, de extremo a extremo, había aparecido llena de bolitas de plástico. Y envió dos fotografías.

Los voluntarios de la organización ecologista se acercaron a la zona para tomar muestras y fotos. «Incluso había bolitas en el paseo, por efecto del viento», recordaba uno de los voluntarios. 

Al sábado siguiente, unas 25 personas de la organización junto con algún voluntarios esporádico acudieron a la playa para retirar los residuos, «pero fue imposible, porque la arena estaba húmeda y no se podía filtrar bien con los coladores de llevábamos, y también por la gran cantidad de material que había». 

Desde Greenpeace se habló con el Ayuntamiento, «que fue sensible con el tema», que dijo que iba a encargar un informe sobre el contenido de las bolitas. El mismo concluyó que el material no era perjudicial para la salud. Pero desde la organización ecologista recuerdan que seguramente que no para el ser humano directamente, pero sí para los peces –que pueden confundir las bolitas con huevos o comida– y las aves, con lo que el residuo entraría en la cadena trófica. 

Sobre el origen, cree que además de los barcos –bien sea por un vertido o por la limpieza de las cisternas–, también podrían proceder de los colectores de la industria química o bien de la propia descomposición de los plásticos que hay en el mar. 

Sobre qué hacer a partir de ahora, la organización asegura que hablará con el Ayuntamiento para efectuar un seguimiento del origen y para que este episodio de contaminación tenga una respuesta ecológicamente razonable.

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