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La Guardia Civil investiga un bautismo de buceo en Salou

Socorristas de La Pineda salvaron la vida a un turista de 15 años que se ahogaba al otro lado del espigón del Racó el 21 de agosto. La Benemérita citará esta semana a la empresa para completar el informe.

Jordi Cabré

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De izquierda a derecha: Quintino (padre del menor), Irene, Raúl, Fernando (niño rescatado), Braian, Paola y Germán (socorristas).  FOTO: Servitur Salvament

De izquierda a derecha: Quintino (padre del menor), Irene, Raúl, Fernando (niño rescatado), Braian, Paola y Germán (socorristas). FOTO: Servitur Salvament

Fernando nunca olvidará su primer bautizo de buceo. No serán los recuerdos del fondo marino de la playa de La Pineda ni el de la Pedrera de Cap Salou. Será la angustia de ahogarse, de perder el conocimiento, de pasar unos días críticos en el hospital Joan XXIII de Tarragona y de despertar de nuevo para agarrarse a la vida que apunto estuvo de quedarse en el fondo del mar.

Los hechos ocurrían dos semanas después de que dos hombres fallecieran en un bautismo de mar en Segur de Calafell (8 de agosto).

Y al igual que en aquel caso, la Guardia Civil se ha encargado de la investigación. En esta ocasión Fernando se ha recuperado, pero los agentes de la Policía Judicial están recabando indicios por si hubiera alguna responsabilidad en aquel bautismo de mar. Esta semana, según fuentes de la Benemérita, se tomará declaración a la empresa y se decidirá si se toman medidas provisionales.

El incidente con el joven quinceañero portugués pasó el sábado 21 de agosto en el espigón del Racó, la frontera de rocas que separa La Pineda de Salou. Aunque todo el mundo señaló el suceso en aguas de Vila-seca, el chaval (junto con otros clientes) buceaba enfrente de la playa de La Pedrera, en Cap Salou.

Germán e Irene, dos de los socorristas que este año están en La Pineda (de la empresa Servitur Salvament) fueron los primeros en oír los gritos de desesperación de un bañista que pedía su ayuda poco antes del mediodía. La Pedrera es una playa de rocas, apta para la pesca y por ello interesante para ver peces. 

«Un bañista alertó sobre un incidente en el espigón», explica Germán, el coordinador del servicio. Junto a otra socorrista vieron a 80 metros de la orilla al joven inconsciente en manos de otro bañista. La víctima se encuentraba boca arriba con la cremallera del neopreno abierta. «Tenía los dedos morados y respiraba de forma agónica», recuerda. Se le atendió en las mismas rocas hasta que se pudo trasladar  hasta la orilla. Allí se le continuó reanimando y cogió el relevo el SEM que llegó poco después.

Fernando estaba de vacaciones alojado en un hotel de Salou. Con su padre y otros familiares. Aquel día había contratado el bautismo de mar. Cuando despertó y pudo recordar vagamente lo ocurrido, explicaría que al sumergirse se sintió mal, como si se ahogara. Pero el peso que llevaba le impedía subir a la superficie, por lo que perdió el conocimiento y no se acuerda de nada más.

La familia de Fernando volivó días después a la playa de La Pineda. Quería dar las gracias a los socorristas por haberle salvado la vida al chaval. El coordinador de la playa, explica que «cuando vimos que recuperaba las constantes vitales y que se lo llevaban al hospital en ambulancia, solo deseábamos que se recuperara. Lo peor ya había pasado».

El rescate de Fernando es uno de los 20 que se han realizado en La Pineda este año. una tercera parte a última hora, entre las 19 y 20 horas, lo que justifica la prolongación del horario del servicio que se ha estrenado este año. Del total de servicios, este ha sido el más grave, admite Germán. 

La recuperación del menor tras sufrir esta incidencia en el bautismo no ha impedido que la Benemérita esté recabando información de los hechos para esclarecer si hubo alguna responsabilidad de la empresa en lo ocurrido aquel sábado por la mañana.

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