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La baja demanda de Geografía lleva a la URV a cambiar el plan de estudios

La idea de sus impulsores es romper barreras, dejar atrás los estigmas y acercarse más a los alumnos potenciales

Mònica Just

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Un grupo de alumnos de Geografía, en una de las aulas de la Facultat de Turisme i Geografia de la URV en Vila-seca. FOTO: alba mariné

Un grupo de alumnos de Geografía, en una de las aulas de la Facultat de Turisme i Geografia de la URV en Vila-seca. FOTO: alba mariné

«La geografía es mucho más que ríos y montañas, o la repetición de las capitales». Es una expresión que utiliza el responsable del Ensenyament Grau en Geografia i Ordenació del Territori de la Universitat Rovira i Virgili (URV), Òscar Saladié, para poner sobre la mesa que se trata de un grado universitario que a día de hoy está lleno de estigmas pero que, en cambio, ofrece muchas posibilidades.

Tiene una demanda muy baja. Está bajo mínimos. Y ahora quieren revertir esta situación con un nuevo plan de estudios.

Su idea es llamar la atención de los alumnos. Dejar atrás los clichés y romper las barreras psicológicas que parece que les separan de estos estudios universitarios.

«No es lo que la mayoría piensa. Es mucho más. Hay un gran desconocimiento y queremos explicarlo, abrirnos más a la gente», pone de manifiesto Saladié, añadiendo que «los alumnos que tenemos están muy contentos, pero sin embargo falta llegar a los estudiantes antes para que elijan esta opción».

Como plan de choque ante la baja demanda existente, los responsables de este grado universitario han decidido renovar el plan de estudios. Sacudir de arriba abajo el funcionamiento actual y darle un cambio de aires.

«Seremos pioneros en toda España», añade el responsable del grado, convencido de que el paso que han realizado dará sus frutos y servirá para dar la vuelta a la situación. 

Entre los distintos cambios que contemplan, incorporarán asignaturas- proyecto. Su idea es que vaya mucho más allá de la parte teórica y la práctica.

Y que estas nuevas materias permitan realizar un trabajo, ya sea individual o en equipo, en el que los estudiantes «realicen proyectos más complejos, de forma autónoma, y que puedan estar vinculados a un futuro como geógrafos profesionales», afirma Saladié. Su intención es acercarse también a casos reales. Trabajar de la forma más conectada a la realidad posible.

El nuevo grado incorpora asignaturas- proyecto y busca ser pionero a nivel estatal

«Comprender para mejorar»

El grado pasará a llamarse Geografia, Anàlisi Territorial i Sostenibilitat –hasta ahora su nombre era Geografia i Ordenació del Territori–. Y arrancará con el lema de «comprender para mejorar».

En este caso, apuntan que se trata de comprender los procesos de carácter territorial y ambiental que se producen, para hacer propuestas que contribuyan a mejorar la realidad, en caso de que se considere necesario. Invitan a la reflexión.

Desde la universidad señalan a varios factores como posibles responsables de esta situación. Por un lado, está el papel que tiene la geografía en bachillerato, que    –lamenta Saladié– –ha ido perdiendo peso y cada vez hay menos estudiantes que cursan esta asignatura–, señalan.

Y el desconocimiento, en líneas generales. «La gente, cuando se para a pensar en posibles salidas profesionales, solo piensa en la docencia. Pero hay muchas otras opciones», añade.

Asimismo, por ejemplo, una persona con esta formación universitaria podría dedicarse profesionalmente a dar clases en centros de secundaria.

Pero también a trabajar en el ámbito de la ordenación territorial, o del medio ambiente. Incluso en el campo de los trabajos cartográficos, en consultorías de carácter transversal, o en el cuerpo de Bombers como perfil técnico, entre otros.

Conseguir visibilización 

Los responsables de estos estudios trabajan para incentivar a los jóvenes. Para que estén comprometidos con el medio ambiente y con ganas de cambiar las cosas. Y que sean proactivos para intentar mejorar la realidad. «Debemos ser capaces de visualizarnos, que nos tengan presentes», añaden los responsables del grado.

Un ejemplo para abrirse puertas y tratar de acercarse a alumnos potenciales son las Olimpiadas de Geografía, que celebrarán su fase local esta semana con la participación de alumnos de distintos institutos de la demarcación.

Pero además, Vila-seca acogerá también la fase estatal, que servirá para dar visibilidad a la Facultat de Turisme i Geografia a nivel más amplio. Es un paso importante. Una forma de estar presente. De que se hable de Vila-seca. De la provincia. De la URV. Y de sus estudios de Geografía.

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