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La costa pierde cerca de 1.700 habitantes en el último año

Mont-roig del Camp, Cambrils, Cunit y Calafell son las localidades del litoral donde más cayó la población en 2014
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Vila-seca es uno de los cinco municipios costeros que ganaron habitantes en 2014. Foto: Pere Ferré

Vila-seca es uno de los cinco municipios costeros que ganaron habitantes en 2014. Foto: Pere Ferré

La costa de Tarragona ha perdido 1.688 habitantes en el último año. No es una cifra elevada, pero mantiene la tendencia la baja iniciada con la crisis. La causa principal de este descenso es la vuelta de inmigrantes a sus países de origen; y, en menor medida, la marcha de autóctonos a otros lugares por motivos laborales. Aún así, las cifras de población del Institut d’Estadística de Catalunya (Idescat) muestran contrates: mientras Salou, Cambrils o El Vendrell tienen menos residentes, Vila-seca, Torredembarra o Vandellòs i l’Hospitalet de l’Infant ganan.

«Los municipios costeros con mayor dependencia del sector turístico son, a priori, los que registran un descenso mayor debido a la crisis económica y la precariedad de los trabajos asociados al turismo», afirma Joan Alberich, responsable del grado de Geografía i Ordenació del Territori de la Universitat Rovira i Virgili.

 

 

Mont-roig del Camp es la localidad que más habitantes perdió en 2014, 758; seguido de Cambrils (-474), Cunit (-427) y Calafell (-230). «Se trata de una situación coyuntural: la crisis económica empuja a muchos inmigrantes trabajadores a buscar otras oportunidades en otros territorios. En principio, cabe esperar que cuando la situación mejore se vuelva a producir el efecto llamado que hubo durante los años de bonanza económica», apunta Alberich.

 

Sueldos bajos

Muchos inmigrantes que llegaron a la costa de Tarragona a principios de este siglo se están marchan al norte de Europa o a países emergentes «porque aquí ya no tienen trabajo o están discriminados laboralmente con sueldos míseros», señala el chileno Hernán Jiménez, presidente de la Asociación por la Diversidad de Tarragona.

El Baix Penedès es una de las comarcas más afectadas por lacaída de población. Sus tres municipios costeros, Calafell, El Vendrell y Cunit, han ido a la baja. «Al descenso del empleo en el sector turístico se le suma allí la crisis inmobiliaria: fue la comarca donde se construyeron más viviendas durante la ‘burbuja’, de modo que también ha sido la primera donde la destrucción de puestos de trabajo en la construcción ha sido más evidente», indica Alberich.

En el lado positivo, Vila-seca y Torredembarra son las localidades que más han crecido, con 234 y 121 habitantes más, respectivamente. A ello ha ayudado la llegada de parejas jóvenes que han comprado allí su primera vivienda.

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