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La exposición que quiere normalizar el Autismo

Cambrils. Pere Rebull, un niño de 12 años con TEA, muestra cómo ve el mundo a través de 40 obras muy coloridas

Cristina Sierra

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Pere posa con su madre Irina y el cuadro que pintó para conmemorar el Día Internacional del Autismo. FOTO: ALBA MARINÉ

Pere posa con su madre Irina y el cuadro que pintó para conmemorar el Día Internacional del Autismo. FOTO: ALBA MARINÉ

Enseñar su mundo diferente con arte. Esto es lo que hace Pere Rebull Kvasnitskaya, un niño que tiene el Trastorno del Espectro Autista (TEA). Desde hace unos días, la obra de este cambrilense de 12 años de edad se expone en la planta baja de la Biblioteca Josep Salceda i Castells. Una colección bautizada con el título «Els colors d’en Pere» que consta de una cuarentena de cuadros que muestran su evolución en el mundo artístico, que se ha convertido en su mejor manera de expresión y comunicación. 

El joven artista fue diagnosticado con TEA cuando tenía tres años. Dos años más tarde una amiga de la familia, Raquel Fernández, detectó su habilidad para memorizar y plasmar lo que había visto sobre un plano. «Yo soy aparejador y le enseñé los planos que hacía donde se veía la distribución de una casa o de un parking. Le expliqué cómo se dibujaba una puerta, una ventana…Pere se quedó con ese concepto. Era muy curioso porque entraba en una casa, empezaba a mirar y no sabías qué hacía pero cuando salía te podía dibujar perfectamente sobre un plano la vivienda. Con solo seis años hizo un mapa de mi casa y un año después, y sin haber vuelto, lo repitió añadiendo los colores de las paredes», explicó Fernández el día de la inauguración de la exposición. 

Un mes de exposición 
La Biblioteca Josep Salceda i Castells acoge por primera vez la muestra que se podrá visitar hasta el martes 30 de abril, en la zona infantil ubicada en la planta baja

Tras ver esta faceta desconocida de su hijo, sus padres Lluís e Irina lo llevaron en 2015 con la profesora Ludov para ver si se podía expresar de otra manera y así fue cómo se inició en el mundo artístico. Enseguida captó con agilidad la gama cromática y las diferentes técnicas artísticas como acuarela, óleo y carbón. En sus cuadros se pueden ver diferentes elementos de la naturaleza, edificios o animales, así como una obra con el fondo azul y varios corazones rojos que expresa cómo ve el protagonista el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, que precisamente se conmemoró el día 2 de abril. 

La exposición de Pere Rebull llamó la atención de los asistentes, que fotografiaron las obras. Foto: ALBA MARINÉ

Rebull cursa actualmente primero de la ESO en el col·legi Cardenal Vidal i Barraquer y complementa su formación con clases en la escuela especial Alba, dos días por semana. El día del debut de su obra artística, el joven contó con el apoyo de familiares, profesores y amigos que quisieron estar a su lado en un momento tan especial. 

Una sensibilidad «única»
En la presentación también habló su psicóloga, Esther Rovira, que reconoció que tenía algunos de sus cuadros en la consulta y explicó cómo era su relación con el adolescente, al que describió con unas cariñosas palabras que emocionaron a sus padres y a todos los presentes. «Es impactante ver la sensibilidad de Pere. Lo conocí cuando tenía cinco años. Recuerdo que era un niño calmado, curioso y sensible. Se ha hecho mayor poco a poco. Recuerdo sus primeros dibujos. Los hacíamos servir para que me pidiera los colores que quería para pintar. Dibujábamos las líneas de metro de Londres y de otras ciudades», relató. 

La muestra cuenta con un cuadro del joven artista para concienciar sobre  el trastorno 

La profesional también analizó la obra de su paciente. «Tiene una percepción única que deslumbra. Es un chico valiente y hablador, a veces travieso, pero su sensibilidad única le permite ver un mundo interesante», dijo Rovira, que quiso desmitificar los mitos alrededor de este trastorno. «Es una manera diferente de entender y ver el mundo», afirmó. Unas palabras que suscribió su madre Irina, que muy emocionada quiso dar las gracias a su hijo porque «desde pequeño me ha enseñado a ver el mundo diferente». 

También el concejal de Cultura del Ayuntamiento, Lluís Abella, elogió el esfuerzo del artista y de su familia para dar visibilidad al TEA y elegir un espacio como la biblioteca para hacerlo realidad. Un lugar que desde que abrió sus puertas hace más de veinte años nunca había acogido una exposición. Además, para concienciar a los lectores, el personal ha seleccionado varios libros, para pequeños y mayores, para que conozcan el trastorno.  

Pere Rebull fue el encargado de cerrar los parlamentos dando las gracias a los asistentes en cuatro idiomas: catalán, castellano, inglés y ruso.

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