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La primera rotllana

El Vendrell rinde un homenaje de agradecimiento a las cuatro vecinas que hace setenta años formaron la colla sardanista Dansaires del Penedès

José M. Baselga

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Maria R. Ivern, Remei Esteban, Isabel Esteban y Trineta Rovira. Foto:  JMB

Maria R. Ivern, Remei Esteban, Isabel Esteban y Trineta Rovira. Foto: JMB

«Éramos jóvenes y lo único que queríamos era bailar», explica Maria Rosa Ivern. Ni pensaban en hacer historia ni que 70 años después recibirían el agradecimiento por haber mantenido la sardana en el Penedès.

Maria Rosa Ivern, Trineta Rovira, Isabel Esteban y Remei Esteban son las cuatro vecinas de El Vendrell que aquel 12 de octubre de 1946 comenzaron a forjar la historia de los Dansaires del Penedès. Entonces se llamaban Colla Penedès y lograron el quinto premio comarcal.

Junto a Dolors Nin, Assumpció Pascual, Salvador Ferré, Enric López, Màxim López, Joan Mercadé ‘Astó’, Quim Bo y Jordi Pell formaron aquella rotllana en el concurso de Vilanova que fue el inicio de la histórica colla sardanista, la segunda más veterana de Catalunya en activo.

Deuda

El Vendrell les debía un homenaje. El alcalde, Martí Carnicer, recordó que además en 1946 «había la situación que había. Para vosotras y para vuestras familias dar aquel paso por la sardana entonces debería ser complicado. Para vosotras y para tantos otros que han pasado por la colla».

Porque para poder bailar sardanas en aquel momento el grupo tuvo que estar inscrito en el listado de entidades de Educación y Descanso y bailaban en los locales de lo que hoy es el Casal Familiar. Incluso los soldados que había en la zona de la Muntanyeta acudían a ver a aquellos bailes. «Y lo pasaban bien».

Para Maria Rosa, Trineta, Isabel y Remei el objetivo era «bailar porque nos gustaba y hacíamos amistad. Lástima que falte el resto de la colla». Maria Rosa tenía entonces 18 años. «Sólo pensamos que se tenía que montar y se montó». Trinitat Rovira coincide en que «éramos jóvenes. Nunca pensé que llegaríamos aquí». El tiempo pasa y cualquier homenaje es un acto de decencia de la sociedad. Aunque la colla todavía no ha logrado la Creu de Sant Jordi que han pedido desde entidades a instituciones y ayuntamientos.

‘En el corazón’

Las pioneras ya no bailan sardanas porque las fuerzas no son las mismas de entonces, «pero las llevamos en el corazón y nos emocionamos cuando las escuchamos y vemos que la colla sigue ahí con juventud».

Las cuatro dansaires del Penedès explican que «entonces éramos unos aficionados». Pero el presidente de la entidad, Joan Morros, destaca que la determinación de aquellos ha sido un ejemplo para todos los que han seguido después.

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