La recogida de la basura en Creixell se convierte en una pesadilla

Desde el día 1 de octubre, el servicio ha pasado de manos municipales a las del Consell Comarcal del Tarragonès. Los desajustes provocan enfado en el vecindario, que han pasado días con auténticas montañas de basura en la calle

Jordi Cabré

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La concesionaria no da abasto y el alcalde intenta que amplíe el servicio para vaciar cada día los contenedores.: foto: Emili Badia

La concesionaria no da abasto y el alcalde intenta que amplíe el servicio para vaciar cada día los contenedores.: foto: Emili Badia

El mes de octubre ha empezado con mal pie. A partir del viernes día 1, la recogida de basura (dsolo la fracción resta) dejaba de ser competencia municipal y pasaba a manos del Consell Comarcal del Tarragonès. Así se había aprobado por pleno en ambas administraciones. Así, la concesionaria del Consell Comarcal -FCC Medio Ambiente SA- pasaba a gestionar todas las recogidas del municipio y «liberaba» una carga municipal que llevaba 9 años en precario desde el cierre de Cosbapsa, en 2012.

La implementación de funciones a la concesionaria del Consell no se ha llevado como es debido y ello ha motivado un sinfín de desajustes y quejas vecinales por un servicio que no se llevaba a cabo en diferentes zonas de la localidad. Ayer el alcalde Jordi Llopart afirmaba que esta semana quedará todo resuelto y confiaba en que la pesadilla terminara.

Los despropósitos empezaron  desde el primer día. La recogida de resta se activaba el día 1, un viernes (la recogida solo se hace en laborables) y con un desconocimiento del itinerario por parte del camión de recogida. 

Se le sumó otro problema, el puente del Pilar, y para complementar los agravios ha quedado demostrado que un camión solo es insuficiente para vaciar todos los contenedores que hay repartidos por Creixell y la zona de campings. Además, la cantidad de basura de los contenedores el vaciado tardaba más con las bolsas que se recogían de los aledaños.

Con todos los problemas de logística al descubierto, los vecinos más perjudicados son los que han clamado al cielo por el pésimo servicio que recibían estos días de octubre. Las fotografías en las redes sociales reflejan contenedores desbordados y acusaciones hacia el Ayuntamiento por una mala gestión de la basura. 

A contrarreloj

Llopart admite que la recogida de resta ha sido caótica, pero que esta semana se está normalizando. Además ha pedido una reunión con la concesionaria para pode rhacer un seguimiento de la calidad de la recogida. Explica el alcalde que ha habido una suma de problemas que han padecido los vecinos, sobretodo de las zonas residenciales como la urbanización Rincón del César. 

«Entendemos las quejas de los vecinos y llevamos días hablando con la concesionaria para buscar una solución definitiva al problema generado. Confío en que esta semana vuelva la normalidad de la recogida», admite el alcalde que pide a los vecinos comprensión, aunque entiende las quejas recibidas.

El resto de recogida de selectiva, que lo lleva también el Consell Comarcal ya lleva tiempo operando en la localidad y sin problemas del calibre que ha sufrido el vecindario en estos 20 días de octubre. 

El camión obsoleto 

Antes del traspaso del servicio al Consell Comarcal del Tarragonès, Creixell le tocó tras la desaparición de Cosbapsa (la anterior concesionaria) un camión y la subrogación de dos personas, que se incorporaron a la plantilla municipal.

El camión ya tenía sus kilómetros y durante nueve años ha sufrido infinidad de averías, que han provocado problemas del servicio en muchas ocasiones.

La imposibilidad de comprar un camión y gestionar de forma municipal el servicio, se acordó y aprobó por pleno municipal y comarcal el traspaso del servicio la pasada primavera. El camión obsoleto se fue al desguace y los dos trabajadores siguen en plantilla municipal. Incluso estos días han ayudado a los nuevos basureros a recorrer las calles y mejorar la eficiencia del servicio.

El Ayuntamiento se harta del incivismo

El Ayuntamiento de Creixell hace un llamamiento desesperado a los vecinos que dejan todo tipo de objestos al lado de las baterías de contenedores. La brigada municipal tiene un teléfono para recoger estos trastos a domicilio y pasa dos días por semana. Sin embargo, la gente no llama y prefiere dejarlo en los contenedores. 

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