Las 77 tortugas nacidas en La Pineda se liberarán en los primeros días de octubre 

La idea de los biólogos es dejar los ejemplares a unos metros de la orilla al atardecer para que hagan en grupo su camino hacia el mar. Con el ocaso hay menos presencia de depredadores

Jordi Cabré

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FOTO: CRAM

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El Departament de Territori i Sostenibilitat de la Generalitat está ultimando la liberación de los ejemplares de tortuga boba (Caretta caretta) que nacieron a principios de mes en dos nidos de la playa de La Pineda. Junto a uno de Barcelona y otro en la playa del Trabucador, en el Delta de l’Ebre, son las cuatro puestas de huevos de esta tortuga marina en las costas de Catalunya.

En el caso de los nidos de Barcelona y Terres de l’Ebre, gran parte de los ejemplares nacieron y empezaron su ciclo de vida entrando en el mar. Los pocos huevos que quedaron se llevaron a la incubadora y los ejemplares nacidos forman parte de un programa internacional para el estudio de estos amfibios, que estarán en cautiverio un año, luego se liberarán.

En la incubadora. FOTO: CRAM

Por su parte, los ejemplares de Vila-seca siguen en incubadoras y balsas adaptadas del CRAM (Fundació para la Conservación y Recuperación de Animales Marinos), en El Prat de Llobregat, aunque el proceso de incubación se ha llevado a cabo también en otros centros como el Zoo de Barcelona o el CRARC (Centre de Recuperació d’Amfibis i Rèptils de Catalunya), en Masquefa (Anoia). 

Fertilidad 

Los dos nidos de La Pineda sumaron 225 huevos, de los cuales 77 han eclosionado y nacieron tortuguitas; y otros dos están pendientes aunque con escasas posibilidades de sumar dos nuevos ejemplares. Estas tortuguitas, una vez han pasado los primeros días de control y se ha comprobado que comen de forma autónoma, ya están listas para su liberación. 

FOTO: CRAM

El Servei de Fauna i Flora del Departament de Territori i Sostenibilitat de la Generalitat ha decidido juntar los nacimientos de los dos nidos y hacer una liberación masiva. Una de sus biólogas, Aïda Tarragó, explica que «la intención es que se haga una liberación de los 77 ejemplares y al atardecer. Ambos casos son factores para evitar a los depredadores». La idea es que la fecha sea entre finales de la próxima semana e inicios de la siguiente, antes de que haya de nuevo mal tiempo.

«Las tortugas al nacer están cuatro días sin comer para nadar y alejarse de la costa y de sus depredadores» dice Aïda Tarragó, bióloga de la Generalitat

Las 77 tortugas se dejarán a escasos metros de la arena para que activen sus instintos y salgan reptando hasta el mar. Luego, su capacidad energética les permite estar hasta 4 días sin comer para poder alejarse al máximo de la orilla, donde tienen mayor número de depredadores. 

El mal tiempo aceleró la recuperación de los huevos del segundo nido de La Pineda. FOTO: Generalitat

Estos ejemplares no podrán controlarse como su madre, ya que su caparazón y su tamañó impide poner un receptor efectivo para saber hacia dónde van. Lo que sí han comprobado los científicos del CRAM y del propio Departament es que los dos nidos de la tortuga madre, bautizada como Mascletà, tienen una fertilidad diferente. A mayor número de posta, menos probabilidad de eclosión de los huevos.

En el primer nido de 141 huevos, sólo se salvaron el 30% y del segundo, con 74, el procentaje de nacimientos subió al 45%. En los nidos de Barcelona y el Delta, el porcentaje es incluso superior, del 94 y 80% respectivamente.

«Desconocemos si la malformación de la columna de la hembra tiene relación con esta fertilidad o bien es un tema genético», argumenta la bióloga, que apunta que este aspecto de las Caretta caretta empezará ahora a estudiarse.

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