Las fugas de agua de la urbanización Berà Mar cuestan miles de euros al año

RODA DE BERÀ.  El Ayuntamiento lleva a cabo una actuación por fases para renovar todas las cañerías de mala calidad que se colocaron

Jordi Cabré

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La canalización de agua de boca tiene material de escasa calidad y por esta razón no aguanta la presión y hay fugas a menudo.  FOTO: Fabián Acidres

La canalización de agua de boca tiene material de escasa calidad y por esta razón no aguanta la presión y hay fugas a menudo. FOTO: Fabián Acidres

La urbanización Berà Mar tiene casi medio siglo de vida. Alejada del núcleo urbano de Roda de Berà y a caballo entre la localidad y la vecina El Vendrell, esta zona residencial está construida encima del recorrido de la AP-7 y tiene un problema endémico con la red de distribución de agua potable que se instaló en la década de los 70 del siglo pasado.

Berà Mar nació como urbanización privada hasta que se llegó a un acuerdo y pasó a ser de titularidad pública. Hace unos años, la zona empezó a tener problemas de suministro de agua. La red que conectaba con los pozos municipales tenía pérdidas sustanciales y el agua no llegaba al grifo o bien lo hacía con poca presión. El problema de las roturas es la mala calidad de las tuberías que se instalaron en su momento y que no aguantan la presión.

A medida que llegaban las quejas vecinales, se activaba la brigada municipal y se intentaba subsanar el problema puntual. La suma de pequeñas actuaciones y de problemas en diferentes puntos de la red de abastecimiento hicieron replantear el problema para buscar la mejor solución. «De las cinco fases programadas hasta ahora, dos ya están terminadas y la tercera está en marcha», argumenta el alcalde Pere Virgili.

Esta tercera fase adjudicada afecta a las calles Hèrcules, Ossa Major, Ossa Menor, Mart i Camí del Vendrell, con un presupuesto cercano a los  100.000 euros, en parte sufragados por la Diputación. En estas obras que están en marcha se renuevan 1,2 kilómetros de cañerías.

A medida que aparecían las roturas en la tubería de polietileno se descubrió las carencias endémicas de la red de Berà Mar. «Las tuberías que se colocaron no soportan según qué presión de agua y provoca roturas», dice Virgili.

Plan integral activado

Las primeras reparaciones se llevaron a cabo con dinero extraído de las partidas para actuaciones urgentes. Pero rápidamente se observó que el problema era estructural y que se debía crear una partida económica importante para poder hacer frente al cambio de la red de abastecimiento de esta urbanización.

«En el pasado, el problema en Berà Mar era puntual, pero desde hace unos años se ha convertido en quebradero de cabeza continuo. Por eso decidimos activar un plan integral por fases y poder resolver de forma definitiva este problema de abastecimiento de la urbanización», dice el alcalde.

La cuarta fase saldrá a licitación este final de año y se espera que se pueda iniciar a principios de 2022. En este caso se renovarán las cañerías de las calles Àries, Verge, Lleó y Peixos, con una longitud total de 1.303 metros de cañería de polietileno de alta densidad. El presupuesto de ejecución de esta fase es de 110.000 euros.

En cuanto a la quinta fase, a principios de octubre se aprobó definitivamente el proyecto y, cuando se adjudique la cuarta fase, también esta saldrá a licitación, con la cual se renovarán las cañerías de la avenida del Sol y de la calle Bessons. Ambas fases también cuentan con la subvención del Plan de Acción Municipal (PAM) de la Diputación de Tarragona, para los ejercicios 2021 y 2022, con un importe de 78.530 euros cada una.

«Calculamos que en 2 o 3 fases más (a partir de la quinta) la red de abastecimiento de la urbanización Berà Mar estará subsanada en su totalidad. Cada euro que destinamos desde el Ayuntamiento a esta actuación no es un gasto, sino una inversión porque reducimos el consumo de agua y ahorramos actuaciones urgentes», dice el alcalde rodense.

En este 2021, el presupuesto municipal tiene una partida de 200.000 euros destinado a la mejora de la red de abastecimiento de agua de la localidad, una gran parte de este capital se lo lleva Berà Mar. De cara a la elaboración de las cuentas de 2022, el consistorio mantiene esta partida importante porque debe hacer frente a las actuaciones programadas en las nuevas fases previstas.

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