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Los 'Backstreet Boys' Aparecen en el pleno de Cambrils

La okupación de la residencia Montemar se convierte en uno de los grandes temas de una sesión de casi siete horas de duración

Cristina Sierra

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Jorge Fernández entregó una caja llena de documentación a Iván Sanz, de AdC, en un descanso de la sesión. FOTO: Cristina Sierra

Jorge Fernández entregó una caja llena de documentación a Iván Sanz, de AdC, en un descanso de la sesión. FOTO: Cristina Sierra

Lo confieso. De pequeña era una gran fan de los Backstreet Boys. Con apenas nueve años cantaba ‘Quit playing games with my heart’ perfectamente, en inglés y sin entender exactamente qué decía la letra.

Quién me iba a decir que ahora, más de veinte años después, uno de mis grupos de la infancia y adolescencia saldría en uno de los plenos del Ayuntamiento de Cambrils! Sí, el concejal del PP, David Chatelain, usó el nombre para definir una sesión maratoniana de casi siete horas -y aire acondicionado a tope- en la que no faltó un repaso a los temas de la actualidad cambrilense.

La idea de rescatar el grupo surgió del portavoz de Ciutadans, Imanol Rico, que utilizó la palabra POD (Populismo, Oportunismo y Demagogia), que muchos de los presentes primero entendimos como POP (género musical), para referirse a las mociones presentadas por los grupos políticos.

Precisamente una de ellas se basó en la reciente okupación de la antigua residencia Montemar y que contó con un invitado inesperado: Jorge Fernández, el impulsor de ‘Edifici Dignitat’, un proyecto social que tiene el objetivo de acoger a 32 familias y a 56 menores en situación de vulnerabilidad.

Cuando llegó a la sala, el okupa entregó al concejal de la Assemblea de Cambrils, Ivan Sanz, una caja con documentación que había encontrado en el interior del edificio, ya que estos días se está encargando de limpiar el sótano y la primera planta para poder llevar a cabo su iniciativa. 

Los partidos de la oposición PP y Cs presentaron la moción para la creación de un protocolo de actuación en casos de okupación ilegal que Fernández siguió con mucha atención.

Imanol Rico leyó el texto en el que se alertaba del «elevado crecimiento» de esta práctica en el municipio. «Algunas okupaciones de viviendas se están convirtiendo en un grave problema. No solo atentan al derecho de la propiedad sino que afecta a la convivencia», señaló.Por este motivo, los partidos aseguraron que era «conveniente» dotar al ayuntamiento de un protocolo que «garantice los derechos de los ciudadanos» y establezca un canal específico de denuncias y de actuación para acabar con este problema.

La moción instaba a crear un grupo de trabajo que se encargue de hacer este protocolo y ponga en marcha las medidas necesarias desde el ámbito local para acabar con la okupación ilegal, así como encargarse de comunicar al propietario del edificio o piso perjudicado, si no es conocedor de los hechos, para que interponga la denuncia. 

AdC, a favor del proyecto

Ivan Sanz fue el único que mostró su apoyo al proyecto de Fernández. El concejal aseguró estar «totalmente en contra de las mafias que mercadean con la situación crítica de las familias» y dio una serie de datos para que los presentes tuvieran constancia de este problema. «Cada día hay 36 familias en Catalunya que pierden su piso porque no pueden pagar la hipoteca o el alquiler», afirmó. Para el portavoz de AdC, la moción era «oportunista» y lamentó que el equipo de gobierno no se hubiera reunido con el impulsor de ‘Edfici Dignitat’ para conocer su plan.

Sanz aprovechó su turno de palabra para hacer una explicación detallada de la iniciativa que quiere garantizar los derechos humanos de los niños y que cuenta con el apoyo de una serie de abogados y psicólogos que quieren defender a los menores. «Es un proyecto social de ayuda a aquellas familias que están en una situación grave», apuntó.

Por su parte, Cinta Ballesté manifestó que la moción «provocará más enfrentamientos» y no dudó en apuntar que era un «aprovechamiento político». La edil no adscrita, en referencia al conflicto de la residencia Montemar, dijo que el Ayuntamiento ya había hecho todo lo que estaba en su mano para solucionar el problema.

«Estoy completamente en contra de la okupación. En los pisos que pertenecen a los bancos se están haciendo muchas gestiones desde servicios sociales para poderse adaptar a las necesidades de las familias, pero en el caso de la residencia, mejor que vivieran en la calle que no en un espacio peligroso. Tenemos que intentar que todo se calme», apuntó. En este sentido, Oliver Klein, del Nou Moviment Ciutadà, preguntó qué había hecho el ayuntamiento ante la okupación del edificio que pertenece a un banco.

La concejal de Protecció Ciutadana i Mobilitat, Yolanda Quílez, explicó que Cambrils tiene una okupación del 0,26% y añadió que desde la Policía Local y el consistorio se están valorando los diferentes perfiles de personas que siguen esta práctica ilegal para determinar qué acción deben llevar a cabo. 

Por último, David Chatelain, apuntó que el ayuntamiento no dispone de este protocolo, por ese motivo se presentaba una moción para dar solución a un problema existente en el municipio. «Estoy de acuerdo que cualquiera venga a vivir a Cambrils pero que lo haga en las mismas condiciones que lo hace todo el mundo.

Estamos hablando del marco de convivencia, con este proyecto social se rompe y pasa por encima de unas normas», dijo el portavoz del PP. Finalmente la moción se aprobó con los votos favorables del equipo de gobierno, Cs, NMC, PP y los concejales no adscritos, mientras que Ivan Sanz se abstuvo.

Jorge Fernández abandonó la sala de plenos cuando se acabó el punto. Lo hizo indignado por no poder explicar este proyecto que preocupa mucho a los vecinos de Vilafortuny. Justo el domingo una columna de humo en la residencia ponía en alerta a los vecinos. El impulsor apuntó ayer a los medios que solo estaban cocinando una paella y con esta excusa los bomberos y la policia entraron en el edificio, un hecho que no gustó a los okupas que están allí desde hace más de quince días.

Los cambrilenses que viven en este barrio están luchando por echar a sus nuevos vecinos de la residencia. Este jueves tienen previsto volver a manifestarse frente al edificio y no paran de recoger firmas.

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