Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Los dos mossos que mataron a 4 yihadistas pidieron nuevo destino

Uno estaba asignado a la comisaría de Tarragona, su compañera a la de Cambrils. El dispositivo Cronos hizo que aquella noche compartiesen patrulla en aquella rotonda

Àngel Juanpere

Whatsapp
El Audi A3 en el que iban los cinco terroristas volcó después de atropellar a diversas personas, entre ellas a una agente.  FOTO: dt

El Audi A3 en el que iban los cinco terroristas volcó después de atropellar a diversas personas, entre ellas a una agente. FOTO: dt

Ha pasado un año y los dos agentes que se enfrentaron en primer lugar a los cinco terroristas de Cambrils –abatiendo a cuatro de ellos– solicitaron en su día un cambio de destino.

Ellos, al igual que otros que participaron directamente en todo el dispositivo, han recibido apoyo psicológico para afrontar los duros recuerdos de aquel día. 

Los dos agentes no habían estado nunca juntos. Estaban destinados en diferentes comisarías. Pero las graves circunstancias de la madrugada hicieron que aquel día compartieran patrulla. La agente –que conducía el vehículo– estaba destinada en la comisaría de distrito de Cambrils, concretamente en la Unitat d’Atenció a la Víctima (UAV).

Él tenía su puesto de trabajo en la Unitat de Proximitat del Àrea Bàsica Policial del Tarragonès y había acudido a Cambrils a reforzar el dispositivo Cronos. 

A los dos les había tocado realizar un control estático en la rotonda situada en la confluencia de la Rambla Jaume I con el acceso al Port Esportiu. Se trata de un punto en que inicialmente tenían que haber tres agentes, pero en aquel momento sólo estaban ellos dos.

El agente masculino realizó una declaración oficial horas después de los hechos, documento que se ha incorporado al sumario que tramita la Audiencia Nacional.

Recoge que sobre la una de la madrugada del día 18 de agosto de 2017 vio que un vehículo –después se supo que era un Audi A3– avanzaba a gran velocidad hacia su posición –entró en la rotonda en contra dirección–. Como se percató de que lo iba a atropellar, tuvo tiempo de saltar.

Segundos después observó que su compañera estaba tirada en el suelo. Ella no había tenido tiempo de reaccionar

Subfusil y pistola

El agente pudo llegar hasta su vehículo patrulla y coger el subfusil reglamentario. Seguidamente observó como del Audi A3 bajaban varias personas, y que éstas llevaban chalecos explosivos «envueltos con cinta americana». Pero no era lo único que portaban. En sus manos llevaban armas blancas. Salieron corriendo del vehículo en dirección a él gritando «Allahu akbar ‘Alá es el más grande’». 

El agente, escopeta en mano, realizó varios disparos contra una de las personas, hasta abatirla. Seguidamente vio a los otros terroristas, cogió su pistola y disparó, hasta que cayeron al suelo. Fue en este momento cuando escuchó «uno o dos disparos», que había realizado su compañera, «la cual intentaba incorporarse, viendo que estaba herida». 

Una vez muertos los terroristas, el agente vio que había diversos ciudadanos heridos, después de ser atropellados por el coche en el que iban los yihadistas.

No encontraba su emisora y un ciudadano le dejó su teléfono móvil, con el que llamó al 112. Fue entonces cuando escuchó más disparos –cuando sus compañeros abatían al quinto terrorista, que había conseguido darse a la fuga– y se dirigió hacia allí.

Un sargento manifestó que al llegar a la zona del Club Nàutic observó una situación caótica y cuatro individuos con una especie de artefactos atados a la cintura. Ordenó del acordonamiento inmediato de la zona y la evacuación. Y añadió: «Uno de los cuatro terroristas hizo la intención de manipular el cinturón y delante del riesgo, abrí fuego».

En los días inmediatamente posteriores al atentado de Cambrils, algunos medios de comunicación dijeron del mosso d’esquadra que era un agente de los ARRO que había sido anteriormente legionario. Fueron sólo noticias falsas.

El hasta hace pocos días jefe de la Regió Policial del Camp de Tarragona, David Boneta, apuntaba al Diari que a posteriori de los hechos pudo reunirse con los agentes. »Les pregunté qué necesitaban, cómo les podíamos ayudar a superar esta situación. He hablado varios veces con ellos, tanto yo como el resto de los responsables policiales». Boneta reconoció que ambos han cambiado de destino «por voluntad propia».

Temas

Comentarios

Lea También