Los ojos que controlan los cables para evitar incendios

Endesa emplea helicópteros, cámaras infrarrojos, drones, podas, escaneo láser y analiza el uso de satélites

José M. Baselga

Whatsapp
Un helicóptero revisa el estado de un tendido eléctrico en zona boscosa.

Un helicóptero revisa el estado de un tendido eléctrico en zona boscosa.

En Catalunya hay 98.127 kilómetros de líneas eléctricas de Endesa que equivalen a dar 2,5 vueltas al planeta. De estas, un 53,7% son aéreas (52.681 km). Y muchas pasan por zonas boscosas. El control del cableado para evitar riesgos de incendio exige de un seguimiento con la última tecnología.

Helicópteros, cámaras de alta definición y termográficas, rayos infrarrojos, inspecciones bajo los tendidos, drones y escaneo láser controlan el estado de los cables. Esos medios se unen a los trabajos de blanqueo manual de vegetación bajo y junto a los tendidos.

Cada tres años
Este año Endesa ha invertido 4 millones de euros en la demarcación para la campaña de protección de bosques. Las revisiones intensivas son de un mínimo de cada tres años en las líneas de alta, media y baja tensión e infraestructuras como subestaciones.

Los helicópteros cuentan con cámaras de control.

El control de los tendidos a través de masas  boscosas, e incluso de las especies forestales que crecen junto a ellos, tiene un aliado en la tecnología de alta precisión. 

Infrarrojos
Destacan los vuelos de helicóptero sobre los tendidos. Los aparatos llevan cámaras termográficas de rayos infrarrojos que detecta los puntos ‘calientes’ en los cables donde hay un sobrecalentamiento que revela un deterioro que permite su localización para la reparación evitando riesgos y averías.

El sistema permite conocer al detalle el estado de los bosques.

Todos los datos de las inspecciones termográficas quedan registrados en una base de información para confeccionar un mapa con los problemas más habituales y en cotejos posteriores comprobar si se han solucionado. 

Escaneo
Los helicópteros incorporan además un sistema de escaneo láser para controlar las distancias entre la masa forestal u otros elementos y las líneas eléctricas. Es la llamada tecnología Lidar.  Esa acción permite corregir las medidas de seguridad de separación de los cables aplicando incluso factores como el viento de cada zona para determinar el balanceo del tendido en casos de fuertes vientos. 

Poda manual bajo las torres eléctricas.

Con los datos se elabora un catálogo de las especies forestales de cada zona para determinar su crecimiento y prever  la aconsejada asiduidad de podas y blanqueos selectivos. Para determinar el tipo de vegetación son muy útiles las cámaras de alta definición con la que también van equipados los helicópteros.

Drones
Además, la compañía emplea drones desde 2012 para comprobar el estado de  la red. Esos aparatos incorporan cámaras de alta resolución estabilizadas para captar imágenes de los puntos de difícil acceso y sin tener que interrumpir el servicio.

Los drones se usan hace años para llegar a lugares de difícil acceso.

Los drones también son usados para poder verificar la anchura de los corredores que se crean bajo los tendidos eléctricos y que, además de evitar que posibles chispas encuentren masa combustible debajo, hacen de cortafuegos en caso de incendio con criterios de los agentes rurales y bomberos.

Tridimensional

Cuando está a punto de comenzar la temporada estival, la compañía ya ha realizado la revisión de todas sus redes. La que se ha realizado fe forma intensiva y que ha finalizado esta primavera ha sido el escaneo láser  con tecnología Lidar.

Endesa ha realizado el estudio durante los últimos tres años y ha permitido mapas tridimensionales de todos los bosques que rodean a los tendidos eléctricos.

Uno de los mapas trimensionales.

Ahora ha comenzado a estudiar cómo los satélites que orbitan alrededor de la tierra pueden ayudar. 
Los satélites captan imágenes de forma constante que puedan medir automáticamente las distancias de seguridad entre los cables y la vegetación detectando cada especie de árbol, su geolocalización y cuándo debe hacerse la poda tras calcular su ritmo de crecimiento.

Esta disciplina de inteligencia artificial crea sistemas que aprenden automáticamente y permite una aplicación informática que revisa las fotos, vídeos y fotogramas de manera que el sistema por si solo aprende a reconocer cada elemento y su estado para advertir de riesgos e indicar las acciones a realizar.

Temas

Comentarios

Lea También