Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Los vecinos de Vilafortuny, a la espera de las cámaras de vigilancia tras los últimos robos

El Ayuntamiento asegura que ya están presupuestadas para este 2018 pero no ha avanzado cuándo se pondrán en funcionamiento. En el último mes ha habido seis robos con fuerza. Creen que la medida también evitará okupaciones

Carmina Marsiñach

Whatsapp
Uno de los robos más reciente se produjo en la Avinguda Vilafortuny donde también ha habido alguna casa okupada.  FOTO: alfredo gonzález

Uno de los robos más reciente se produjo en la Avinguda Vilafortuny donde también ha habido alguna casa okupada. FOTO: alfredo gonzález

Los vecinos de Vilafortuny han vivido más de seis robos este último mes. A pesar de que los Mossos han aumentado su presencia policial en la zona, los residentes esperan que el Ayuntamiento de Cambrils ponga las cámaras de vigilancia en los accesos al municipio cuanto antes para evitar más hurtos y okupaciones de muchas de las casas que se encuentran vacías. 

«Estaremos más tranquilos si ponen cámaras de seguridad. Me parece muy bien la medida», explica Joan Fernández, un vecino de la zona.

Una iniciativa que también ve con buenos ojos Carme Soriano, residente en Vilafortuny, que espera que puedan entrar en funcionamiento «lo antes posible». «Me parece muy bien que pongan cámaras de seguridad. Si los vecinos no hacemos nada malo no tenemos por qué sentirnos controlados», asegura Carlos Alonso. 

El Consell de Barri de Vilafortuny también aplaudió la propuesta que el consistorio cambrilense anunció el año pasado: la colocación de cámaras de vigilancia en las principales avenidas de la zona de Llevant y en los accesos a las urbanizaciones de Vilafortuny.

Según fuentes municipales, las cámaras ya están presupuestadas para este 2018 y tan solo hace falta hacer los trámites para adquirirlas y ponerlas en funcionamiento. Por el momento, el Ayuntamiento no ha querido avanzar más detalles sobre donde se ubicarán, ni cuantas habrá, hasta que no obtengan los aparatos de filmación.

Según el planteamiento inicial, la función de estas cámaras será leer las matrículas de los vehículos para tener un control de los coches que entran y salen.

De este modo la Policía Local, podría detectar más rápidamente la presencia de algún vehículo implicado en algún hecho delictivo

Durante este último mes ha habido seis robos con fuerza en Vilafortuny, todos ellos en casas de primera residencia. El pasado 12 de enero se produjeron dos tentativas de robo en la avenida Vilafortuny y la calle Cap de Sant Pere. En ambos casos fueron descubiertos ‘in fraganti’ por los propietarios y finalmente no se llevaron nada.

En otra ocasión, en la calle Gerani y Praga los ladrones sí habrían perpetrado dos robos en dos casas diferentes. En ambas viviendas habían sustraído joyas, relojes, dinero y bisutería, aunque se desconoce la cantidad y el montante económico.

«El miedo se te mete dentro tan solo de pensar que han entrado a robar en la vivienda de tus vecinos cuando estaban en casa. A ver si instalan de una vez las cámaras de seguridad y acabamos con esto», explica una vecina de la zona, que prefiere mantenerse en el anonimato. 

El 26 de enero, los Mossos detuvieron un vecino de Reus de 24 años relacionado con uno de los robos gracias a la llamada de un vecino de la calle del Castell d’Almansa después que saltara la alarma de su vivienda y oyera fuertes golpes. El joven pasó a disposición judicial y quedó en libertad con cargos. 

Pero a banda de los robos, las okupaciones también son uno de los temas que preocupan a los vecinos de Vilafortuny. «Con las cámaras también podremos evitar okupaciones. Así sabremos la gente que entra y sale», explica Roberto Alquezar. 

Asimismo los vecinos confirmaron al Diari que el chalet de lujo la calle Arístides Maiol ya no se encuentra okupado. La finca, ubicada en la urbanización de Els Tallats y que es propiedad de Bankia, fue okupada en marzo de 2017.

Los inquilinos estuvieron viviendo en esa casa con una conexión fraudulenta a la luz. Había un contador pero no estaría dado de alta. 

Una situación parecida ocurrió en otra casa de la Avinguda Vilafortuny, que en estos momentos se encuentra deshabitada pero aún se pueden ver algunos de los muebles destrozados que los okupas dejaron en el exterior.

La vivienda tiene todas las persianas bajadas y varios candados en las puertas de entrada. Un cartel en el exterior anuncia que está en venta. 

Vilafortuny es una zona tan tranquila, con casas de segunda residencia, que siempre está en el punto de mira de ladrones. 

Comentarios

Lea También