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Más de 700 multas en Salou por publicitar a pie de calle y en zonas no autorizadas

Los ‘relaciones públicas’ han ido en aumento en los últimos años, sobre todo en plena temporada turística 

Carmina Marsinach

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Los establecimientos pueden tener una persona publicitando sus negocios delante de su local. FOTO: Alba Mariné

Los establecimientos pueden tener una persona publicitando sus negocios delante de su local. FOTO: Alba Mariné

Con la llegada de la temporada turística los relaciones públicas y los ‘cazaclientes’ que publicitan sus negocios en plena calle proliferan en las localidades de la Costa Daurada, sobre todo en Salou. Una práctica que ha ido en aumento en los últimos años y se ha tenido que regular para evitar que se repartan tarjetas por todas las esquinas del municipio. 

En Salou, durante el 2017 la Policía Local interpuso 712 multas a los establecimientos que no tienen licencia para publicitarse en la calle o bien por hacerlo en zonas donde no está autorizado. En total, 150 más que las que registraron en 2016. Durante este año ya llevan 47 multas. Unas sanciones que pueden ir de los 100 a los 500 euros en función de la gravedad o la reincidencia. 

En 2011, con el objetivo de reducir este práctica se realizó una nueva normativa para regular lo que se conoce como publicidad dinámica. El reparto de publicidad en mano a través de folletos o similares tan solo está permitida en el tramo final de la calle Verge del Pilar en confluencia con el Passeig Jaume I y en la Avinguda de Carles Buïgas, des del tramo comprendido des de la puerta de acceso al Parc Municipal hasta el cruce con la calle Vendrell. 

Las sanciones pueden ir de los 100 a los 500 euros en función de la gravedad 

En 2015, con la modificación de la ordenanza que regula las actividades en la vía pública, se ampliaron las zonas donde puede llevarse a cabo esta práctica. Se trata de la calle Tarragona en confluencia con el Passeig 30 d’octubre y en la calle Saragossa, en el cruce con la calle de Osca. En esta última solo se permite publicidad durante la temporada baja, del 15 de septiembre al 1 de julio del año siguiente. 

Cada local tan solo puede tener un máximo de cuatro personas repartidas por las distintas calles y previamente debe pedir una licencia en el Ayuntamiento. Según la normativa, delante del establecimiento únicamente puede haber una persona publicitando el negocio. 

Este tipo de publicidad sigue generando debate y controversia. «A mi me molesta mucho que me paren cada dos por tres. Donde me paran, no entro», explica Lourdes Herrera, una vecina de Zaragoza que se encuentra de vacaciones en Salou. Otros no son tan taxativos: «Si no insisten mucho no me parece mal que expliquen los menús y lo que tienen para comer», expone Antonio Cano, un vecino de la zona. 

«Hemos pasado del uso al abuso» considera el presidente de la Associació 365 dies Salou Vila Comercial, Juli Vilaplana, que entiende que «en temporada baja» los establecimientos tienen que hacer «todo lo que puedan» para vender pero aún así «tiene que haber un equilibrio (...) hay gente que lo hace bien», recuerda.

Viaplana expone que el trabajo de los relaciones públicas se ha convertido en «una competencia entre los negocios» para ver quién puede captar más clientela y pone de manifiesto que a veces hay más de una persona delante de un mismo local repartiendo publicidad. Personalmente, considera que «no resulta estético» pero concluye que hay que encontrar «un término medio». 

En la misma línea de buscar un equilibrio se encuentra la Asociación Empresarial de la Zona Turística de Salou (ASETS). Su presidenta, Elaine McParland cree que «entregar un folleto, está bien. Hablar con las turistas, no pasa nada. Pero insistir, molestar o intentar presionar a los visitantes da muy mal imagen. Hay mucha diferencia entre la gente que trabaja durante el día en restauración, que los que asaltan a las personas que andan por las calles por la noche, a veces pueden ser agresivas». Con todo, considera que la situación ha mejorado: «Hace años había un caos total  y ahora está mucho más controlado». 

Por su parte el concejal de Seguretat Ciutadana, David González, asegura que desde el consistorio se busca «el equilibrio entre visitantes, los consumidores y el sector». González apunta que por el momento no se prevén cambios en la normativa porque no ha habido ninguna petición por parte del sector aunque recuerda que «siempre estamos abiertos a hacerlo». A nivel personal cree que «hay gente que se puede sentir molesta (...) para mí no da una buena imagen». 

Prohibido en Cambrils y Vila-seca

En las poblaciones vecinas, como Cambrils o Vila-seca, repartir publicidad en mano está prohibido. En el caso de Cambrils abordar a los viandantes ofreciéndoles productos y servicios en plena calle puede conllevar sanciones que van entre los 750 y los 1.500 euros.

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