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Polémica por el servicio de comedor en una escuela municipal de Cambrils

Un grupo de padres insiste en que sus hijos comen productos congelados y en mal estado, unas afirmaciones que niegan desde el Departament d’Ensenyament del consistorio. Aseguran que la comida que se sirve está en condiciones

CRISTINA SIERRA

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El servicio de comedor en la Escola Cambrils vuelve a estar cuestionado por los padres. FOTO: alba mariné

El servicio de comedor en la Escola Cambrils vuelve a estar cuestionado por los padres. FOTO: alba mariné

El servicio de comedor en la Escola Cambrils vuelve a estar en el punto de mira de algunos padres de los alumnos que comen diariamente en el centro. Hace unos meses, la escuela tuvo un problema puntual con las comidas que gestiona una empresa externa y se solucionó antes de finalizar el curso. Sin embargo, varias personas apuntan al Diari que la prestación vuelve a ser deficiente.

«Los niños están comiendo mal, les dan comida congelada y muchos fritos y no pueden repetir. Es un desastre», asegura una de las madres. A principios de diciembre, este grupo de afectados presentó una instancia en el consistorio cambrilense para denunciar las incidencias que se están produciendo en el comedor y la acompañó de 30 firmas de otros padres que reclamaban la mejora de la comida. «La cocinera que estaba de baja regresó a su puesto e intenta cocinar con lo mínimo, no hay comida suficiente para todos. Desde que volvió, todo ha ido mal», señala la representante de los padres. 

La madre asegura que los menús no son equilibrados y que los niños comen pan congelado. «Ponen muchos fritos como croquetas o tortilla congelada. Ni siquiera tienen aceite para aliñar las dos hojas de lechuga que les ponen en el plato. No es una dieta que esté bien para un niño», relata la afectada, que añade que también hay dificultades a la hora de beber agua, sobre todo en el patio, una vez han salido del comedor. «El agua es un bien.

Solo pueden beber medio vaso de agua mientras comen y en el patio solo tenían un vaso para niños y otro para niñas para poder beber de las fuentes. Comparten el mismo vaso y se pueden contagiarse enfermedades. Los mayores pueden beber directamente pero los más pequeños se mueren de sed porque no llegan», afirma.  

Otro de los problemas que denuncian es un hecho puntual que ocurrió hace unas semanas, cuando se proporcionaron peras en mal estado a dos alumnos que posteriormente sufrieron vómitos. «Les obligan a retirar la parte que está mal de la fruta para poderla ofrecer a los niños», dice la afectada. 

No obstante, el episodio más grave fue el que, según la representante, padeció una niña a la que no le quisieron dar de comer. «A esta alumna se le negó la comida por parte de la cocinera por no pagar un día de comedor el mes anterior. Este hecho es denunciable. Solo le dieron un plátano», manifiesta.

Incumplimiento del contrato
Por otro lado, la madre apunta que la empresa que actualmente gestiona el servicio, ALIMENT-ART, está incumpliendo el contrato que tiene con la escuela.  Según explican, la compañía debe encargarse de las actividades que realizan los alumnos una vez han acabado de comer. «Hacen falta monitoras para poder vigilar a todos los niños. La empresa nos prometió que haría actividades pero no hacen nada en el patio», dice. 

A esta falta de planificación se le suma el «jaleo» administrativo a la hora de cobrar el servicio, ya que se ha pasado el recibo dos veces a algunas familias y está costando que les devuelvan el importe. El grupo se ha puesto en contacto con la empresa para trasladarle las quejas pero les contestan que no están de acuerdo con lo que explican. 

Los padres también temen que la compañía gane el concurso que se convocará el año que tiene para gestionar el comedor escolar y no dudan en afirmar que hay un «interés oculto» con este contrato. «La empresa puede quedar fija y no la queremos. Están todas las partes relacionadas porque no puede ser que no se preocupen por este servicio. No somos dos familias, somos treinta que nos quejamos», afirma la afectada.

Buen funcionamiento
Los padres se reunieron el miércoles con la dirección del centro, representantes del AMPA, de la empresa gestora y los técnicos del departament d’Ensenyament del consistorio cambrilense. En ese encuentro se acercaron posiciones en beneficio de los niños y del servicio e invitaron a los afectados a quedarse a comer un día en el comedor para comprobar que todo funciona correctamente. 

La técnica de Ensenyament Hortènsia Grau desmiente las acusaciones que trasladaron los padres a este medio. «Se han dicho cosas muy fuertes que no se han contrastado. No es verdad que se sirva comida en mal estado. El pan se sirve cada día fresco y tampoco es cierto que se haya dejado a una niña sin comer», asegura la funcionaria, quien añade que hay dos nutricionistas que surpervisan los menús cada día. «La empresa tiene su profesional y desde el departamento tenemos una nutricionista del Hospital Lleuger Antoni de Gimbernat que también lo revisa», manifiesta. 

Grau explica que este pasado verano se hicieron las obras de ampliación del comedor porque se había quedado pequeño y que en este tiempo no se han detectado problemas con la comida. «Esta empresa también ofrece el servicio en cinco colegios cambrilenses y solo hay quejas en este. Hubo una anomalía antes de verano, se solucionó y la inspección fue favorable», relata la técnica, que muestra su perplejidad con esta denuncia colectiva en la que han participado algunas personas «que no son ni del colegio». 

La funcionaria también añade que los problemas con los cobros se han solucionado y que sí se hacen actividades en el patio. «No hay ningún problema. Tampoco entendemos que no se hayan puesto en contacto con el AMPA ni la dirección para trasladar estas quejas», afirma. 

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