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Primeras afectaciones en el servicio ferroviario por las obras del tercer carril

A partir de mañana empezará los trabajos de sustitución de 20.000 traviesas en una de las vías del tramo L’Arboç-El Vendrell

Núria Riu

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Imagen de archivo de la estación de trenes de Sant Vicenç de Calders.  FOTO: DT

Imagen de archivo de la estación de trenes de Sant Vicenç de Calders. FOTO: DT

Las obras de instalación del tercer carril en el tramo Castellbisbal- Vila-seca empiezan a suponer las primeras afectaciones para los usuarios del servicio ferroviario.

En esta fase, la actuación se centra en el tramo del Baix Penedès, entre L’Arboç y El Vendrell, en el que a partir de mañana va a procederse a la sustitución de 20.000 traviesas. 

Según ha explicado el gestor de infraestructuras Adif, los trabajos previstos en esta fase consistirán en la sustitución de las traviesas existentes por otras de polivalentes, las cuales permitirán que posteriormente se instale un tercer carril, para que los convoyes puedan circular tanto por ancho internacional como ibérico.

Su colocación exige la utilización de maquinaria pesada, por lo que se ha decidido que la vía sobre la que se actuará dejará de estar operativa. Esto permitirá que los trabajos puedan realizarse tanto de día como de noche, con lo que se prevé que a partir del día 10 de junio pueda restablecerse la normalidad en este tramo.

En concreto, los convoyes afectados son los de la línea R4 (Sant Vicenç de Calders- Manresa) y de la RT2 (L’Arboç- L’Hospitalet de l’Infant). En el primer caso, se calcula un incremento de tiempo de viaje entre L’Arboç y Sant Vicenç de Calders de cinco minutos en sentido norte y de unos diez minutos en dirección sur, lo que supondrá un cambio en los horarios convencionales.

En cuanto a la afectación de la RT2, durante este periodo esta línea tan solo cubrirá el trayecto desde L’Hospitalet de l’Infant a Sant Vicenç de Calders. Los viajeros que utilizan habitualmente las Cercanías del Camp de Tarragona para llegar a El Vendrell o L’Arboç, deberán hacer transbordo en Sant Vicenç y coger uno de los trenes de la línea R4.

Una intervención por fases

Adif asegura que los trabajos comprendidos en este tramo suponen la continuidad de la obra ya iniciada el pasado mes de marzo desde Martorell a Sant Sadurní d’Anoia.

A partir de aquí, se han planificado nuevas fases para iniciar esta misma intervención hasta el nudo de Vila-seca. La actuación es compleja ya que se intervendrá sobre una vía con una alta densidad de circulaciones, tanto en lo que se refiere a los viajeros como a las mercancías.

«En este caso se ha decidido trabajar las 24 horas para acelerar la operación de sustitución, pero no siempre podrá ser así», ha explicado Adif. Y es que el paso de los convoyes de carga habitualmente se hace por la noche. Adif asegura que «se ha hecho una minuciosa planificación de las obras –junto con Renfe y los operadores de mercancías– con el objetivo de reducir las afectaciones sobre la circulación de los convoyes».

La sustitución de las traviesas es el primer paso para adaptar esta vía al doble ancho. Posteriormente tendrá que intervenirse sobre los sistemas de electrificación y señalización, además de las instalaciones de seguridad.

Con todo, Adif avanza que esta obra forma parte de las intervenciones previstas para que Tarragona esté conectada con el ancho internacional en el año 2020, de acuerdo con la planificación que daba a conocer el año pasado el propio presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.

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