Prueba piloto para eliminar coches de algunas de las calles concurridas de Salou

El Ayuntamiento se plantea una mayor peatonalización en lugares céntricos en detrimento del tráfico rodado

EDUARD CASTAÑO

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El tramo de mar de la calle Barcelona cierra al tráfico rodado varia horas por la tarde. FOTO: EDUARD CASTAÑONO SE PUEDE APARCAR EN LA ACERA NORTE DEL PASSEIG MIRAMAR. FOTO: CEDIDA

El tramo de mar de la calle Barcelona cierra al tráfico rodado varia horas por la tarde. FOTO: EDUARD CASTAÑONO SE PUEDE APARCAR EN LA ACERA NORTE DEL PASSEIG MIRAMAR. FOTO: CEDIDA

La tendencia general del urbanismo del siglo XXI pasa por ganar más espacio para los peatones a costa de quitárselo a los vehículos, pero este trueque, en apariencia sencillo, resulta complicado a la hora de llevarlo a la práctica.

Salou se halla en eso desde hace unas semanas. Coincidiendo con la Covid-19, el Ayuntamiento de Salou ha puesto en práctica varias pruebas piloto que suponen la reordenación de la movilidad en una serie de calles.

La Comissió de Mobilitat integrada por la Policía Local y las áreas de Arquitectura y de Enginyeria, con los dos concejales delegados, David González, en el primer caso, y Marc Montagut, en el segundo, al frente acordaron hace unas fechas iniciar diversas acciones con motivo de la pandemia.

Las primeras acciones fueron que la gente intentara circular por la acera de la derecha. Se pintaron flechas de color verde en el suelo y se puso cartelería informativa, para garantizar la seguridad sanitaria de los ciudadanos.

Luego se procedió a la peatonalización de la parte de la calle Barcelona (la de mar, que va desde la calle Carril hasta el Passeig Jaume I), que ha tenido buena acogida, que va desde las 6 de la tarde hasta las 10 de la noche. Esta prueba piloto ha tenido mucho éxito, porque cada tarde congrega a un buen número de peatones.

A continuación, se eliminaron todos los estacionamientos de la calle Berenguer de Palou, colocando pivotes para imposibilitar las plazas de aparcamiento. La medida también fue muy bien acogida, posibilitando que los transeúntes pudieran caminar por dichos puntos como si se hubiera ampliado la acera. Dependiendo de cómo se desarrollen los acontecimientos, se decidirá si estas medidas se mantienen también en invierno. En principio, se quieren mantener hasta final de verano, sin una fecha concreta, tanto en la calle Barcelona como en la calle Berenguer de Palou. En el Passeig Miramar, en la zona de estacionamientos del lado de montaña se han colocado también pivotes, ampliando también las aceras ya que se amplía el espacio de paseo. En este caso, es todo el día.

Acera norte del Passeig Jaume I

En cuanto al Passeig Jaume I, se está ultimando el proyecto de estudio y de implantación de las zonas peatonales, que afectarán a la acera norte. Las conversaciones con los agentes implicados (comerciantes, hoteleros, etc) están llegando a su última fase. La decisión final dependerá de la Comissió de Mobilitat.

Según el alcalde, Pere Granados, «Salou trabaja, desde hace tiempo, para recuperar espacios para el uso de las personas, en detrimento de los vehículos; y en el momento actual, en que debemos tener presentes los riesgos sanitarios, es muy importante que la ciudadanía pueda transitar por vías urbanas cada vez más amplias, para poder mantener la distancia social».

El concejal de Gestió del Territorio i Habitatge, Marc Montagut, explica que «desde hace algunos ejercicios nuestra línea de trabajo es convertir varias calles en zonas peatonales, como ya se ha hecho con las calles Carles Buigas y Josep Carner». Para el edil, «la emergencia sanitaria está acelerando este proceso».

Según el concejal de Seguretat Ciutadana i Mobilitat, David González, «el Pla de Mobilitat Urbana i Sostenible está en su punto final de elaboración». Las acciones que se han llevado a cabo «no sólo tienen el objetivo de hacer una ciudad más amable, sino que también responden a la necesidad de ganar espacio para garantizar la distancia de seguridad».

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