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Residencia Montemar: el vodevil 'okupa' de Vilafortuny

Una decena de personas intenta acampar en el hall del Ayuntamiento como protesta por las trabas que pone la administración para empadronar al okupa Jorge Fernández, que carece de vivienda en la ciudad y pretende convertir la residencia geriátrica de Vilafortuny en su morada

Jordi Cabré

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FOTO: Alba Llorach Pino

FOTO: Alba Llorach Pino

El problema de la 'okupación' se está convirtiendo en un vodevil en Cambrils. Todo empezó en un lejano 22 de junio cuando Jorge Fernández y otras personas decidieron entrar en la Residencia Montemar, un edificio que fue un geriátrico privado y que lleva tiempo abandonado y en manos de los bancos, concretamente Solvia.  

A pesar de la insalubridad del lugar, la carencia de luz y agua en el inmueble, los okupas decidieron convertir el antiguo geriátrico en lo que ellos llamaron Edifici Dignitat y recuperarlo para el barrio, una idea que puso al borde de un ataque de nervios a más de un vecino de Vilafortuny y otras urbanizaciones de la zona de Llevant de Cambrils.

la pasividad de las administraciones y tribunales logró que los vecinos de Vilafortuny se asociaran en una causa común: desokupar la residencia y evitar que el problema que ya sufre este barrio se ampliara en este edificio situado en el Vial del Cavet y enfrente el Centre Cívic de Vilafortuny.

Desde el inicio del verano hasta la fecha actual, ha habido decenas de acciones de unos (intentar asentar la okupación) y otros (desalojar el edificio) sin que nadie haya logrado su objetivo. Protestas, reuniones, pancartas, grupos de whatsapp, reuniones con el Ayuntamiento... El vodevil ha ido engordando a medida de que el problema no se resolvía a favor de ninguna parte.

La Policía Local desaloja a Jorge Fernández de la plaza del Ayuntamiento de Cambrils

La Policía Local desalojó el Campamento Dignidad poco antes de las siete de la mañana de ayer domingo. Con esta acción se puso fin a 31 días de ocupación en la plaza del Ayuntamiento por parte de Jorge Fernández y los simpatizantes que lo apoyaron durante varios días en la protesta que inició contra el consistorio cambrilense porque no lo empadronaba en el municipio.

La 'sospechosa' huelga de hambre

El segundo entreacto de este esperpento de teatro (no del bueno como diria José Mourinho), es la supuesta huelga de hambre que empezó Jorge Fernández hace más de un mes. Si fuera real, su aspecto físico sería diferente al que luce cada mañana en la plaza situada delante del Ayuntamiento, donde instaló su haima de protesta y donde fue desalojado en la madrugada del domingo 2 de septiembre.

Jorge Fernández, con camiseta negra, acompañado por un grupo de simpatizantes que apoyan la huelga de hambre. FOTO: Cristina Sierra

La huelga ha sido un altavoz para hacerse escuchar. Fernández argumenta que vive en la Residencia Montemar desde el 26 de junio según consta en el Consell de Barri de Vilafortuny.

Con esta nota en el acta del Consell de Barri de aquel lejano 26 de junio, el okupa considera que el Ayuntamiento debe empadronarle. Pero el Consistorio retrasa con intención la resolución para buscar una solución plausible. Tiene tres meses y si el acta es la fecha inicial de okupar Montemar, el 26 de septiembre se termina el plazo que se ha dado el consistorio.

Mientras el Ayuntamiento le ha dado largas, Fernández y personas que dicen ser miembros de la Plataforma de Afectados por la Vivienda Social y Digna han ido avivando la protesta enfrente del Ayuntamiento y con un hombre que aparentemente no come como protesta.

'Invitados' a salir del Ayuntamiento tras el enésimo enfado de los okupas

Miembros de la Plataforma de Afectados por la Vivienda Social y Digna han intentado acampar en el hall del Ayuntamiento este jueves a las 14 horas. A esa hora han salido de la reunión con Serveis Socials, que les ha vetado todas aquellas demandas que pretendían lograr.

Un grupo de ocho personas –con Jorge Fernández al frente– ha entrado al vestíbulo con la intención de acampar y hacer noche. La Policía Local ha puesto fin al esperpento poco después de las 15 horas, momento en que el consistorio cierra sus puertas.

Pretendían presionar el equipo de Gobierno cambrilense para que otorgue el certificado de empadronamiento a Jorge Fernández, documento que el consistorio intenta evitar ante las irregularidades que comportaría ante la ausencia de vivienda propia del demandante.

«Nos han desalojado. Queríamos reunirnos con Serveis Socials y nos dicen que el empadronamiento de Jorge Fernández todavía está en trámite. No aclaran nada y, ante tanta espera, ayer tuvo que ser ingresado porque hace 36 días que está en huelga de hambre», ha explicado esta tarde Sandra Casanova, miembro de la Plataforma de Afectados por la Vivienda Social y Digna. «Ha venido la alcaldesa Camí Mendoza y no nos ha explicado nada», ha añadido Casanova.

La silicona de la cerradura

Mientras la supuesta Plataforma volvía a la plaza del Ayuntamiento y Jorge Fernández, ya recuperado, seguía en su supuesta huelga de hambre, se han ido conociendo algunas situaciones que se han vivido en la Residencia Montemar.

La última es la silicona de la cerradura de la puerta el pasado martes por la noche. Los okupas llamaron a la Policía Local de Cambrils para denunciar que les habían puesto este material en la cerradura y no podían entrar dentro, donde tenían el perro. Precisamente, este ha sido el inquilino que ha estado más tiempo en la antigua residencia Montemar, asegura el vecindario contrario a la okupación.

Casanova ha dicho que ha denunciado a los juzgados el cambio de cerradura de la Residencia y el hecho de que «el Ayuntamiento ha cortado la agua».

El tractor municipal en Vilafortuny

Mientras en el Ayuntamiento Jorge Fernández y la Plataforma intentaban dormir en el hall del edificio consistorial, un tractor del Ayuntamiento limpiaba los aledaños de la residencia, un terreno privado y que ahora está en manos de Solvia. Los vecinos se han extrañado de que el empleado municipal actuara en un terreno privado. El consistorio no ha argumentado la presencia del vehículo de la brigada este mediodía.

FOTO: DT

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