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Salou derriba el chalet Pedrol Rius tras 20 años de abandono y litigios

El Ayuntamiento pagó 850.675 euros para comprar una finca que el POUM de 2003 protegió por su valor paisajístico. En unos meses, las paredes y sus historias desaparecerán del acantilado que separa Cala Morisca y Cala Crancs de Cap Salou

Jordi Cabré

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La excavadora en pleno trabajo de derribo del edificio de los años 60 del siglo XX

La excavadora en pleno trabajo de derribo del edificio de los años 60 del siglo XX Pere Ferré

Imagen del interior del inmueble con la zona boscosa que rodea este chalet en Cap Salou

Imagen del interior del inmueble con la zona boscosa que rodea este chalet en Cap Salou Pere Ferré

La garita de guardia del chalet se mantendrá. Será el único recuerdo del pasado de Pedrol Rius

La garita de guardia del chalet se mantendrá. Será el único recuerdo del pasado de Pedrol Rius Pere Ferré

Antonio Pedrol Rius llegaba a su chalet de Cap Salou en la parte trasera de su Cadillac negro. Ayer hizo el mismo trayecto una excavadora imponente. En la puerta metálica de la calle Cala Crancs todavía hoy pervive una garita de vigilancia. El derribo de este chalet de lujo no afectará a este elemento singular de la finca.

La seguridad era permanente cuando el señor Pedrol Rius estaba en la casa de verano, desde que descendía del automóvil hasta que se marchaba a su Reus natal o a la capital de España, donde tenía sus negocios. Su posicionamiento social lo convertía en un blanco y toda medida era poca para evitar atentados o secuestros.

El lujo rezumaba por todas partes hace medio siglo cuando él mantenía su chalet de Cap Salou y era la categoría de sus invitados en las largas noches de verano los que convertían Cala Morisca en una mansión de poder. Pero todo terminó tras su muerte. El chalet quedó en herencia del Colegio de Abogados de Madrid y del Ayuntamiento de Reus, que se despreocuparon de la finca con embarcadero propio.

La mansión quedó huérfana de personal y no tardaron mucho en apropiársela amigos de lo ajeno. Ni los electrodomésticos, ni las placas de mármol, ni algunos de los objetos más valiosos de la casa quedan en Cap Salou. Sólo pintadas, basura y hierbas que crecen descontroladas.

chalet Pedrol Rius
La excavadora demoliendo el edificio el lunes por la mañana

Empieza la demolición

Así era la mansión hasta ayer poco antes de las 10 de la mañana, cuando la excavadora esperaba la orden para ejecutar a su ‘víctima’. Tras largas negociaciones en estas últimas décadas, la firma de la expropiación y el pago de más de 850.000 euros se selló en diciembre de 2016. Desde entonces, era cuestión de tiempo el derribo tantas veces anunciado.

La adquisición de los terrenos, el verano pasado, fue posible gracias a la firma de este convenio expropiatorio que afecta a las dos fincas antiguamente propiedad del que fue decano del Colegio de Abogados de Madrid y presidente del Consejo general de la Abogacía, y que dejó en herencia a partes iguales entre el Ayuntamiento de Reus y el Colegio de Abogados de Madrid.

El Plan General de Ordenación Urbana (POUM) de Salou, de 2003, ya protegía ese acantilado por su valor paisajístico. El destartalado chalet sólo era un incordio de cemento y hierro que debía desaparecer.

El ruido en una zona de paz

Las máquinas excavadoras empezaron a trabajar. Rompían la paz y el silencio de Cala Crancs, con sus primeros bañistas chapoteando en las aguas cristalinas.
Se calcula que en 15 días o tres semanas, los 6.000 metros cúbicos de cascotes se sacarán en camiones hasta un vertedero controlado. Y seguidamente se hará una limpieza de la zona para recuperar parte del valor paisajístico.

La actuación viene motivada por la voluntad del gobierno local de revertir los daños causados por la construcción salvaje en este entorno natural y recuperar medioambientalmente este espacio, enmarcado dentro del Camí de Ronda. Mantener este inmueble en estas condiciones de degradación generaba una mala imagen en un entorno natural; y por tanto, con esta actuación Salou busca recuperar y naturalizar Cala Morisca como espacio natural de uso público, devolviendo el espacio a los vecinos y la ciudadanía.

Tras el derribo y retirada de escombros, se tapará con arena la piscina principal y la secundaria y se dejará sólo la roca y la tierra natural. Una barandilla delimitará este nuevo mirador y se preparará para poder conectarse al kilómetro de Camí de Ronda ya existente y los deseados cinco para completar todo Cap Salou a pie y bordenado el mar.

El alcalde, Pere Granados, aseguraba que «este chalet está en un lugar privilegiado de Salou y ahora, que ya es municipal, invertimos para naturalizar el espacio; que se convierta en un espacio abierto construyendo un nuevo mirador en el Mediterráneo». También anunció que el Ayuntamiento y el Ministerio de Medio Ambiente están trabajando para reformular y actualizar el proyecto de la segunda fase del Camí de Ronda.

Hasta la fecha, el Ayuntamiento de Salou ha invertido unos 4,5 millones de euros en la compra de varios terrenos en primera línea de mar–entre ellos el de Cala Morisca– en el tramo que queda pendiente de ejecutar el Camí de Ronda, que una vez terminado recorrerá 6 kilómetros de Cap Salou y enlazará con otros dos que sortean las playas de Llevant y Ponent antes de cruzar la frontera litoral con Cambrils.

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