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Costa Concesión municipal

Salou rompe con Tempo y ya busca una empresa que se encargue de la limpieza

El consistorio contratará los trabajos de una compañía-puente hasta adjudicar los servicios municipales definitivos

EDUARD CASTAÑO

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Una veintena de trabajadores reivindicaron su situación laboral en el plenario de Salou de diciembre. FOTO: EDUARD CASTAÑO/DT

Una veintena de trabajadores reivindicaron su situación laboral en el plenario de Salou de diciembre. FOTO: EDUARD CASTAÑO/DT

El Ayuntamiento de Salou ya se ha puesto en marcha para licitar y adjudicar el nuevo servicio de limpieza de las instalaciones municipales después de que haya roto con Tempo Facility Services, empresa que ganó en su momento el concurso para realizar dichos trabajos. Fuentes del equipo de gobierno reconocen que están trabajando para que en breve salga a concurso público la adjudicación de este servicio y que, mientras se cumplen los plazos, sea una empresa-puente la que se encargue de llevar a cabo estas labores.

El nuevo contrato de concesión podría incluir que la empresa adjudicataria se haga cargo de la plantilla que a día de hoy sigue trabajando parta Tempo, aunque lleve casi cinco meses sin cobrar las nóminas (noviembre, diciembre, la extra de Navidad, enero y en breve será también la de febrero).

Los representantes de los trabajadores tienen previsto reunirse la próxima semana con el consistorio para tratar de hallar una salida. «A día de hoy, hay trabajadoras de baja por depresión», señala Manolo Carmona, presidente del comité de empresa de Tempo en Salou. También ha habido casos en que algunos trabajadores han acabado tirando la toalla ante las serias dificultades para cobrar, rescindiendo sus respectivos contratos.

En los últimos meses han sido varias las movilizaciones y acciones de protesta que han realizado los trabajadores. Cabe remontarse al pasado verano cuando los empleados de Tempo Facility Services efectuaron las primeras denuncias por impago de los salarios. Entonces, el comité de empresa recordaba que no sólo se producían en Salou, sino también otras localidades de la demarcación, como Altafulla, La Canonja o La Pobla de Mafumet, a los que se añadirían posteriormente otras instituciones, como la Diputació.

Precisamente, ayuntamientos como los de Altafulla o La Canonja han decidido rescindir sus contratos con Tempo, a los que ahora se ha añadido también Salou ante la declaración de suspensión de pagos que ha declarado la empresa.

El hecho de que ya sean cuatro nóminas consumadas sin cobrar y una quinta en previsión hace que la situación personal de muchos trabajadores, la gran mayoría mujeres, sea realmente complicada.

Difíciles situaciones personales

«Lo llevamos muy mal», explica Aurora Vigara, empleada de Tempo en Salou. «Piensa que hay que hacer frente a los gastos de la casa (luz, agua, gas, teléfono) además de la hipoteca» señala.

Muchas de las trabajadoras tienen 2 o 3 hijos y «estas Navidades han sido muy duras», aseguran. Estela Unereanu, de 53 años, detalla su situación personal. «Muy pronto nos cortarán la luz. Es muy duro, porque vivimos casi de limosna. Sobrevivimos cuatro personas -incluida mi nieta- con el pequeño sueldo de mi hijo. No he estado ni un solo día de baja en todo este tiempo», explica entre lloros. «Perdona. No quería llorar mientras te lo explicaba pero me he derrumbado».

Pide al igual que sus compañeras que el Ayuntamiento les ofrezca una solución, aunque sea temporal y «en forma de préstamo si quieren. Se lo devolveremos». «Nadie sabe la vergüenza que es pedir», afirma, aunque también recuerda que «también es injusto trabajar y no cobrar».

Eva Cabrera asegura que en su caso «sobrevivimos mi hija de 20 años y yo con ayudas familiares. Es muy fuerte, porque yo cobraba una ayuda que la perdí al encontrar un trabajo. Ahora trabajo, no cobro por ello y he perdido la ayuda». Su única fuente de ingresos es el cuidado de una abuela.

María José Martín vive en Cambrils. Trabajó para Tempo en la Diputació, la finiquitaron pero no le pagaron y la pasaron luego a Salou. «Ahora estoy en la lista de deudas de la ASNEF sin comerlo ni beberlo. Me puedo quedar sin coche cualquier día por la falta de pago», concluye.

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