Más de Costa

«Si no tengo tren estoy perdida. Hay mucha gente que va a BCN»

Desinformación generalizada entre los últimos usuarios de la estación de Salou, que a partir del próximo lunes tendrán que ir a la terminal de PortAventura para coger un tren

NÚRIA RIU

Whatsapp
Usuarios esperando en el andén de la estación de Salou. FOTO: Perre Ferré

Usuarios esperando en el andén de la estación de Salou. FOTO: Perre Ferré

Sílvia y Ángel López de Torre esperan la llegada del tren a BCN. FOTO: Pere Ferré

Sílvia y Ángel López de Torre esperan la llegada del tren a BCN. FOTO: Pere Ferré

Cuenta atrás para el cierre definitivo de las estaciones de Salou, Cambrils, L’Hospitalet de l’Infant y Miami Platja. Y, a pesar de que desde hace muchos años ésta ha sido una reivindicación histórica del municipio, la desinformación es generalizada entre los usuarios. «¿De verdad? ¿Y por aquí ya no pasarán los trenes? Madre mía, y ahora qué tendremos que hacer. Mira que vivo en Salou pero no nos han dicho nada y no lo entiendo. Es muy fuerte porque nos dejan colgados a mucha gente. ¿Y qué tendremos que hacer para ir a Cambrils?». Son algunas de las preguntas que se hacían Josefina Fortuny, que ayer por la mañana había ido a la estación para consultar los horarios para coger un tren el día siguiente hacia Cambrils. Si finalmente no ha cambiado de planes, posiblemente será el último que pueda coger para hacer este desplazamiento de escasos cinco minutos. Y es que, la nueva configuración ferroviaria deja incomunicados ambos municipios.

Fortuny lamenta que «no se haya informado a la gente». Asegura que en adelante tendrá que ir con el autobús. Aunque no salía de su asombro. «¿Tu sabes toda la gente que había aquí estas Navidades o durante el verano? No sé, está muy mal hecho», añadía.

El domingo a las 22:26 horas de la noche parará el último tren en la estación de Salou. Será el de la R-16 procedente de Barcelona a Tortosa, que entre L’Ametlla de Mar y L’Hospitalet de l’Infant realizará su desplazamiento por carretera, ya que en este punto la vía ya estará cortada desde hoy por la tarde. Es una de las principales cuestiones que ayer no paraban de responder las dos personas de Rodalies Catalunya, que ayer atendían a las consultas de unos usuarios resignados ante lo que les espera a partir de lunes.

La desinformación era generalizada. De hecho, en uno de los paneles había las afectaciones en el servicio previstas para este fin de semana, pero en ningún lugar no podían consultarse los nuevos horarios a partir del lunes. De hecho, estos no se dieron a conocer de forma definitiva hasta ayer por la mañana.

Tampoco no había ningún mapa ni ninguna explicación para los viajeros con las diferentes alternativas. Tan solo un cartel de Adif en catalán, castellano e inglés en el que se anuncia «Estación de Salou sin servicio». El letrero incluye también dos esquemas. Uno de estos sintetiza la información para los usuarios salouenses. Con el cierre de la línea, para ir a Tarragona deben ir a PortAventura, mientras que la alternativa para ir a Barcelona, Tortosa, Camp de Tarragona y Tarragona ciudad es la nueva estación de Cambrils. El segundo de los mapas hace referencia a la situación del municipio vecino. En este caso, se muestra que al quedar desafectadas las instalaciones actuales, los viajeros deberán dirigirse a la nueva terminal, junto al Parc del Pinaret. En este caso, se especifica que puede llegarse en coche (1,9 kilómetros y cinco minutos) o caminando (1,7 kilómetros y 25 minutos).

Jordi Agut es otro de los viajeros que ayer al mediodía esperaba el tren en el andén de Salou. «Para mi es una putada porque vivo a bajo, muy cerca de la estación de Cambrils, pero mientras no me afecte mucho, que hagan lo que quieran», decía.

La alternativa de que la estación de PortAventura pase a convertirse en la estación de referencia no acaba de convencer a los usuarios. «¿En verano también? Tendré que sacarme el carnet de conducir, que aquello está muy lejos», decía otro de los viajeros.

Sílvia López de Torre trabaja en Barcelona de lunes a jueves y es usuaria de la R16. «¿A partir de ya? Nos acabamos de enterar», decía. Iba acompañada de su padre y era consciente de que a partir de la semana que viene tendrá que modificar sus hábitos. «Supongo que tendré que bajar en Vila-seca o en Tarragona y después que me vengan a buscar o sino tendré que coger un taxi o el autobús», decía.

López de Torre iba acompañada de su padre Ángel. Acababa de enterarse que en adelante le tocará hacer de «chófer». «Llevo más de cuarenta años viviendo aquí y siempre he escuchado lo de las vías, pero pensaba que no lo vería nunca», decía. Viven a escasos metros de la estación. Sin embargo, aseguran que el paso de los trenes nunca ha significado un problema. «Si no tengo tren estoy perdida y somos mucha gente la que vamos a Barcelona. Tengo algunos amigos que van y vienen todos los días y ya se está mirando para alquilar un piso, lo que pasa que los precios tampoco ayudan», añadía la hija.

Salou está dividida entre los usuarios que están preocupados por su día a día y los que piensan que ha llegado el momento de sacar definitivamente el cinturón ferroviario que divide el municipio. Lo ha vivido en sus propias carnes Eugeni Capella. «Mi pareja está súper contenta, yo estoy súper enfadado», decía.

Capella lamentaba que «desaparezca una de las veinte estaciones de regionales más importantes del Estado, con más de 600.000 pasajeros al año. Que venga alguien y me lo explique», decía. Las combinaciones de la futura R17 para llegar a Barcelona no son satisfactorias. Tan sólo habrá un tren directo con Barcelona durante la temporada de PortAventura, que se reforzará entre los meses de junio y septiembre. Más allá de estos servicios directos, está previsto que ejerza de lanzadera con Tarragona y habrá que hacer transbordo. Algunos vecinos buscan alternativas. «Esto será un gran trasvase de viajeros a Plana. Será inviable», añadía Capella, quien prevé que los días que tenga que ir a Barcelona se quedará a dormir en el piso de Cambrils, para tener más facilidades.

La situación en Cambrils es distinta. Los usuarios no se quedarán desconectados en cuanto al servicio, pero tendrán que desplazarse hasta las afueras. El denominador común: la falta de información. El mismo cartel de Adif, pero sin los nuevos horarios o un mapa claro sobre cómo llegar a la futura terminal. «Costará acostumbrarse, pero no nos queda otro remedio. Si es para el bien del pueblo, lo encuentro bien», decía Victòria de la Casa Llobet, que paseando el perro se había acercado para ver como pasaban los últimos trenes. En cambio, Iván Moedano lamentaba que «nos tocará caminar. Hoy he venido a preguntar porque no hay suficiente información».

Temas

Comentarios

Lea También